Autor: perezitablog

  • volver

    El dolor a veces lo dejas de lado para no regocijar en sus entrañas. Mis ojos se cristalizan, no quiero llorar otra vez. Ya lloré demasiado, parezco un pez. El que se sumerge entre las ranuras del océano. Y quiero desvanecer, volver a ser.

    Pienso, que voy a coger una manzana para llenar mi vacío, vacilo, pero desisto, es absurdo.

  • Sonríeme

    Me veo pequeña, diminuta.

    Me observo, delicada y torpe.

    Sonríeme, otra vez. Necesito ver tu sonrisa, sentir tu contacto, tus caricias.

  • la sangre

    Las estrellas del firmamento se colapsan en mi interior, en el núcleo de mi corazón que bombardea a mil por hora. La sangre, alterada, desangrada, desgarrada, te ama. ¿Por qué me cortas las alas? Necesito volar. Y quiero ver la noche estrellada pero la persiana está bajada, me oculta la realidad allá detrás, en el infinito. Y una sirena suena, otro choque colapsado en mi interior.

  • mágicas

    Mi problema es que me sincero demasiado, con palabras, mágicas.

  • Y vuelvo,

    a escribir en mis noches en vela. Estoy aquí esperando, impaciente, un mensaje tuyo. ¿Cuándo regresarás?

  • donde duele inspira

    Se hace el loco pero sé que me mira, me hago la loca pero donde duele inspira. A mi no me vengas de inocente si lo único que sale de tu alma es ira. Comete la mierda, caga la mala uva que llevas encima. Cierra la boca, no dejes que cante más, que si canta llueve. Que se quiebra la voz y las notas caen del pentagrama. Que se muere la música a favor del corazón más potente, -el mío ¿tal vez?- y el ritmo al compás de la pulsación al revés. Como la vida misma, del sentido; la cordura y la locura en un segundo entero y eterno, junto. Pegado con el tiempo. Que de amor en este mundo queda poco, que ya no se sabe si existe. Sacado de contexto; todo es un pretexto, demasiado largo. Interés y desinterés. La gente ya no se acuerda de lo que dijo una vez. Las promesas se quedan perdidas en el cielo, pero nunca escondidas. Yo encontraré la mía, lo sé, y será cuando menos buscada sea, cuando más lejos la quiera.
    Todos merecemos una historia de amor, y bien merecida que es, que la tendremos ahora o después.

  • «El tiempo…»

    «El tiempo pasa muy lento para aquellos que se sienten solos, y sobretodo desolados, caídos, rotos o vacíos y también, enamorados. Después de todo algo de positivismo debe haber en esta miserable vida. Ya no sé. ¿Para qué pensar, hablar o escuchar, decir o hacer? Si todo lo que se piensa no se dice, si lo que se dice se juzga, si lo escuchado se ignora, si lo dicho se desdice y lo hecho ni se deshace.»

  • Imposible

    Es imposible que me quieras. Para enamorarse de mí primero hay que enamorarse de mi infierno entero y como me enamoré yo nadie más se enamora. No quieras quererme, que si lo haces acabarás por odiarme. No intentes odiarme, que una vez que empiezas no acabas, y va en aumento. Pero recuerda que de tanto odio puede nacer el amor. Yo te amaba y después te odiaba, y cuando empecé a odiarte volví a enamorarme de ti, o mejor dicho, seguí enamorándome. Y mi amor y odio hacia ti se complican. Cuando te veo un mar de sensaciones y emociones aparecen en mi interior, y no sabes ni te imaginas, como mis pies se alzan hacia el cielo dejando abajo el suelo. Y no quiero volar, porque cuando vuelo por ti al cabo de medio segundo me estampo contra el infierno para quedarme toda una vida eterna encerrada en aquella única luz; el brillo de tus ojos al mirarme.

  • duele

    Aquí empiezan los textos caóticos de cuando tenía 15 años.

     

    Veo a mi alrededor, los contemplo a ellos. Ellos, que son felices. Tan completos como cada día. Joder, que envidia que les tengo. Ellos, que disfrutan de la vida, de cada momento. Ellos que saben lo que hacen. Ellos que saben hacia donde van. Ellos que saben quiénes son. Yo quiero ser uno de ellos. A veces finjo serlo, y es más difícil de lo que parece. Sonreír cuando lloras por dentro, duele. Saber lo que haces, hacia donde vas y quien eres sin saberlo, sin ir y sin ser, duele. Decir que todo va bien cuando todo está mal, duele. Y fingir que nada de esto duele, duele el doble, y más.