Te haría el amor aquí mismo. En esta cama, en este cielo -tan nuestro-. Tu respiración calmada, mi esencia agitada con tu presencia. Y qué bonito es quererte. Hacerlo cada día más; el amor, digo. Y ojalá siempre así. Tan nosotros, tan tuya, tan mío. Unidos y a la vez libres. Porque no hay nada mejor que quererse, y no mucho sino bien.
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Querernos -desnudos-
Y de golpe y portazo, aparezco aquí; en esa cama a tu lado -tú desnudo- y yo con ganas de escribir. Con ansias de quererte, de quererme, de querernos. Hacía tiempo que no lo hacia así de intenso; el amor. Y qué perfecto, dentro de la imperfección. Tan rotos, en pasado, y a la vez tan nosotros, en presente.
Quererte
A veces pienso que la vida es un poco jodida, pero que si la paso a tu lado es mucho mejor. Que los tiempos pasan, y las épocas también. Que todo cambia, evoluciona. Y que tu voz ronca al despertar es hermosa. Que me mata tu mirada de amor -al mirarme-. Y que me muero por ti si no estás. Que se me pasan lentos los segundos cuando te vas. Decirte que al despedirte de mí siempre me doy la vuelta y te veo marchar por si al día siguiente no nos vemos. O por si me despachas para siempre, tener el recuerdo de tu espalda -clavada en mi mente-. Me gusta acariciarla, como llenarte el rostro de besos. Y que me cuides, y que me abraces como si no hubiese un mañana. Porque sí. Y sin más.
Si me dices de irme contigo al nunca jamás, sin pensarlo y del revés, voy. Con el corazón revuelto y a mil por hora. Porque contigo es arrancar y no parar. E ir, siempre, hacia delante.Amaneciendo
El amanecer y las luces de los semáforos parpadeando. Se hace de día, se hace la luz y qué bonito. La ciudad casi vacía, cuatro almas andando por la faz de la tierra. Y qué gozo el silencio, vaya melodía. Me gusta y me enamora esa canción, esa panorámica y ese cielo. El sol ha salido pero está escondido entre los edificios; y qué sensación, distinta, especial y extraterrestre de mí. A la vez muy dentro mío.
Quisiera yo…
Me hubiese apetecido charlar contigo a la luz del sol, mientras brillan nuestras pieles y, el agua dulce de la piscina bailaba, como nuestros corazones en momentos pasados. Ha sido duro, difícil y doloroso.
-Soledad, bienvenida-.
Porque no hay nada más bonito que conversar, de cualquier cosa, del mar y de cómo nos gustaría, en un futuro, volar. Pero, ¿Para qué? Si aunque estemos juntos ya no somos.
Nada más hermoso que ver en tus ojos relámpagos; fuego, calor y hogar.
Y tormenta me siento yo; que arrasa y arrastra todo a su paso de una bocanada de aire gigante, como un terremoto.
Quiero paz y sentirme, mucho. Hay veces, instantes, en los que dejo de ser humana, en los que no puedo ser yo porque me inunda una sensación de impotencia terrible.
No ayuda y mata, lentamente y a escopeta abierta.El acto de follar
Follar en el coche; qué gloria.
Con los calcetines puestos y el vestido tirado por el suelo.
En una callejuela escondida entre la ciudad, dentro de una caja, burbuja de ensueño, los dos -enamorados y llenos de pasión- entre las hierbas malas. Y luego, paz. Conducir hacia la metrópoli de la ciudad y bebernos, a sorbos, una cocacola. Qué hermoso, tú. Y la vida.Mon amour
Si te escribiera yo los versos más bonitos de esta noche; los del amor, los del roce. Como ella anochece, y luego se enfría. Tan sola y tan bonita. Tan dulce y tan chiquitita que, desde lejos, brilla.
Ocaso
La luz que entra por la ventana durante el atardecer refleja que estoy sin ganas, sin ansias, sin ánimas. La ciudad me habla en plena calle o en medio de mi habitación. Me dice que busque, que cante, que baile y que viva. Yo estoy bien, y siento. Necesito otros aires, otros rumbos, otros caminos. Quiero. Estar contigo y sentirte muy de cerca y, que estando, seamos. Sin ataduras, sin porqués y con un después, otra vez. Cada día de nuestras vidas hasta el final. Y que este sea la muerte. Porque quiero compartir una vida entera contigo; me gustas, te quiero, te amo. Aquí y ahora. Allá y luego. Y ya sea en las Maldivas o en Barcelona. Feliz contigo, a todas horas.
Me he enamorado
Me he enamorado de ti, de tus flores que nacen de tu alma, de tu rostro, de tu mirada. De tus ojos negros que desprenden luz. De tu sinceridad y de tu buena vibra. Me he enamorado, y es tan hermoso. Un nosotros en el mar observando el atardecer. Y como caen las lágrimas del cielo, y como cae la luz en el ocaso. Y como te quiero yo, y como me gustas tú; y estar tumbados en la parte trasera del coche. Y qué locura; la desnudez. La tuya. De tu corazón. Las sábanas blancas y un poco de pasión. Un revolcón y dos y tres. Y a pesar de todo estar y ser. Seguir, sentir, vivir.