Me hubiese apetecido charlar contigo a la luz del sol, mientras brillan nuestras pieles y, el agua dulce de la piscina bailaba, como nuestros corazones en momentos pasados. Ha sido duro, difícil y doloroso.
-Soledad, bienvenida-.
Porque no hay nada más bonito que conversar, de cualquier cosa, del mar y de cómo nos gustaría, en un futuro, volar. Pero, ¿Para qué? Si aunque estemos juntos ya no somos.
Nada más hermoso que ver en tus ojos relámpagos; fuego, calor y hogar.
Y tormenta me siento yo; que arrasa y arrastra todo a su paso de una bocanada de aire gigante, como un terremoto.
Quiero paz y sentirme, mucho. Hay veces, instantes, en los que dejo de ser humana, en los que no puedo ser yo porque me inunda una sensación de impotencia terrible.
No ayuda y mata, lentamente y a escopeta abierta.
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Quisiera yo…
Mal humor
No sé cómo expresarlo con palabras. A veces tengo rabia metida en mi cuerpo y se consume de golpe. Y es tan ardiente que hago arder a las personas. Y jodo, y me jode. Es jodido. Saco todas las llamas al exterior y soy más demonio que ángel. Y acabo echando a perder mi persona y a los demás y, los otros, sacan la ira en contra de otros.
Está bien estar mal.
No debería preocuparme.
Porque son momentos que acabarán. Son instantes cortos. Y me duele hacer daño, me duelo a mí misma.
Pero soy humana, tengo distintos humores. A veces buenos y a veces malos.
Que si río,
que si lloro,
que si grito,
que si respiro,
que si mato
o que si quiero.
Hay tantos; ni gris ni negro.
A todo pulmón, a todo color asfixiado, sin tinta.Sentido mortal
He intentado buscarlo todo, agarrar de frente la inspiración y llevármela a cuestas. No he podido. Se escapó hace más de mil segundos a millas de aquí. Se fue, o mejor dicho, se extravió por el camino y no tiene intención de regresar. Mentalmente agotada, emocionalmente avivada. Y cuando me encuentro en mi cama echada siento que quiero bailar pero mi cuerpo no siente lo mismo. Paralizado, inmortalizado. Momento inexplicable. Y sé que hago esfuerzos, intentos por seguir. El mundo no me quiere o me quiere rara y siempre atada, al pasado, a aquello desigual. Y me gusta porque soy distinta aunque agota.
El acto de follar
Follar en el coche; qué gloria.
Con los calcetines puestos y el vestido tirado por el suelo.
En una callejuela escondida entre la ciudad, dentro de una caja, burbuja de ensueño, los dos -enamorados y llenos de pasión- entre las hierbas malas. Y luego, paz. Conducir hacia la metrópoli de la ciudad y bebernos, a sorbos, una cocacola. Qué hermoso, tú. Y la vida.Seres vivos
Tú sabes que las personas evolucionan, cambian, ¿No? Pues lo mismo pasa con los cuerpos, que a medida que crecen envejecen y se hacen más hermosos, más reales, más imperfectos dentro de aquella perfección que es imperfecta.
Y el hecho es que son cuerpos. Ni más ni menos. Con sus almas libres y corazones rebeldes. Que vuelan, que viven.
Con todo esto de las redes sociales aparentemos lo que no somos y queremos lo que no tenemos. Personalmente, me cuesta aceptarme, pero lo intento y hay días que lo consigo. Cuando soy yo misma, sonrío y me vivo, siendo muy mía. Hay otros, en cambio, que no me veo, que no puedo y me derrumbo. Pero la tristeza y el fracaso te hacen más fuerte, más tú, y te forjan un mañana más esplendido.
Digo que no puede ser: eso de ser tan irreal, crear una irrealidad paralela y fingir. ¿Pero de qué vamos? ¿Qué somos? Siempre queriendo ser aquello que no se es.
Generaciones, personas, mundos; abrid los ojos, no todo lo que veis es real y no todo lo que se dice es verdad.Hielo
Lo siento estoy bloqueada, y estoy recuperando la fe, poco a poco. Aquella que viene de golpe y se va de frente, cuando me mira, me escupe y me rompe. Estoy bloqueada. Lo he dicho muchas veces, pero si me lo creo y lo afronto, quizás, sólo quizás, lo supero. Pero, ¿El qué? No hay nada que superar, tampoco necesidad. Simplemente quiero un poco de paz y felicidad. Y seguir, mi vida, mi rumbo. Sin ti y conmigo, contigo y sin mí. Así voy; que vengo y me quedo, que me marcho y desaparezco.
Otra era
Siento que la vida me atropella; ella siendo bella. Que ya no avanzo, que me estanco, ahí, en cualquier banco. Sentada y no siendo; vacía y neutra. Rota y entera. Siendo bonita y, a la vez, fea. Y tantas cosas, y tanto. Y me pregunto yo, ¿Para qué? Para gastar: energía, dinero y paz. Quiero mucha cerveza y emborracharme como si estuviésemos en otra era; pasado o futuro. Uno muy lejano. Estoy delirando, derrapando. Miedo me da la vida, lo que me pueda deparar. Y ya no puedo, mejor dicho, no quiero; ciertas cosas, a ciertas personas. Arranco las palabras y las hecho en el vertedero. Abandono los actos, de fe. Me he venido abajo. Soy más suelo de cemento que cielo azul. Y qué locura, vaya ricura, de algo. No lo sé. No lo quiero saber.
Desigual
Y qué locura. No tenemos personalidad, nadie la tiene hecha y derecha. La construimos día a día, la vamos moldeando. Va cambiando, mutando. Y es curioso como unos imitan a otros y como los otros imitan a otros más. Porque si no copiamos lo que nos parece correcto y bueno, no somos y nunca seremos. Y estamos haciéndonos, construyéndonos. Y es bonito y a la vez no. Porque se plagia, y plagiar no es hermoso. Lo realmente hermoso es lo raro, lo defectuoso. Lo innovador; lo perfectamente imperfecto. Aquello real, no verdadero, real.