Categoría: Escritos

  • Aire

    Un orgasmo en risa, poesía, vida mía. Te describiré en la calle, tiritando debajo de un trillón de estrellas. Entonces tú me mirarás; me inspirarás. Me iré, me alejaré aun estando mi cuerpo presente. Pues me ahogo en el miedo, del amor.

    Es crudo dolor.

    Pudor.

    ¿Quién quiere desangrarse en medio del vuelo o, justo cuando empieza a despegar?

    Porque el amor consiste en eso.

    Derramar sangre, pensando que es sentimiento, pero no, es sangre.

    Bombardeante. Tu órgano vital, que explota para estallar.

    Quiero que seamos aire, porque flota y vuela. A veces se va, otras regresa pero siempre está.

  • En el momento

    Te lo debería haber dicho en el momento.

  • Soy

    mía, muy mía.

    Pero si quieres puedes venir,

    y lo que haré será provocarte,

    porque me encantas,

    y te deseo.

    Eres mi deseo.

  • Un sábado

    Andaba por las calles, medio oscuras, caídas en el atardecer, frías y marchitas. Su corazón con un poco de fe. Deseaba un cambio, romper con la rutina. Ella florecida, amanecida, cada día, en él porque lo quería.

  • flechazo

    Una pantalla, un teclado y unas manos. Una hoja en blanco y un corazón intacto, ya no tan marchitado. Evadido por un flechazo que duró unos cortos segundos.

  • Y quiérete, mucho..

    Quiero escribirte aquello jamás escrito, lo que no se llama amor sino lo siguiente de eso. Quiero declararte mi cobardía, valentía. Quiero decirte, dedicarte, quererte y amarte. Que quiero que te digas que te quieres hasta creértelo, que te dediques un poco de tu tiempo y que lo aproveches y te ames. Sí, porque tú puedes, eres.

    Necesito que te quieras, no puedes depender de mí para quererte porque, un día, no estaré, me necesitarás y perderás. Lo perderás todo, de hecho, lo habrás echado a perder. Mira, escúchame; levántate de la cama, aunque las sábanas se te enganchen en las pestañas. Levántate y observa el exterior, desde una ventana o, mejor, sal en pijama a la calle y quédate sentado en tu portal, en el escalón. Desde allí verás el sol ascender, decaer hacia arriba. Después, entra y hazte una taza de leche caliente y échale Cola-Cao, también un par de huevos sí, para salir a volar. Porque para deslizarte entre las nubes necesitarás mucho suelo, pero, cuando lo consigas, créeme, valdrá la pena. Y quiérete, mucho, tanto que no te quepas ni en tus mismos abrazos.

  • Con «puedos»

    Hay personas que a veces te decepcionan, y hay que acostumbrarse para levantarse y decir «No pasa nada». Te decepcionan con una palabra, un texto o una mirada. Una acción, un acto o, una poesía echada del revés, hacia atrás. Pero, hay que aceptarlo, no todos estarán para ti y, al final, sólo quedarás tú. Siempre estás tú. Y ahora, justo ahora, escribiendo este texto, estoy aprendiendo una lección. Que aunque sea tu amiga o tu madre, no siempre estará ahí, para apoyarte y quererte. Que tendrás que levantar cabeza y quererte tu misma, sin reproches, sin peros, con puedos.

  • Y,

    yo,

    que le fui

    infiel

    al viento.

    Y,

    yo,

    que rompí la regla.

    Y yo,

    que te quise sin querer,

    que te quiero porque sí.

  • Volaremos

    No quiero noviazgos,

    ni bodas,

    ni compromisos.

    No quiero anillos,

    ni flores,

    ni billetes de luna de miel.

    No quiero ataduras,

    ni idas, ni venidas.

    No quiero broncas,

    ni llantos.

    No lo quiero todo,

    tampoco nada.

    Quiero romper

    la regla,

    contigo.

    Quiero que seamos distintos al resto,

    con versos,

    explotaremos y,

    volaremos.