Etiqueta: vida

  • Me gustaría

    Me gustaría regalaros algo, en letras. Que al llegar a aquel objetivo daros, y mucho. Pero la vida no funciona así, salvo la mía. Mi mundo -creativo- va y viene. Llora y ríe. Y la lluvia abunda más que la alegría. Por eso es mejor dejarse fluir, no ir a los tiempos que marca la vida y vivir sin reglas. Dejarse sentir, en estos casos, es la mejor opción.

  • Por fin

    Y por fin aire.
    Caminar por el mundo
    y ser feliz;
    libre de corazón.

  • Mi favorita

    Me he puesto a llorar,
    he pausado la película
    y me he dicho «No puedo verla».
    Es mi favorita,
    y cada vez que la veo me rompo.
    Será el amor
    que provoca
    que vibre mi corazón.

  • Salir a volar

    Quiero salir a volar;
    sí,
    a vivir instantes,
    grabar paisajes con la mente
    y llorar la alegría.

  • Mi vida

    Me acabas de dejar deprimida,
    aquí,
    dentro de mi misma
    -mi vida-.

  • Acto de escritura

    No sé qué necesito en estos tiempos,
    en este acto de fe,
    de valentía
    -de escritura viva, muy viva-.

  • Sí quiero, vida

    Di a todo que sí.
    A los hechos,
    a la fe
    y a las acciones.
    A los quehaceres
    y a los quereres.
    Al dolor,
    al amor
    y al rencor.
    Sí,

    y sí.
    Y luego vuela,
    que te atropelle la vida;
    mátate antes de morir
    y, joder, vive.
    Di a todo «sí».

  • Corazón alocado

    El pelo alborotado sin lavar desde hace días, igual que el corazón; alocado.
    Y qué bonita es la vida cuando miras por la ventana y observas la brevedad del amanecer. No hay nada más hermoso que sentir palpitar el tiempo, casi pausado y que no pase. Que se detenga, ahí, en un invierno fugaz.
    Porque las hojas ya no están y los árboles se mueren de frío.

  • Vida mía

    Pues no sé qué decirte vida mía. Estamos en un punto muerto, del humo saliendo por la boca del dragón. De una cueva sin hueco, de un fuego que no quema.
    Sentir y vivir no siempre es viable;
    a veces uno, a veces otro.

  • Literatura

    Empápate de literatura, de la lluvia de palabras que caen como cascadas.
    Adéntrate, aventúrate, a un nuevo mundo.
    Pero antes vive o, mejor aún, sueña.

  • Libérate, mujer

    ¿Por qué idealizamos el amor?
    ¿Por qué romantizamos el dolor?
    ¿Por qué maquillamos lo cruel?
    ¿Por qué sustituímos todo lo malo con una sonrisa y seguimos caminando?
    ¿Por qué no detenernos?
    ¿Por qué nos decimos a nosotras mismas que ya pasó cuando aún nos está absorbiendo?
    ¿Por qué no paramos un momento?
    ¿Por qué no nos observamos en el espejo y nos autodecimos?:
    -¿Qué haces, mujer?
    -Libérate.
    -Suéltate el pelo.
    -Vuela.
    -No te aferres al pasado.
    -Vive, y vive como te dé la puta gana.

    Porque nos estamos enganchando constantemente al dolor, a aquello que no vemos con ojos críticos. Porque hay que decirlo, es una necesidad y no se puede evadir el jodido tema.
    -Hay que nombrarlo-.
    Hay que ser, por un instante, cruel. Ver aquello que no vemos, salirnos. Verlo con perspectiva, desde la lejanía y decir: eso, yo no lo quiero. Y si no cambia, lo dejo y me voy.
    -Me voy-.
    Hay que llorar y sentir como nuestro corazón se va rompiendo pedazo por pedazo. Y, luego, hacer un ‘stop’ mirándonos a nosotras.
    Decirnos que, eso, ya no lo queremos de cualquier forma porque no nos pertenece. Porque no lo merecemos.
    Y punto.

  • Entiéndelo

    Entiende que la vida, a veces, no es lo que tú quieres. Que hay instantes que son un «no» rotundo. Que no puede ser que bailes como un robot, que aún así, déjate fluir. Porque aunque cueste es importante, es vital, vivir. Con todo. Tus sentimientos, tus emociones. El acto de querer, la fe que se desvanece poco a poco y la esperanza que siempre está.

  • Entre libros

    He leído algo. Y me he sentido bien luego de leerlo, porque últimamente me siento cansada y sin ganas. Me cuesta agarrar un libro y leerlo. Quizás estoy en shock, en un momento tan mío que me pierdo. Y tanto, que acabo en un funeral; el mío.
    Y es raro, y no tiene sentido. Y justo ahora no sé lo que quiero.
    Me apetece escribir y cuando voy a encender el ordenador me arrepiento. Ni lo hago. Simplemente, aparto de mi corazón las ganas y me siento en el sofá.
    ¿Será el verano?
    ¿Será que ya llega Septiembre?
    Para mí es triste volver a la rutina, morirse en vida. Yo avanzo de otra forma, a otro ritmo. El cantar de mis latidos me piden que baile -entre palabras y libros-.
    Así es como soy y como seré.

