Autor: perezitablog

  • Arañazo profundo

    Paul Auster me ha achicado el corazón con sus palabras. Me ha dejado pensativa, destruyéndome. Ha sido un instante de reflexión, un momento muy íntimo que conecta con mi pasado. Aquello que sentía superado, me vuelve a doler, pero esta vez fortaleciéndome.
    Ha sido un pellizco en el pecho.

  • Actos (de fe)

    Gracias por decirme que me quieres, pero demuéstralo.
    Es muy fácil decirlo y es sencillo hacerlo.
    Hay veces, días, en los que me siento triste y tú sólo me tocas seduciéndome hacia ti.
    Y no me arropas con tu corazón;
    me duele.
    Mi cuerpo tirita de frío y ya casi es verano.
    Es raro.
    Seré yo,
    serás tú.
    O seremos nosotros que ya no somos,
    y si sí, a momentos que se amontonan solos poco a poco.

  • Libros

    Cada persona tiene una historia y es un mundo.
    Y qué hermoso;
    es como un libro cerrado lleno de literatura.
    Y qué emoción querer descubrirlo.

  • Sobrevivirás

    Hoy te voy a dar le lección de tu vida:
    la hostia que te darás será mortal, pero sobrevivirás.
    Sí, porque no todo está perdido,
    porque es cierto que aún no has ganado.
    Siente, flor de mi vida;
    lo necesitas.
    Y es hermoso observar la vida pasar, pero lo es aún más vivirla, sentirla, amarla.
    Y gritar hasta quedarte sin voz,
    y follar un día entero,
    y dormir acurrucada en su brazo,
    y bailar en la calle
    o volar en cualquier parque.
    Que el globo terráqueo va girando y no para.
    Tú tampoco,
    -tú tampoco-.

  • Hay que querer más

    Hay que arriesgarse;
    decir más te quieros y amar sin límites.
    Quizás mañana ya no estén,
    no estés.
    Y no hablo de la muerte.
    Hablo del adiós,
    de estar en otro mundo.
    De no dejarse ir y arrepentirse de todo.
    De morirse en el intento,
    de cuestionarse el típico «y si…»
    Pues, ¿Y si lo haces ya?
    Que no hay tiempo,
    que es todo ahora o nunca.
    No te permitas que el tiempo pase y tú sigas sin intentarlo.
    Hazlo.

  • Curiosidades

    Es curioso como los que triunfan, los que están arriba, están abajo también.
    Anímicamente depresivos,
    locos
    o raros.
    Poetas de la vida,
    quienes han experimentado.
    Los de calle, los que saben amar el arte de cualquier forma.

  • El dolor tocando a la puerta

    «Mi abuela decepcionada conmigo,
    a mi madre le doy pena.
    Mi hermana que se burla de mí
    y mi padre, el único orgulloso.»

    Mira, yo no decidí que sufrieramos.
    Nos tocó, el dolor nos eligió
    siguiéndonos para matarnos.
    Que la vida es mala suerte,
    mala fama.
    Fúmatelo todo, total,
    te vas a morir o te van a matar.
    Tú decides si vivir o sufrir.
    Si reír o llorar.
    Agarra al mundo con la mano, sostenlo.
    ¿Qué más da ya?

  • Otros dibujos

    Veo que esto me ha hecho daño, y me duele. Estos dos meses sin vernos han sido el atardecer más vacío.
    De tu vida,
    de la mía.
    Algo se ha roto;
    no sé si el hilo rojo,
    no sé si nuestros corazones tristes,
    no sé si aquello que más nos unía.
    Nuestros labios,
    nuestros cuerpos.
    Porque nosotros sin ser, somos
    y, siendo, dejamos de serlo.
    Como estar sin estar.
    Estoy decepcionada;
    lo esperado,
    la expectativa,
    se ha roto en cristales pequeños.
    Ya no somos los mismos de antes;
    y es que a pedazos,
    a esbozos
    y a peldaños cada vez más gruesos,
    nos desdibujaron para pintarnos siendo otros.

