Categoría: Escritos

  • Al vaivén del desamor

    ¿La verdad? Siento que me he desenamorado de ti, siento que se han caído todas las ilusiones. Me siento culpable. He intentado volver a construir, reparar, meter los «te quiero» en el corazón, y solo caben en aquel rincón, metidos, todos, dentro de un cajón. Y ya no puedo más. A causa de ello me estoy rompiendo a pedazos cada vez más diminutos. Soy la tristeza personificada. Voy bailando con ella al son del desamor.

    Y, me cuestiono, ¿Qué es el amor? ¿Para qué querernos? ¿Por qué nos amamos? Siento que ya no siento. La nada, tabula rasa. Un vacío, y otro y otro y otro y se van juntando y a pesar de tantos lloro internamente. La sequía, cada noche, se manifiesta. Créeme, me voy a crear, pero a va ser sin ti porque he dejado de quererte.

  • Hay días

    Hay días que una se siente rota y cansada. 

    Hay días que una quiere ser arropada.

    Hay días que simplemente queremos que se nos escuche. 

    Hay días grises,

    hay días ennegrecidos.

    Y hay días aún por pintar,

    aférrate a esos,

    como un primer aliento para empezar,

    otra vez,

    queriendo, así, con impulso.

  • Eso que siento es ilusión

    Ahora, estoy en una incógnita, y dentro de un cielo estrellado, y yo, emocionada por algo que aún no sé qué.

  • Apreciando mis recovecos

    Una mañana, saldré y me regalaré unas cuantas flores y, entonces, sabré, que me estaré queriendo para amarme. De mientras, solo llueve.

  • ¿A dónde?

    ¿Y a dónde vas cuando no puedes huir de ti misma?

    A ningún lugar, porque te quedas, ahí, recreándote en tu propia miseria.

  • Muriéndome mientras te quiero

    Otra forma de morir, o de sanar. Con la bestia dentro, el monstruo se tranquiliza. Tu corazón brilla al son de aquella ola colérica, con furia. Mucha. Y la llama, que estalla, que aún estalla. Dime, solo respóndeme la pregunta:

    ¿Me estás queriendo al mismo tiempo que late el viento? 

    Porque yo sí, yo lo siento, aquí, en mi pecho. Y voy muriendo.

  • Arte (im)perfecto

    Quiero ser un arte perfecto para ti,

    pero no lo soy,

    porque estoy rota

    y tengo heridas de guerra 

    sin tregua.

    Muchas ojeras,

    centenares de problemas

    internos,

    aún así,

    me bebo los deseos,

    a sorbos

    o a bocanadas de aire.

    Solo quiero volar

    contigo aquí

    a mi lado.

  • El miedo

    Siempre escribiendo de la muerte y ahora que la oigo, allá, desde una lejanía, desde la rareza, me acojona.

    ¿Por qué?

    ¿Para qué vivimos si no es para amarnos? ¿De qué serviría toda la guerra -interna- sin un poco de tregua?

    Solo siento algo, ahí, en mi pecho.

    Es el miedo.

  • Soy el amanecer

    Pero he saltado

    del vacío,

    de aquel hueco,

    ¿Sabes?

    Y me estoy convirtiendo

    en el acto de florecer,

    el mío,

    para ser luz,

    mariposa,

    estrella

    -bella-

    y luna.

    He saltado

    y, 

    he aterrizado

    sin necesidad de derrapar

    ni de cruzarme con el infierno

    ni chocarme con el suelo.

    Porque ha estallado una paz interna inmensa.

    Ahora,

    justo ahora,

    soy el amanecer

    que siempre quise ser.