«¿Por qué yo?, Te cuestioné esta tarde entre lágrimas. Sintiendo que no encajaba en este mundo mientras me dolía la vida y tu mirada se perdía en mí. Buscando la respuesta, suplicando que dejase de sufrir.
No fue así.»
Llegué a tu casa, hicimos el amor y luego nos acurrucamos para dormir un rato. Tú dormiste, yo lloré internamente mientras pensaba sin parar. Primero, una pregunta pasó por mi cabeza escopeteándome el corazón. Después seguí pensando en todo. Hasta reflexioné porqué el armario era marrón para dejar de pensar en lo que estaba pensando. El dolor de cabeza aumentó. Estaba inquieta, no podía dormir. Me movía de un lado a otro y tú me abrazabas más fuerte todavía. Pensé en el porqué. ¿Por qué no te dabas cuenta que estaba mal? Roncabas tan tranquilo que cuando despertaste hablaste. Me dijiste que lo soltara. Pero yo no quería. Me sentía tan débil, frágil y rota… Si empezaba a hablar me rompería delante tuyo. No me aptecía. Pasaron veinte minutos y justo después de ir al baño y acurrucarme a tu lado, exploté. Me derrumbé entre lágrimas. Antes de estallar se me escapó una sonrisa tan… Quebrada, que era un llanto personificado. Y otro y otro durante mi discurso lleno de sufrimiento.
Fue dolorosamente bonito.
Categoría: Escritos
Dolorosamente bonito
Quiero florecer
Pues me gustaría ponerme a leer. Entretenerme entre palabras -corazones- y descifrar frases. Navegar entre párrafos. Ir a un prado solitario, lleno de margaritas con el cielo despejado y un sol radiante, y sentir(me). Sin detenerme y pausando la vida por un instante.
Ausentarme para revivir. Y volar, flotar en aquel beso tan apasionado de una pareja enamorada. Quiero ser un verbo, o más de uno.
Leer,
descifrar,
navegar,
sentir,
vivir
y,
ser.
Borrarme sin marchitarme y crecer. Florecer.Escribiendo
No escribo siempre de amor, para aquellos que os estéis preguntando de qué va ese dolor. Pues, leed (entre líneas), dejaros llevar. El corazón os guiará haciendo que os perdáis. Sí, es duro porque no se toma una decisión sino que uno mismo se deja llevar. Instinto y pasión (carnal). Vivir entre palabras y ser verbos para no serlos. Una acción sin acción es un movimiento en vano, sin sentido y vacío. Porque te hablo de letras, de literatura y de sentimientos llenos de caos, de mar y arena. Un poco de serenidad y mucha sal para curar las penas. Para sanar.
Borrar(se)
Borrar y escribir. Y un té. Dolor de estómago, sentir y no ser persona. Caminar sin detenerse a observar el paisaje. Ser más cuadro -arte-, y un desastre. Mi sastre (yo) ya no me cose las heridas porque se quedan abiertas. Sufrir el latido del corazón (abierto). No hay forma de que se tranquilice. En bucle la ansiedad. Hay veces que se pausa pero ese segundo es tan corto que no sirve. Que ya no se respira paz.
Café y amor
Café, y escribir. Vivir en un sueño que se va convirtiendo en realidad y que no deja de ser algo increíble. Porque a tu lado, amor, vuelo. Cuando entrelazas tus dedos con los míos. Cuando me abrazas y siento tu corazón palpitar. A cada instante, cada detalle cuenta. Es tu sonrisa, tu forma de caminar, cómo me miras, te acercas, me agarras la carita y me besas. Es un «Te amo» por cada segundo que pasa. Es quererte des del amanecer hasta ¿Cuándo? Ojalá sea eterno. Que aunque sea efímero sea firme, loco y lleno de cariño. Caminar por las calles de la ciudad. Que tú eres de allí y yo de aquí pero, ¿Y qué? Se puede porque se quiere. Porque nos queremos.
Historia
Se me hace difícil escribir(la).
Una historia que da miedo,
que frustra,
duele
y va matando lentamente.Amor tóxico
Ese tipo de amor es tóxico, insano, doloroso y destructivo. No sé, no entiendo, como sigues ahí, enganchada a él. Te comprendo, yo también estuve en esa situación. Y dolió porque fue una ilusión óptica: cuando la puerta se cerró me estampé contra ella. La desilusión llegó y, con ella, la incomprensión y los porqués. Pero él ya no estaba, ya no. Así que, decidí cerrar mi corazón, encerrarme.

