Autor: perezitablog

  • Tristeza

    No hay ni una imagen que describa como me siento justo ahora;

    Triste.

    El cielo caído al igual que mis ojos y las flores marchitas dentro de mi ser. Me cuesta caminar, esta tarde lo he notado. Y la irritación aflora en mí, sale haciéndome una mala pasada y, luego, se esfuma.

    Evaporarme,

    zafarme de ti

    y necesitarme mucho.

    Querer soledad y a la vez compañía,

    y optar por la rebeldía.

    Gastarla con los demás, sobretodo con los que más te quieren.

    Y ser cruel,

    machacar y matar. Almas.

    Romper corazones y derretirse sin razones.

    Simplemente nace en mi cabeza un pensamiento tenebroso. Miento si digo que estoy bien.

    Y el delirio de la oscuridad viene, y se va. Y vuelve a venir.

    Y sueño en vano,

    y tengo la boca seca

    y mi estómago vacío.

    Me río internamente,

    y por fuera, frialdad.

    Quebrantamiento y poco amor.

  • Chicos malos

    Los chicos malos ocultáis mucho y enseñáis poco.

    Carece de transparencia,

    no hay luminosidad,

    sólo en un principio que parece eterno

    y, luego,

    quebrantamiento sin piedad.

    Un beso tierno, que abunda de pasión y amor,

    para demostrar, en un futuro no muy lejano

    que fue más una expectativa alta

    que un objetivo claro.

    Porque no se trata de lo que ves sino de lo que hay detrás.

    De sentir, de vivir.

    ¿Lo sentiste? ¿Lo viviste?

    Lo mío fue al empezar porque al acabar una decepción llegó a mi corazón.

    Y la tristeza me invadió.

    No fue amor,

    fue placer instantáneo y dolor.

  • Palabras desordenadas

    La quinta sonrisa desesperada,

    apretada,

    sonrojada,

    encanelada

    en una mirada;

    misteriosa y curiosa.

    Las siete maravillas del mundo,

    tus siete besos distintos.

    Pintar y volar,

    y caer y regresar al mismo lugar.

    Ser y dar,

    mover y cambiar.

    Crecer y amar,

    amarte en un ojalá distante que persiste en el instante.

  • No pudo ser

    Esta noche quiero dormir contigo.

  • Melancolía

    Estoy melancólica hoy.

  • ¿Quién?

    No sé si es el Karma, o yo.

  • Sólo un poco

    Quiero un poco de madurez.

  • Explotar

    Le gente falla, mi gente me rebienta el alma. Estallo.

  • Y me rompo

    El mundo se me cae.

  • Tus labios

    Eché de menos tus labios.

  • Fue el único

    Me tocó el ombligo, mi zona más prohibida.

  • ¿Por qué?

    ¿Por qué no le grito a los cuatros vientos que te amo?
    ¿Por qué no me atrevo a soplártelo?

  • Triste y desolador

    Un «No me apetece». Porque no quiero revivir mi pasado doloroso.

  • Máscara

    Sentirse mal por dentro y sonreír por fuera.

  • Qué irónica es la vida

    Me apetece llorar acurrucada en tu hombro pero es irónico.

  • ¡Hey!

    Buenas tardes,

    Allá donde estén espero que estén bien. Y no, esto no es un mensaje de despedida. Os abro las puertas a que os paséis por mi historia «Alcoholizada de alma» en Wattpad. Está terminada y publicada entera. Son distintos relatos que describen sensaciones y sentimientos.

    A continuación os dejo el link:

    https://www.wattpad.com/story/175718701?utm_medium=link&utm_source=android&utm_content=story_info

    -Ann

  • Y mucho

    Me apetece bailar.

  • Quizás

    Un milagro necesito.

  • Momento emotivo

    Y me quedé llorando con mi rostro mirando hacia la pantalla del portátil, mientras interiormente pensaba «Que bonito y doloroso». Una entrevista donde florecieron las emociones, donde me sentí identificada plenamente.

    Hacía tiempo que no revivía un momento así, que no me reencarnaba con mi pasado profundo. De mi alma salió aquella cicatriz, y un pequeño rasguño la quebró. La sangre seca se rompió dejando al descubierto el agujero por donde entraron lágrimas que se iban introduciendo en mi coraza resquebrajada.

