Autor: perezitablog

  • Pétalos

    Pliegues en mi piel,
    en mi corazón,
    y en mi mente.
    Y arte con sólo un pincel;
    dibújame,
    entre sombras y luces.
    Mi rostro demacrado;
    ojeras, y mi taza de leche aún sin terminar.
    Me observo en el espejo,
    mi reflejo tiene miedo.
    Porque se arrastra por las mañanas,
    en bucle.
    Y se piensa,
    y se imagina en otra vida.

  • ¿Qué hago?

    ¿Qué hago yo ahora con todos los «Te quiero» que me has dicho?
    Porque se van acumulando en mi corazón y pesan. Y cada vez duelen más.
    ¿De qué sirven si no me lo demuestras?

  • -Me duele-

    Me duele, corazón.
    Porque hoy siento y lloro de tanta decepción,
    pero luego volaré hacia la depresión
    hasta llegar a la recuperación.
    Soplando,
    inspirando
    y en llanto,
    me rehago.

  • Falsa esperanza

    Me parece tan tonto;
    Que me digas que al mediodía,
    que mejor.
    Y luego tenga que esperar hasta la noche para que te vayas a dormir y me dejes colgada contando estrellas, o recordando tus lunares.
    Me siento estúpida,
    pero, a fin de cuentas,
    lo soy des del día en que me enamoré de ti.
    Y aún así, sigo.
    Mi tregua,
    mi guerra.
    He dejado de ser;
    después de tantas decepciones ya no sé en qué me he convertido.
    Soy como un trapo sucio y roto,
    que cuando limpia las heridas,
    en vez de curarlas, las rompe más.
    Y luego me preguntas cómo estoy;
    hecha polvo.
    Soy la ceniza que ya no vuela,
    la que ha decidido rendirse y quedarse en la cueva para siempre.
    Soy aquella mujer que se aleja sigilosamente, sin hacer ruido. Aunque después su impacto es fuerte, duro y duele.
    Porque soy así;
    la que rompe y luego mata,
    sin mirar,
    sin hablar,
    sin ya amar.

  • Ya no

    Tampoco te siento,
    aunque estés lejos.
    Porque somos algo, ¿No?
    Pues parece todo lo contrario.

  • Qué bonito

    Qué bonito es el arte, y que bonito es que una amiga, de confianza, te esté releyendo.
    Aquello que creías muerto, perdido y sin sentido. Aquello, justo, era lo que necesitabas sacar.
    Gracias, Marina.

  • Poesía

    Qué hermoso, la primavera floreciendo sin nosotros. Esto es lo más sensato que le podría haber pasado al mundo.

  • Hoy

    Hoy no ha pasado nada, un «Buenos días» y, a fuera, un sol resplandeciente. Brilla más que nunca, ahora, que ya no estamos pisando la tierra. Que hemos dejado huella, hemos asesinado al planeta. Sí. Pero resiste, aunque muerto.
    -Pausa-.
    ¿Sabes que me gustaría? Salir, no a la calle sino al bosque a pisar la hierba verde ahora que es primavera. O era. El planeta necesitaba respirar. Yo también, pero no de esa forma. Quizás esto era lo mejor, lo más sensato para él: darnos una lección. ¿El problema? Que somos humanos; olvidamos rápido y tropezamos con la misma piedra hasta más de cien veces.
    ¿Yo aprenderé de ello?
    Esto es un hoy salgo a pelear y, mañana, también. Día a día.
    ¿Acaso sabes lo qué es luchar?
    Cuidar, amar lo tuyo y lo de los demás. Apreciar el mundo para que no se muera más. Eso es batallar.
    Bailar en una guerra sin armas y sentir con el alma, es lo que necesita para poder respirar y volar.

  • 15

    Una cerveza a media mañana,

    un café a medianoche.

    Una mujer que ya no soy.

    He crecido, he florecido. Desde fuera hacia dentro y, mi interior, estalla estrellas. Aún así, tengo crisis.

    Ayer anoche tuve la de la melancolía; la tristeza arrebataba mi vida. ¿Por qué? Me cuestionaba cada dos por tres, cada vez.

    Lloré internamente.

    Ya no soy la misma, ya no. He perdido, he amado, he sido.

    Estuve y me fui, de mí.