Etiqueta: vida

  • Entiéndelo

    Entiende que la vida, a veces, no es lo que tú quieres. Que hay instantes que son un «no» rotundo. Que no puede ser que bailes como un robot, que aún así, déjate fluir. Porque aunque cueste es importante, es vital, vivir. Con todo. Tus sentimientos, tus emociones. El acto de querer, la fe que se desvanece poco a poco y la esperanza que siempre está.

  • Entre libros

    He leído algo. Y me he sentido bien luego de leerlo, porque últimamente me siento cansada y sin ganas. Me cuesta agarrar un libro y leerlo. Quizás estoy en shock, en un momento tan mío que me pierdo. Y tanto, que acabo en un funeral; el mío.
    Y es raro, y no tiene sentido. Y justo ahora no sé lo que quiero.
    Me apetece escribir y cuando voy a encender el ordenador me arrepiento. Ni lo hago. Simplemente, aparto de mi corazón las ganas y me siento en el sofá.
    ¿Será el verano?
    ¿Será que ya llega Septiembre?
    Para mí es triste volver a la rutina, morirse en vida. Yo avanzo de otra forma, a otro ritmo. El cantar de mis latidos me piden que baile -entre palabras y libros-.
    Así es como soy y como seré.

  • Locura personificada

    Un día me emborracharé e iré a ver el atardecer hasta que salga el sol. Y saltaré piedras y volaré con las manos en forma de avión y contaré las estrellas hasta perder el control. «No estoy bien» me repito una y otra vez hasta acabar llorando internamente. Y vaya caos soy. Me quiero volver loca, ser la locura personificada. Arrastrando los pies y con la sonrisa falsa, ese es mi lema o mi forma de vivir. Qué jodida, sí, yo.
    Quiero vivir, mucho.
    Sentir, a ratos e intensamente.
    Volar siempre y nunca caer.
    Necesito otro amanecer, uno distinto, uno que me grite, a pedazos. Que todo se está rompiendo pero que se reconstruirá.
    ¿Cambiará?
    La vida se me parte en dos;
    más quemada de alma que de rostro.

  • Hielo

    Lo siento estoy bloqueada, y estoy recuperando la fe, poco a poco. Aquella que viene de golpe y se va de frente, cuando me mira, me escupe y me rompe. Estoy bloqueada. Lo he dicho muchas veces, pero si me lo creo y lo afronto, quizás, sólo quizás, lo supero. Pero, ¿El qué? No hay nada que superar, tampoco necesidad. Simplemente quiero un poco de paz y felicidad. Y seguir, mi vida, mi rumbo. Sin ti y conmigo, contigo y sin mí. Así voy; que vengo y me quedo, que me marcho y desaparezco.

  • Me he enamorado

    Me he enamorado de ti, de tus flores que nacen de tu alma, de tu rostro, de tu mirada. De tus ojos negros que desprenden luz. De tu sinceridad y de tu buena vibra. Me he enamorado, y es tan hermoso. Un nosotros en el mar observando el atardecer. Y como caen las lágrimas del cielo, y como cae la luz en el ocaso. Y como te quiero yo, y como me gustas tú; y estar tumbados en la parte trasera del coche. Y qué locura; la desnudez. La tuya. De tu corazón. Las sábanas blancas y un poco de pasión. Un revolcón y dos y tres. Y a pesar de todo estar y ser. Seguir, sentir, vivir.

  • El acto de amar

    Un día te florecerán las rosas de tu alma, y después de sobrevivir sin nada, crecerás y apreciarás el amar; el solo y el acompañado.

  • Quiero todo contigo

    Quiero que me hagas trenzas,
    y me beses en la nariz.
    Quiero sonreír como una boba
    y bailar en medio de la carretera.
    Quiero un amor de primavera
    y ser verano en invierno.
    Y que me prepares una taza de leche caliente,
    que me cuides
    y observar las estrellas brillar.
    Quiero ver películas a tu lado con los pies tapados,
    quiero que me hagas cosquillas,
    quiero enfurruñarme y que me despeines por besarme sin parar.
    Que me abraces
    el alma
    y me acurruques en tu mirada.
    Dormir a tu lado cada día;
    quiero un enamoramiento para toda la vida.

  • Sanarse chillando

    Cierro los ojos,
    -sentirme-.
    Escucho música y no dejo de latir paz. Soy brillo, y me emociono. El cielo está enfadado; quiere arrancar a chillar. Créeme, es sano.
    Un reflejo de mi alma,
    de mi ser.
    -«Déjate ser», me digo-.
    Una pausa,
    un respiro
    y qué bonito.

  • Amiga

    Mira, niña, yo no soy nadie para equilibrarte emocionalmente, ni sostenerte mentalmente pero soy tu amiga y estoy aquí por y para ti. Es cierto que no me dejaré la piel -no me voy a quemar hasta morir-, no voy a esforzarme por hacer o decir. Que con cuatro frases no te haré sentir mejor. Eso sí, me dejaré fluir, contigo; por lo que siento, por lo que pienso. Y estaré a tu lado día sí y día también aunque no esté en cuerpo en corazón lo estoy, porque te siento aquí.
    No será difícil no, será más que eso y aún así lo lograrás, lo conseguiremos. Salir del pozo, alcanzar el gozo. Rozar el vuelo. Estrellarse también, y matarse de una ilusión. Qué poco listas fuimos por aquella época. Perdimos pero aprendimos. Pasamos rachas de esas malas, que ni se nombran ya pero se recuerdan. También nos reímos a carcajada limpia. Fue tan lindo. Momento a momento y paso a paso vamos avanzando, progesando y siendo más que estando.
    Unidas somos mejores y más fuertes.