Etiqueta: amor

  • Deseo

    Futuro.
    Y me dijo si podíamos quedar, yo estaba hecha un percal. Un ovillo era mi corazón y un desastre bien grande mi pelo. Y mi rostro y mi pensamiento. El sentimiento estaba bien puesto, en su sitio. El momento, año y medio, de sentir y quererlo. De estar con él y ser juntos, era y es magia. Y qué gracia, qué risa, qué arte.

  • Rosa

    ¿Cómo se escribe sobre la soledad? Sobre el sentimiento de ver el mar ensombrecerse y oscurecerse, arrancar y echarse hacia atrás, por miedo al rechazo. A ser distinto y, a la vez, bonito. Porque está tan solo y tan poco acompañado que me derrito ante él. Y aquel pensamiento de «me siento bien» cuando estás allá presenciándolo.
    Y llega la noche, la luna llena sale a hacer su ceremonia y, luego, brilla. Reluce tanto cuando ella llora, digo, la chica. Y tan pequeña que se divide en pedazos y acaba convirtiéndose en cristales rotos.

  • Amargo sabor

    Pasa tan rápido todo,
    que me estrello
    y caigo por el precipicio de mi alma.
    -Vacío-.
    Y medio rota ando
    hacia un atardecer nunca visto;
    el que quiebra y luego arranca corazones.
    Es triste,
    como cuando el cielo llora.
    Es desgarrador,
    como cuando las olas coléricas chocan contra las rocas.
    Espuma y amor,
    viento y sabor;
    a vino tinto,
    a dolor.
    Amargor.
    Y sueño
    y vuelo
    y siento.
    Soy humana,
    soy.
    Y qué bonita la vida,
    y la melodía.
    Abrázame,
    que me estoy muriendo.
    Sólo cuando escucho,
    cuando vivo más que digo.

  • El acto de amar

    Un día te florecerán las rosas de tu alma, y después de sobrevivir sin nada, crecerás y apreciarás el amar; el solo y el acompañado.

  • Llueve a mar

    Hoy llueve y yo quiero salir a empaparme, de sonrisas, de paz y de alma. Evadir todos los problemas, esquivar los porqués y vivir después, de saltar al vacío. Un precipicio precioso para matarse: tu mirada.
    Y hay miedo, claro que lo hay. Por si te vas y lo siguiente es dolor. Sufrir en un instante eterno. Morirse, hasta no poder.
    -Sentir-.

  • Quiero todo contigo

    Quiero que me hagas trenzas,
    y me beses en la nariz.
    Quiero sonreír como una boba
    y bailar en medio de la carretera.
    Quiero un amor de primavera
    y ser verano en invierno.
    Y que me prepares una taza de leche caliente,
    que me cuides
    y observar las estrellas brillar.
    Quiero ver películas a tu lado con los pies tapados,
    quiero que me hagas cosquillas,
    quiero enfurruñarme y que me despeines por besarme sin parar.
    Que me abraces
    el alma
    y me acurruques en tu mirada.
    Dormir a tu lado cada día;
    quiero un enamoramiento para toda la vida.

  • Sanarse chillando

    Cierro los ojos,
    -sentirme-.
    Escucho música y no dejo de latir paz. Soy brillo, y me emociono. El cielo está enfadado; quiere arrancar a chillar. Créeme, es sano.
    Un reflejo de mi alma,
    de mi ser.
    -«Déjate ser», me digo-.
    Una pausa,
    un respiro
    y qué bonito.

  • Amiga

    Mira, niña, yo no soy nadie para equilibrarte emocionalmente, ni sostenerte mentalmente pero soy tu amiga y estoy aquí por y para ti. Es cierto que no me dejaré la piel -no me voy a quemar hasta morir-, no voy a esforzarme por hacer o decir. Que con cuatro frases no te haré sentir mejor. Eso sí, me dejaré fluir, contigo; por lo que siento, por lo que pienso. Y estaré a tu lado día sí y día también aunque no esté en cuerpo en corazón lo estoy, porque te siento aquí.
    No será difícil no, será más que eso y aún así lo lograrás, lo conseguiremos. Salir del pozo, alcanzar el gozo. Rozar el vuelo. Estrellarse también, y matarse de una ilusión. Qué poco listas fuimos por aquella época. Perdimos pero aprendimos. Pasamos rachas de esas malas, que ni se nombran ya pero se recuerdan. También nos reímos a carcajada limpia. Fue tan lindo. Momento a momento y paso a paso vamos avanzando, progesando y siendo más que estando.
    Unidas somos mejores y más fuertes.

  • ¿Qué será?

    Fue una noche lluviosa,
    llorosa.
    A finales de la primavera,
    aún me estrello con la nueva era.
    Y a pasitos,
    a paseos
    y a peldaños gruesos,
    retrocedo.
    Voy hacia atrás.
    Tengo miedo;
    de no ser suficiente,
    de que te aburras de mí,
    de no estar tan chiflada como otras.
    De que dejes de ser conmigo.
    Y si yo me dejo a mi misma,
    ¿Qué será entonces de ti,
    de nosotros?
    ¿Qué será del amor?
    ¿Seguirá sosteniéndose a base de golpes,
    de fracasos y
    de vidas deshilachadas
    en la cuerda floja?