  • Locura personificada

    Un día me emborracharé e iré a ver el atardecer hasta que salga el sol. Y saltaré piedras y volaré con las manos en forma de avión y contaré las estrellas hasta perder el control. «No estoy bien» me repito una y otra vez hasta acabar llorando internamente. Y vaya caos soy. Me quiero volver loca, ser la locura personificada. Arrastrando los pies y con la sonrisa falsa, ese es mi lema o mi forma de vivir. Qué jodida, sí, yo.
    Quiero vivir, mucho.
    Sentir, a ratos e intensamente.
    Volar siempre y nunca caer.
    Necesito otro amanecer, uno distinto, uno que me grite, a pedazos. Que todo se está rompiendo pero que se reconstruirá.
    ¿Cambiará?
    La vida se me parte en dos;
    más quemada de alma que de rostro.

  • Hielo

    Lo siento estoy bloqueada, y estoy recuperando la fe, poco a poco. Aquella que viene de golpe y se va de frente, cuando me mira, me escupe y me rompe. Estoy bloqueada. Lo he dicho muchas veces, pero si me lo creo y lo afronto, quizás, sólo quizás, lo supero. Pero, ¿El qué? No hay nada que superar, tampoco necesidad. Simplemente quiero un poco de paz y felicidad. Y seguir, mi vida, mi rumbo. Sin ti y conmigo, contigo y sin mí. Así voy; que vengo y me quedo, que me marcho y desaparezco.

  • Me he enamorado

    Me he enamorado de ti, de tus flores que nacen de tu alma, de tu rostro, de tu mirada. De tus ojos negros que desprenden luz. De tu sinceridad y de tu buena vibra. Me he enamorado, y es tan hermoso. Un nosotros en el mar observando el atardecer. Y como caen las lágrimas del cielo, y como cae la luz en el ocaso. Y como te quiero yo, y como me gustas tú; y estar tumbados en la parte trasera del coche. Y qué locura; la desnudez. La tuya. De tu corazón. Las sábanas blancas y un poco de pasión. Un revolcón y dos y tres. Y a pesar de todo estar y ser. Seguir, sentir, vivir.

  • El acto de amar

    Un día te florecerán las rosas de tu alma, y después de sobrevivir sin nada, crecerás y apreciarás el amar; el solo y el acompañado.

  • Quiero todo contigo

    Quiero que me hagas trenzas,
    y me beses en la nariz.
    Quiero sonreír como una boba
    y bailar en medio de la carretera.
    Quiero un amor de primavera
    y ser verano en invierno.
    Y que me prepares una taza de leche caliente,
    que me cuides
    y observar las estrellas brillar.
    Quiero ver películas a tu lado con los pies tapados,
    quiero que me hagas cosquillas,
    quiero enfurruñarme y que me despeines por besarme sin parar.
    Que me abraces
    el alma
    y me acurruques en tu mirada.
    Dormir a tu lado cada día;
    quiero un enamoramiento para toda la vida.

  • Sanarse chillando

    Cierro los ojos,
    -sentirme-.
    Escucho música y no dejo de latir paz. Soy brillo, y me emociono. El cielo está enfadado; quiere arrancar a chillar. Créeme, es sano.
    Un reflejo de mi alma,
    de mi ser.
    -«Déjate ser», me digo-.
    Una pausa,
    un respiro
    y qué bonito.

  • Amiga

    Mira, niña, yo no soy nadie para equilibrarte emocionalmente, ni sostenerte mentalmente pero soy tu amiga y estoy aquí por y para ti. Es cierto que no me dejaré la piel -no me voy a quemar hasta morir-, no voy a esforzarme por hacer o decir. Que con cuatro frases no te haré sentir mejor. Eso sí, me dejaré fluir, contigo; por lo que siento, por lo que pienso. Y estaré a tu lado día sí y día también aunque no esté en cuerpo en corazón lo estoy, porque te siento aquí.
    No será difícil no, será más que eso y aún así lo lograrás, lo conseguiremos. Salir del pozo, alcanzar el gozo. Rozar el vuelo. Estrellarse también, y matarse de una ilusión. Qué poco listas fuimos por aquella época. Perdimos pero aprendimos. Pasamos rachas de esas malas, que ni se nombran ya pero se recuerdan. También nos reímos a carcajada limpia. Fue tan lindo. Momento a momento y paso a paso vamos avanzando, progesando y siendo más que estando.
    Unidas somos mejores y más fuertes.

  • Actos (de fe)

    Gracias por decirme que me quieres, pero demuéstralo.
    Es muy fácil decirlo y es sencillo hacerlo.
    Hay veces, días, en los que me siento triste y tú sólo me tocas seduciéndome hacia ti.
    Y no me arropas con tu corazón;
    me duele.
    Mi cuerpo tirita de frío y ya casi es verano.
    Es raro.
    Seré yo,
    serás tú.
    O seremos nosotros que ya no somos,
    y si sí, a momentos que se amontonan solos poco a poco.

  • Libros

    Cada persona tiene una historia y es un mundo.
    Y qué hermoso;
    es como un libro cerrado lleno de literatura.
    Y qué emoción querer descubrirlo.

  • Sobrevivirás

    Hoy te voy a dar le lección de tu vida:
    la hostia que te darás será mortal, pero sobrevivirás.
    Sí, porque no todo está perdido,
    porque es cierto que aún no has ganado.
    Siente, flor de mi vida;
    lo necesitas.
    Y es hermoso observar la vida pasar, pero lo es aún más vivirla, sentirla, amarla.
    Y gritar hasta quedarte sin voz,
    y follar un día entero,
    y dormir acurrucada en su brazo,
    y bailar en la calle
    o volar en cualquier parque.
    Que el globo terráqueo va girando y no para.
    Tú tampoco,
    -tú tampoco-.