Autor: perezitablog

  • Se abre el telón

    Escribir, sentir y bailar mientras la lluvia cae y se mata al llegar al piso.
    Aquí estoy, queriéndote.
    Sintiéndome serena;
    soy arena y oceáno.
    Volcano en erupción,
    justo, cuando te veo,
    y te acercas,
    y me besas.
    Vuelas,
    estando a diez mil metros sobre el cielo.
    Somos ecos de nuestras almas,
    somos más agujeros que alas,
    aun así,
    amas.
    Y, sin querer, estallas.

  • Luz parpadeante

    Sentirse naufragar en un mar sin náufrago, y estar ciega porque desde donde estás hay exceso de niebla. Un iceberg que crece invadiendo el interior de tu cuerpo. Y no sabes, tampoco quieres. Ojos tristes, ojeras marcadas. Pelo despeinado, poco arreglado. Y marcas; son cicatrices que te quedan. Secuelas; que no se marchan, que no se van. Que intactas están. Y mueres internamente, reviviendo un dolor intermitente.

  • Un ojalá

    Me gustaría imaginarnos a nosotros en un futuro muy lejano, agarrados de la mano y sujetándonos las almas por estar enamoradas.

    Me gustaría sentirnos allá en el mar y volar aun siendo ancianos. Porque se puede si se siente detrás de la piel, en el infinito del corazón.

    Expresar, siempre. Y amar a pesar de todo. Que somos desiguales, lo sé. También inciertos. ¿Pero qué nos puede impedir bailar al son de la melodía de la luna?

    Un viene y va, un estoy porque soy. Porque voy, voy.

  • Siempre tú

    Bajo la luna,
    encima del sol
    y entre las estrellas estás tú.

  • Vacío

    Fui tierra trágame
    y océano libérame.
    Fui mundo absórbeme
    y precipicio tiráme.
    Hacia lo sucio, amargo y grave.
    Hacia el vacío,
    eres mío,
    agujero frío y helado.
    Congélate,
    descerebrado.
    Mal criado
    y verbalizado.
    Conjugado en tiempo pasado,
    siempre regresando,
    nunca terminando de irte.
    De esfumarte,
    de evaporizarte.

  • Saltar y volar

    A veces me preguntan si lo que escribo es real, ¿Será?
    Escribo para sobrevivir ante el mar de sensaciones que florecen en mí. Que surgen y flotan y no quieren ahogarse.
    Flotar,
    flotar
    y saltar.
    Amar y odiar las palabras,
    un tipo de tregua y guerra.
    Una emoción que explota y aflora, y no se detiene. Y se humedece.
    Y vibra.
    Tanto que te hace llorar lágrima amarga.

  • Así

    Somos humanos, y explotamos. Porque no hablamos lo suficiente, no nos expresamos. No decimos, no amamos. No soñamos. Somos títeres de esta sociedad que nos lleva hacia un cánon desigual desilachándonos el corazón.

     

  • Quererse

    Y de repente un vacío te invade y un agujero se crea en tu interior, agrandándose hasta hacerte explotar. Pero es hermoso, y aunque sea doloroso, no hay quien te quite ese sufrimiento. Recreándote, reencarnándote. En otras pieles, en otro tú. Siendo, otra vez, humana. Repetirte y autoconvencerte de que eres, y estás. Ya no hay marcha atrás. Quiérete mucho y volarás.

  • Loba

    Y quizás me vuelva loca, sí.

    Y quizás esté echando ira por la boca, también.

    Y quizás sea otra loba,

    ahorcándome en el precipicio del alma.

    Porque desgarro mi corazón volviéndolo a construir;

    lo lamo,

    y lo relamo.

    Y lo vuelvo a machacar,

    a maltratar.

    Lo tengo entre mis manos

    mientras se ahoga en un río lleno de órganos.

    Es necesario morir una vez para saber lo que es vivir y,

    aun así, revivir.