  • Ser, en pasado

    No quiero tanto sexo,
    carne con carne,
    ¿Me explico?
    Quiero amor,
    dulzura
    y pasión.
    Quiero ilusión
    y no tanta decepción.
    En estos tiempos
    necesito un poco de ternura.
    Estoy cansada;
    de escondernos para que tus manos recorran mi cuerpo,
    de fugarnos para estrellarme con el aterrizaje.
    -Arraso el suelo-.
    Y me gusta,
    pero estos no son los tiempos.
    Porque las canciones exactas en el momento oportuno han desaparecido.
    Me siento extraña de ti.
    Éramos, no sé si tú sigues siéndolo
    pero yo, cariño, estoy desapareciendo.
    Estoy empezando a conocerte y a desconectar (me).
    A desaparecer cuando estamos, y a ser separados.

  • Abrazo

    En estos tiempos necesito un abrazo profundo, de esos enternecidos y llenos de dulzura que inundan el corazón de amor.

  • Fantasía ilusa

    Yo no soy de esas que cuando escucha algo bonito se lo cree,
    no soy de esas que necesita oírlo para creerselo,
    ni sentirlo para decirlo.
    Soy de esas que te folla hasta el alma,
    que te arranca las palabras más dulces para que las sueltes
    y que te hace estremecerte hasta la punta de los zapatos.
    Porque puedo entrar en tu interior,
    y quitarte el interés
    dejándote ciego de amor.
    Y que al pisar el dolor lo confundas con una ilusión,
    tropezándote con la perdición.

  • 23

    Hoy es un lunes distinto, y qué emoción.

    Ya podemos salir a la calle a que nos toque el aire. A disfrutar, a vivir.

    Qué hermoso.

    Espectacular.

    Me siento bien; con más energía y positividad.

  • 22

    Fue como nuestra primera cita después de tanto tiempo.

    No recordaba exactamente cómo era que me besaras, hasta que lo hiciste.

    Fue, perfecto.

    Un instante lleno de nervios, de ternura y de amor, mucho amor.

    Luego del roce vino el sexo;

    las caricias,

    el deseo

    y el aliento acelerado.

    Corazón palpitando a mil por hora.

    Un «sigue» y un «métemela».

    Hicimos el amor en plena crisis existencial del mundo.

    Mi cuerpo temblaba y cuanto más cerca tú, más terremoto yo.

    Era como una hoja cuando tirita,

    lo mismo.

    PD: Te amo mi queridísimo.

  • 21

    He salido al balcón un jueves por la tarde, y me he dado cuenta de lo bonita que es la vida si la respiras sin observarla con los ojos. Si sólo te detienes a reflejar tu corazón en el cielo. Si lo dejas palpitando. Porque, sin querer, fluirá. Volará, sentirá.

    Y qué hermoso: ya no hay dolor en este pozo, sólo amor y un poco de paz. Que se agradece.

    Estoy respirando; «y por fin», me digo.

  • Florecer

    Caminé millas,
    horas,
    minutos
    y segundos y,
    ¿Para qué?
    Para perderme más;
    ocultarme y quedarme atrás.
    No sirvió, sólo para alejarme de mi objetivo.
    Lo dejé,
    volví a empezar.
    Me quemé más, me vacié y regresé, sin querer, al principio.
    Y sin darme cuenta me percaté de que en el inicio estaba la respuesta: yo.
    El espejo reflejó mi sombra,
    dijo, con la mirada, que estaba rota.
    Los cristales se escucharon cuando di un paso hacia delante;
    chocaron entre ellos.
    Y cuando mis manos quisieron abrazarme, empezaron a sangrar.
    A borbotones caía de mi corazón, espesa.
    Entonces, una lágrima cayó por mi mejilla y se fue deshaciendo hasta llegar al suelo.
    Comencé a florecer.
    De mis venas nacieron semillas y, con el agua que bajaba de mis ojos pasando por mi garganta, porque las lágrimas las tenía atragantadas, crecieron sin detenerse jamás.
    Creció una florecilla y después otra,
    y otra,
    y otra.
    Volví a mirarme en el espejo;
    rota, ensangrentada y llena de flores,
    finalmente, sonreí.
    Porque me di cuenta de que no se trataba de tenerlo todo bajo la perfección para poder ser feliz, sino que aún así siendo un desastre, se podía serlo.
    Sin querer y sin más.
    -Sin más-.

