Bailarina

Recuerdo cuando bailaba, cuando danzaba dentro de mi tutú rosa y las zapatillas color carne. Llevaba un moño y, mi cabeza, estaba llena de ilusiones y deseos. Fueron hermosos aquellos días que se fueron fugazmente. Cada martes y jueves o cada lunes y viernes.
Año tras año.
Por aquellos tiempos aún no estaba formada ni físicamente ni mentalmente. Pero creaba arte, y aquello era y es hermoso.