Categoría: Escritos

  • Estrellas

    Estallo estrellas,
    mapas sin destino,
    sin lugar.
    El desamor derrapando
    en forma de ilusión
    y aparcando,
    ahí,
    en mi calle
    para,
    bueno,
    matarme
    del susto,
    del golpe.

  • Soy humana

    Esperar -con esperanza- aquella frase, aquella acción. Porque siento que me muero y no puedo moverme. No sé avanzar, caminar. Sabes que me duele y aún así no haces nada para cambiarlo, para remediarlo. Hay más dolor que amor. Soy tuya, tú eres mío. Pero actualmente, en ese vaivén de días que vienen y se van, se van, no estoy. No soy persona. Y qué rabia. Quiero ser (humana). Quiero perderme entre la humanidad y dejarme fluir, volar. Pasear.

  • Es mi guerra

    Me parto la cara,
    las entrañas
    y hasta el alma.
    Que muere,
    y gana.
    Y se arma de valor
    ante la vida.
    Es la guerra,
    la mía.
    Créeme,
    se pierde.

  • Lo siento

    Lo siento,
    por todo.
    Por ser caos,
    mar
    y lágrima.
    Porque estoy helada,
    porque soy más verbo
    que palabra.
    Porque me dejo ir
    en el vaivén de miradas.
    Y me pierdo en el acto de ser (persona).

  • Risas

    Buscar tantos rincones, tantos recovecos que antes de ir ellos me encuentran a mí. Y se ríen, analizándome detenidamente. Los detalles que salen de mi ser. De mi yo interno, y externo. Y yo los observo cuestionándome que de qué van si son simples huecos, curiosos pero vacíos. Que no tienen nada de que presumir, de galardonear. Porque son sencillos,
    demasiado.
    Y yo,
    tan caóticamente hermosa,
    como dice él.
    Pero es que estoy más loca que otra cosa.

  • Llorar en palabras

    Escribo para sanar,
    para rememorar.
    Para llorar en palabras
    y regocijarme en ellas.
    Pero, se ríen de mí;
    de mis colores,
    -estados de ánimo-.
    Estallan ante mí
    (explotan).
    Y acaban haciéndome daño,
    muriendo en el intento.
    (Lo siento…)

  • El lobo

    Observo el cielo nublado y luego siento. Me recreo en mi sentimiento, en mi corazón. Me percato de algo: que está hecho trizas. Y tanto que vivo anestesiada en un mar de tristeza incurable. Necesito salir a flote. Permitirme sobrevivir. Déjadme en mis cicatrices, caos y delirios, que así soy feliz. Luego aparece el monstruo -el lobo- y me asusto conviertiéndome en diminuta. Empequeñeciéndome.

  • Debajo del suelo

    Veo vértigos a cada paso que doy. Soy un huracán que provoca daños colaterales. ¿Cómo voy a sonreír si ellos me quitan cada logro conseguido? Si cada vez que llego a la meta, me hacen retrodecer y caerme por el atardecer hasta llegar al sótano, al suelo, al infierno.

  • La perspectiva

    Perspectiva es ver las cosas de otra forma. Salirse del plano actual, presente, y observar cómo está siendo algo: una situación, un momento, una conversación… Se trata de hacer una pausa. Detenerse. Como el punto en un texto. Que hace que te pares y, luego, sigas. Pues así. Y en esa milésima de segundo, pensar. Verlo desde fuera.
    A veces me gustaría sentir esa perspectiva de visión, desde el exterior, más a menudo. Y antes de seguir la discusión, pararnos todos y mirarnos. Ahí, sería bonito y lleno de poesía mala y barata. Porque nos veríamos en la pausa de las argumentaciones y rebobinaríamos y rectificaríamos antes de soltar una burrada.