Verbena de brindis

Por una verbena distinta,
por una noche de brindis,
de que brillen tus ojos
(al mirarme)
y sonreírte porque los dos sabemos lo que hay en nuestro interior,
un sentimiento lleno de amor.
Un nuevo color,
las estrellas estallando en el cielo
-como las mariposas en mi estómago-
y los besos que sean a todo sabor.

Lo siento

Lo siento,
por todo.
Por ser caos,
mar
y lágrima.
Porque estoy helada,
porque soy más verbo
que palabra.
Porque me dejo ir
en el vaivén de miradas.
Y me pierdo en el acto de ser (persona).

Amor mío

Porque contigo es siempre amar,
el mar.
Salir del bucle y volar,
a Marte.
Ser extraterrestres en una luna infinita,
lejos de la vida.
-Porque contigo, siempre, amor mío-.

Abrázame y quiéreme mucho

Antes de que te vayas, abrázame.
Luego quiéreme mucho.
Y no te olvides de susurrarte día a día mi recuerdo.
Que siento que nos dolerá nuestra despedida.

Niña

Niña, no te preocupes. Eres pequeña, aún tienes que crecer. También eres frágil y fuerte.
Recuérdate que vales, no la pena, no el oro. Que vales por ser tú. Y sólo por eso ya deberías ir aprendiendo que no todo lo que brilla es real, que tiene más de una cara. Que si no observas el mundo con perspectiva te vas a matar, a hundir. Dejarás de fluir. Y sonreír. Sí. En muchos momentos. Pero no por ello serás menos, simplemente serás. A secas. Que está bien que te digan “quiérete”. ¿Pero de qué sirve si el que te lo dice no te quiere, no te respeta y no te admira?

No lo sé, ¿Y tú?

No lo sé,
sigo aquí esperando una respuesta.
De la calle,
de fuera.
Son casi las ocho y se me hace tarde.
Es oscuro, no hay tiempo ni momento;
para escribir,
para dejarme ser.
Entrever entre las pestañas, a través de las cortinas que ocultan el paso al sol.
Quiero y no puedo, o es que no me apetece.
Estoy más sola que la una, aquí, en la soledad.
-En la mía-.
Hacía tiempo que no escribía de esta forma,
de una manera a otra.
De una ola a…
Algo intenso,
algo desigual,
algo no común;
está pasando.
El mundo se está destruyendo.

Quiero todo contigo

Quiero que me hagas trenzas,
y me beses en la nariz.
Quiero sonreír como una boba
y bailar en medio de la carretera.
Quiero un amor de primavera
y ser verano en invierno.
Y que me prepares una taza de leche caliente,
que me cuides
y observar las estrellas brillar.
Quiero ver películas a tu lado con los pies tapados,
quiero que me hagas cosquillas,
quiero enfurruñarme y que me despeines por besarme sin parar.
Que me abraces
el alma
y me acurruques en tu mirada.
Dormir a tu lado cada día;
quiero un enamoramiento para toda la vida.

Hay que querer más

Hay que arriesgarse;
decir más te quieros y amar sin límites.
Quizás mañana ya no estén,
no estés.
Y no hablo de la muerte.
Hablo del adiós,
de estar en otro mundo.
De no dejarse ir y arrepentirse de todo.
De morirse en el intento,
de cuestionarse el típico “y si…”
Pues, ¿Y si lo haces ya?
Que no hay tiempo,
que es todo ahora o nunca.
No te permitas que el tiempo pase y tú sigas sin intentarlo.
Hazlo.