Y me puse a observar nuestras fotografías donde tú eres el protagonista. Quien destaca, la alegría de mi vida.
Un momento,
una luz
y un beso.
Te quiero,
gracias por dejarme entrar en tu mundo.
Y me puse a observar nuestras fotografías donde tú eres el protagonista. Quien destaca, la alegría de mi vida.
Un momento,
una luz
y un beso.
Te quiero,
gracias por dejarme entrar en tu mundo.
Quizás esta sea mi oportunidad, mi libertad.
Volver a volar.
Convertirme en mariposa y surfear en el cielo.
Ser rama y a la vez hoja, moverme al compás de las copas de los árboles.
Ser, siempre estar aunque a veces esté siendo nube flotante.
Porque ya no sé ser racional, sino pasional.
si no soy sincera de alma.
Estoy rota.
Perdóname si soy mucha cordura.
Me invade el miedo.
Perdóname si fluyo poco.
Soy cristal y no quiero romperte.
Perdóname si a veces estoy más que soy. Y es que la suerte no me acompaña y, la lucha, para mí, es otra patria.
No quiero borrarme, no quiero desvanecerme y, luego, tener que reconstruirme. Porque ahora todo es muy bonito, mágico e inigualable.
Me destruirás, y lo sé. Muchas veces los demonios, los dolores y las heridas son ángeles, placeres y cicatrices.
Me convertiré en una rosa negra podrida, desintegrada y desalmada. Ya nunca jamás volveré a florecer. Cuanto más luz más oscuridad.
Y claro que tengo miedo. Y aunque contigo se disipe, lo sigo teniendo intacto en el alma.
No quiero pensar en el destino, porque sé que no será divino. Quiero estar y ser presente, y vivirlo estando y siéndolo.
No quiero que me tomes por dramática, simplemente soy realista. ¿Qué será de nosotros cuando lo nuestro ya no exista? Nos quedaremos divididos de cuerpos pero unidos de alma.
Hay conexión, fluideza y dulzura. A la vez locura. ¿Y qué será de ti y de mí sin ser unión?
Por ahora estamos siendo religión, patria y ejército luchando en la guerra de la vida con mucho mérito.
Ayer, en la madrugada, no podía dormirme y, como siempre, me puse a escribir. Sobre ti, sobre mi amor florecer. La música acompañaba el momento. Fue especial, distinto.
Y me puse a pensar, a imaginar, hacer cosas contigo. Lo que fuera pero a tu lado.
¿Te imaginas vivir siete vidas a tu lado y seis muertes?
Yo me imagino una vida triplicada por momentos de amor, de locura y hechizos.
Flores floreciendo,
creciendo en Diciembre.
Ven, aquí conmigo.
Juntémonos.
Renazcamos del tallo,
cada día y por el resto de nuestras vidas.
Delirando sueños,
¿sabes que te estoy queriendo?
Luchando en guerra estoy,
mi tregua se acabó.
No quiero hacer un reset de alma,
quiero hacernos volar cada jodido día.
Porque se están convirtiendo en gloria.
¿Tú sabes lo que es resistir ante el dolor?
Y matarse de una risa, estrellarse en ella. En ti.
Quiero que le demostremos al mundo lo que somos y lo que podemos llegar a ser. Lo que éramos y de lo que aprendimos.
Quiero demostrarme que esta vez es real y no una fantasía ilusa.
Porque me dejé te quieros enganchados en el corazón, que florecieron y se pudrieron, asfixiándome. Pero hay de otros que han salido a la superfície. Tú me haces ser sincera, sentirme segura. Me haces flotar como una mariposa.
Y hay veces en las que voy por la calle caminando mientras pienso en ti y se me cristalizan los ojos. Quizás de emoción, por estar alucinando o de alegría. Y es que para mí todo esto es nuevo; lo que tenemos, lo que estamos construyendo.
Es emocionante que me suceda esto que somos pero a veces es como una alucinación alegre. Porque soy feliz a tu lado, demasiado. De hecho, soy todos los adjetivos contigo. Soy flexible, me amueldo a ti y tú a mí.
Esta vez en este instante eterno, estoy siendo amor.
Vida, te quiero vivir pero me matas. Creo que lo estoy haciendo aunque sea alma inmortal.
No me entiendes, no lo haces.
¿No me ves?
Yo lo que veo es que me quieres ver luchar sin parar hasta dejar mis huesos adoloridos, mi corazón marchitado y mi alma podrida.
No sé si están así pues debería hacer una retrospección. No quiero verme por dentro, no quiero ver todos mis rasguños y cicatrices. Heridas aun sin secar.