  • Valórate

    Que si nadie te valora,
    valórate tú.
    ¿Para qué existes sino?
    Decaerás, te desvanecerás
    y te destruyrán.
    Si no son contigo, que se jodan.
    Un «adiós» y un vuelta a empezar.
    Estás harta de esta farsa, de la mentira que ocultan tras sus máscaras.

  • Ocultándonos

    Me jode que tengamos que esparar a una hora para besarnos, y que tengamos que ocultarlo; como si fuese un delito.
    Dicen que «el destino está escrito», y yo digo, con mis ovarios bien puestos, que no. Que las cosas surjen y fluyen solas cuando nada está preparado, ni premeditado. Que las reglas están para romperlas y que si no corres el riesgo ya, luego te arrepentirás.
    Sí, joder.
    Arriésgate,
    salta al vacío,
    canta a grito pelado,
    baila en medio de la calle
    y disfruta de los orgasmos.
    De todos ellos.
    Sé, siente; libérate.

  • Océano

    Me gustaría sentir el oleaje del mar en mis pies, y que los destellos del sol me toquen al rostro. Me gustaría poder salir a la calle a las siete y no tener que estar allá mientras la luna aparece. Porque es bonita la noche; el día es hermoso.
    Un canto a la vida, un gozo a la muerte.
    Y quiero seguir existiendo.

  • Sentirme mujer

    Y sí,
    tuve miedo
    y me maté del susto.
    Y volé,
    pero también lloré.
    Tuve dudas
    y la certeza se me caía de las manos.
    Aún así aguanté
    y seguí mi guerra.
    Te quise,
    y te sigo queriendo.
    Y sólo de recordar cómo me besaste ayer,
    fui mujer;
    otra vez.

  • Otra vez, ser

    Y ya.
    En 0 coma nos veremos y estoy que tiemblo.
    Ardo, soy fuego.
    Por fin mi sueño se hará realidad.
    Por fin, nos volveremos a ver,
    después de más de mil segundos.
    Después de estar encerrados ahí,
    en nosotros mismos.
    En otros.
    Otra vez, ser.
    Otra vez, nosotros;
    allá fuera,
    en la calle.

  • Amor mío

    Si sale bien,
    brindaremos y haremos chocar nuestros cuerpos haciéndolos bailar.
    Si sale bien,
    te besaré como nunca te he besado,
    te abrazaré
    y, susurrándote al oído te soplaré.
    Si sale bien veremos brillar el sol
    y la luna volverá a salir.
    Si sale bien, amor mío,
    seremos más que estaremos.

  • Sociedad actual

    Es que el mundo nos mueve, nosotros no movemos al mundo. Nos tienen controlados, somos marionetas y no me gusta tío.
    Lo siento, tenía que decirlo y es mi punto de vista y veo que eso no es nada bueno. Es que nos manipulan como quieren: por las redes sociales, por la TV… Quieren que veamos lo que ellos quieren no lo que nosotros queremos ver, pero es que además somos tan huecos que nos dejamos influenciar por todo. ¿Qué se ha hecho de las personas? ¿Qué somos? ¿Cómo somos? ¿Qué ha sido de esta sociedad?

  • Voy tarde

    Aquí nadie lo dice,
    aquí nadie se lanza a la verdad,
    ni chilla a corazón abierto.
    Loco, que la gente está chiflada
    y, mi vida, me pierdo en tu mirada.
    Vaya desorden de mundo;
    mi habitación,
    y un colchón.
    Emborrachémonos,
    ¿Adónde vas?
    Que me pierdo,
    que me estoy muriendo.
    ¿No lo ves?
    Quiero lo de antes,
    lo de estar entre tus brazos:
    me sentía a salvo.
    Y, ahora, más sola que nunca,
    comiendo algo de la nevera
    y dejándome llevar entre palabras.
    Buceo,
    me calmo
    y lugeo me rompo.
    Hecha un cuadro
    y una copa de vino tinto rota.
    Mis cicatrices sangrando, otra vez.
    Saco de mis raíces aquello más amargo,
    que nadie me saca
    y de donde vengo son las once pasadas,
    se me ha echado el tiempo encima.
    Voy tarde.

  • Mi hogar

    Entre tus brazos me siento a salvo.
    Los echo de menos, y a ti también.

