Autor: perezitablog

  • Estrellas

    No quiero dudar, ya no más.

    ¿Cómo sé si me quiere?

    ¿Cómo se siente al quererle?

    ¿Cómo siento si lo quiero?

    ¿Cómo se siente al no quererlo?

    ¿Por qué tantas dudas?

    ¿Por qué tan lento todo?

    ¿Por qué tan complicado?

    ¿Por qué no llega mi oportunidad?

    ¿O es que las estoy perdiendo todas?

    Sólo quiero volar y no estrellarme, pero se ve que no puede ser, que las estrellas vuelan por mi cabeza.

  • Sólo

    Y quiero a un amor correspondido,

    que me sea respondido con un «estoy» y un «voy» -hacia ti-.

    Quiero que sea algo real, y no superficial.

    Quiero escribirle a alguien que me quiera y no estar pudriéndome por un amor que ¡ya ves tú! Ni siquiera me responde.

    Sólo quiero a alguien que me quiera y quererlo yo también.

  • Infierno

    Ábreme las puertas de tu infierno,

    quiero caer en él.

    Y es que hay muchas formas de ser,

    y por eso, contigo quiero ser.

    Y aunque no estés o te vayas,

    en un mañana no muy lejano,

    seré, sin ti.

    Porque podré, lograré, dejarte de sentir.

    Eso es lo que quiero; lo conseguiré.

    Dejaré de llorarte y lamentarme por un amor que ni siquiera tiene alas o, quizás,

    demasiadas. Se alzan al vuelo muy rápido y, después, acaban estrellándose.

    Como siempre.

    Siempre.

  • Un poco

    Dame un poco de amor con hielo,

    ron y hierro.

    Dame, amor, un poco de amor.

    Sólo un poco.

  • Rosa rosa

    La rosa rosa, roza;

    nace en mi interior,

    ilusa y ñoña.

    Crece por dentro,

    sin espinas,

    idealizada

    e idolatrada.

    Estoy enamorada,

    de él,

    que es como esa rosa rosa que roza.

  • Monstruación

    Me floreces por dentro,

    derramando rosas ensangrentadas,

    que con las espinas desgarras.

    Matas.

    Estás en mi interior, y matas.

    Como mil agujas desgarrándome.

    ¿No puedes comportarte?

    ¡Por el amor de Dios!

    Sé consciente de que, matas.

    Sé comprensible,

    ¡compórtate odiosa pecora!

  • Te amo

    Bésame las entrañas. ¿Pero acaso sabes lo que son? No tienes ni la mínima idea. Bueno, quizá, en eso, me equivoque. Escribe, rasga el papel hasta llegar a las secuelas, oscurecidas por las ramas, por la luz del sol que no las alcanza. Y, cuando lo hayas hecho, escríbeme un poema. De hecho, iba a contarte algo pero se me ha olvidado porque cuando te tengo delante, o entre mis pensamientos, desaparecen mis palabras o se me atascan o atragantan. Soy torpe.

    Ahora, quiero bailar. Volverme loca, poco cuerda. ¿Y si te hago un streptease y luego me versas? O besas. Las dos cosas. Yo te haré uno con cada letra salida de mi interior.

    Te quiero; un día de estos te lo diré, con sonrisas para joderte un poco. Aunque la que se jode soy yo, porque no, ¡no puedo más! Te necesito ya. Aquí. Ahora. Conmigo. Y siempre te lo digo con sonrisas. ¿No me ves? Pues mírame. Ya lo haces, lo sé.

    Sólo me desahogo, porque te quiero, otra vez. Y otra, y otra.

    Y, lo sé, que soy una contradicción personificada, como dijiste. Y me encantó porque la clavaste. Siempre lo haces y yo, como una idiota, me pierdo en ti. Estoy sumisa a tu mirada, soy de tu sonrisa. Tienes el alma enternecida. Te amo.

  • Monstruosidad

    Es un monstruo,

    descarado y ordinario.

    Le gusta salpicar con sangre

    -palabrotas- y sacar las garras.

    Matar con armas,

    amarrándose a las entrañas.

  • palabras atascadas

    Se me atascan las palabras,

    las tengo en la garganta.

    Soy un poco idiota, tal vez,

    por haberme enamorado de ti.