    Gracias a mis llantos me pude sanar y, aunque fuera sólo un poco, pude salvarme de caerme por el precipicio. Aquella vez no salté, lo solté y me quedé en mi guarida siendo pequeña pero fuerte, muy fuerte.

    De aquel modo comprendí que todo tiene su significado, su dolor y su momento. Su intensidad y su horror. No de todo se sale, ni se llega a superar pero sí que se recuerda con una gran sonrisa de oreja a oreja y con una emoción en los ojos por el recuerdo, el sano. Porque la realidad fue otra muy distinta, aunque al recordarlo fuese emotiva.

    Y sólo por el simple hecho de haberlo vivido y decirse a uno mismo «Ya pasó, ya pasó».

  • Amor efímero

    Como el viento soplando en primavera

    y una lágrima cayendo en la misma era.

    Una mujer medio vacía,

    llenándose la otra mitad de amor,

    yacía en una imagen floral

    mientras evitaba el dolor.

    Porque en su mente,

    el sol resplandecía

    y ella moría en los brazos de él.

    Por amar y ser amada.

    Eran jóvenes,

    y con mucha esperanza y fe

    partieron hacia un rumbo.

    Qué más daba si todo lo que compartían era un cariño eterno,

    aunque efímero.

    Envejecerían,

    sus rostros,

    sus cabellos,

    sus pieles.

    Y arrugados quedarían,

    de corazón y alma florecida, enternecida.

    Acariciada por sus bellas miradas dedicadas mutuamente,

    que hacían que la hermosura del querer fuera único e irrepetible.

  • Sorteando el dolor

    Y saber y entender y no querer.

    Por amor al arte,

    estampándome contra Marte.

    Un porro medio deshecho,

    se quedó en el lecho de la vida;

    pura y divina.

    De cabeza al infierno fue,

    siendo infiel.

    Y su buena amiga, honesta y bondadosa, aguantándole los pies.

    Porque de tanto andar se quedó del revés.

    Era fiel a su instinto más salvaje,

    pensaba con el corazón y no con la mente y, por tonta, cayó con el más demente, de mente.

    Y vete a saber. Vete.

    No seas idiota niña pequeña,

    que te vas a romper.

    Y de tanto caer no vas a poder.

  • Noches

    El cielo está ensombrecido, sólo hay una nube flotando y, yo, medio borracha cayendo por el precipicio de mi alma. Estoy bien, pero llueve en mi corazón, un poco sólo. Y las luces encendidas y son las cuatro de la madrugada. Y ya no soy, me siento flotar de tanto volar. Adicta a tus besos, ahora estoy pensando en ellos. Y ojalá estar juntos, y no uno a lo lejos del otro. Distancia, y cuatro porros que se ha fumado mi amiga. Me siento perdida y un poco hundida en mi propia melancolía. Fría, casi marchitada. Un olor a dolor.

  • Abril

    Y justo allí te amé. No sin antes amarte, porque estaba amándote. Te amo y te amaré.

  • Caerse

    Quiero placer y no dolor, quiero alegría y no sufrimiento. Quiero abrir mis alas y alcanzar el cielo. Que aunque amanezca seguir siendo pájaro y salir de la jaula para disfrutar del vuelo. Que si desciendo ya ascenderé o me estamparé.

  • ¿Hay alguien ahí?

    Que triste y desolador es romperse a pedazos.

    Gota a gota desmoronándose por el dolor.

    Y no saber ni querer arroparte a nadie. Un simple abrazo, un beso en la nariz. Un quizás y un ojalá.

    Porque me quiero, pero a veces mi actitud cambia, mis instintos paran y mis impulsos amanecen sacando toda la frustración de mi corazón.

    No hay ni uno que me entienda y, cuando lo hacen, se esconden entre las sombras y no se disponen a ayudarte. Que a veces no necesitas ayuda, simplemente que te escuchen y te mimen. Y te abracen y se queden contigo en el abismo.

    Saber que alguien está contigo y no contra ti.

  • Dejar de ser para ser

    Se puede romper la regla del amor porque tú has roto la mía.
    Y que alegría.

  • Compararse para estrellarse

    ¿Sabes qué me pasa? Que veo mi alrededor, lo observo, lo escucho y lo comprendo. Y entonces se me atraganta el miedo en la garganta porque me está advirtiendo todo lo que puede pasar. Y no quiero pensarlo pero a veces me pongo melancólica, y lloro. Y el llanto me va carcomiendo las entrañas. Y las dudas amanecen en mi mente.