  • Atípico

    Estáis acostumbrados a leer lo típico, lo común, lo que leen todos. Y eso, es muy malo.
    No dejas fluir tu corazón, no te dejas romper los esquemas.
    Háblale al mundo de lo raro que eres por leer lo atípico, por ser distinto. Por no complacer al mundo y complacerte a ti.
    Es una forma distinta de ver las cosas, de abrir tu mente y volar hacia paraísos nunca vistos.
    ¿Qué es lo cotidiano en comparación con aquello más extravagante?
    La diferencia hace aquello singular poco valorado por los demás, y justamente eso, es triste.

  • Intuición

    Tenía la intuición a flor de piel. Era de aquellas que lo veía venir porque lo olfateaba con la mente; el miedo, el dolor.
    Corazonadas que le indicaban la certeza y, luego de estamparse contra la realidad, se daba cuenta de que nunca fallaba. De que siempre acertaba.

  • Otra yo

    Salí a volar;
    la arena húmeda bailaba con mis pies desnudos que, libres, sentían las piedras y la espuma del mar chocar contra ellos.
    Llegaba el atardecer; el sol descendía y la brisa, fresca, hacía volar mis cabellos castaños.
    Mis ojos, ya no tan helados, sonreían un poco al recordarte. Porque ya no estabas, te fuiste. A otro mundo, a otra era, a otro Universo.
    Me quedé sola en un sinsentido de preguntas abstractas que no tenían respuesta.
    Y recordé aquellos días donde vivíamos juntos, sentados en aquel peculiar sofá verde botella. Tú ausente, yo presente. Nos mirábamos ansiosos: tú con ganas de marcharte y yo con motivos para quedarme.
    Luego mis esquemas se rompieron todos, quebrándose de golpe, y a pedazos.

  • 20

    Estoy cansada del sexo,

    y del mal de amores.

    De corazones rotos,

    vacíos.

    De que la tristeza corra por las calles desnudas.

    Y de que tú me ignores,

    me vaciles

    y no demuestres.

    Estoy cansada de las tazas medio llenas,

    y de una primavera aún por empezar.

    Estoy cansada del olor a suciedad y a mala vibra.

    De que no me quieras tanto como antes.

    Estoy cansada de quererte y tú, así sin más, nada.

  • 19

    No, no hay paz en mi interior. Si el exterior está ajetreado, emborrachado, ¿Cómo voy a estar tranquila?

    Impaciente y con angustia ansío un futuro que nunca llega.

    Y quiero mucho amor, sólo alcanzo el dolor…

    Mi cuerpo tirita de frío, los huesos se congelan. No soy persona. Tampoco quiero serlo.

    Introspectivamente me miro; el espejo refleja flores marchitas y, alguna que otra, medio a florecer. Estoy creciendo y, volviendo a amar a la Tierra, me admiro.

    Me veo queriéndome,

    escribiéndome poesía en la orilla de la playa.

  • 18

    Hay días duros, hoy ha sido uno de estos.

    Me he despertado en la madrugada, mi hermana riendo en la habitación de al lado.

    He sido productiva sólo las cuatro primeras horas del día.

    Ha sido un amanecer bonito, nunca lo había visto desde esta perspectiva.

    ¿Lo positivo? Que tengo proyectos y los estoy llevando a cabo.

    Y es mágico; como estar en otro planeta.

    Como vivir mis sueños y hacerlos realidad.

  • 17

    Ha sido reconfortante hablar con mis padres, un momento íntimo, muy mío, expresado verbalmente, explicándoles aquello que más amo. Mi pasión: la escritura.

    Ha sido abrirme a corazón abierto, a ellos.

    Mostrarles mis proyectos, mi día a día. Cómo es mi mundo más personal, más creativo. Ha sido mágico porque he vuelto a conectar con ellos de una forma espectacular.

  • 16

    Has hecho que mi corazón se rompa, otra vez. Me decepcionas, me deprimes. Haces que me estampe contra mis ilusiones. Me matas. ¿El problema? Que ya me estoy acostumbrando.

    -Dolor,

    dolor,

    dolor-.

    Me emborracho de llanto, si no es siempre es casi.

    Y me gestiono mal, como puedo. Yendo pedo, estando vacía.

    Vaya colocón,

    borrón y vida nueva. -Si se puede-.

    Otra vez mierda -mi mundo-.