Etiqueta: esperanza

  • Amiga

    Mira, niña, yo no soy nadie para equilibrarte emocionalmente, ni sostenerte mentalmente pero soy tu amiga y estoy aquí por y para ti. Es cierto que no me dejaré la piel -no me voy a quemar hasta morir-, no voy a esforzarme por hacer o decir. Que con cuatro frases no te haré sentir mejor. Eso sí, me dejaré fluir, contigo; por lo que siento, por lo que pienso. Y estaré a tu lado día sí y día también aunque no esté en cuerpo en corazón lo estoy, porque te siento aquí.
    No será difícil no, será más que eso y aún así lo lograrás, lo conseguiremos. Salir del pozo, alcanzar el gozo. Rozar el vuelo. Estrellarse también, y matarse de una ilusión. Qué poco listas fuimos por aquella época. Perdimos pero aprendimos. Pasamos rachas de esas malas, que ni se nombran ya pero se recuerdan. También nos reímos a carcajada limpia. Fue tan lindo. Momento a momento y paso a paso vamos avanzando, progesando y siendo más que estando.
    Unidas somos mejores y más fuertes.

  • Sensación rara

    Hoy he sentido;
    Que no me prestas atención,
    que no me respetas.
    Y así me pierdo,
    me hundo,
    me muero.
    Soy una muñeca de cristal que se rompe en un millón de pedazos con sólo un toque ligero.
    Y, lo siento, pero hay ciertas cosas que no voy a tolerar.
    Necesito tiempo,
    necesito espacio
    -mental-.
    Me necesito,
    más a mí que a ti.

  • Adjetivos

    Que si estás muy delgada,
    que si tienes unos quilogramos de más,
    que si me siento así,
    que si tengo la sonrisa tuerta,
    que si mis piernas son demasiado gruesas,
    que si mi culo no está respingón,
    que si no tengo caderas,
    que si tengo demasiadas,
    que si no soy musculoso,
    que si soy bola…
    Todos estos adjetivos, debería servir para aprender la hermosura e imperfecciónde cada uno.

  • Actos (de fe)

    Gracias por decirme que me quieres, pero demuéstralo.
    Es muy fácil decirlo y es sencillo hacerlo.
    Hay veces, días, en los que me siento triste y tú sólo me tocas seduciéndome hacia ti.
    Y no me arropas con tu corazón;
    me duele.
    Mi cuerpo tirita de frío y ya casi es verano.
    Es raro.
    Seré yo,
    serás tú.
    O seremos nosotros que ya no somos,
    y si sí, a momentos que se amontonan solos poco a poco.

  • Libros

    Cada persona tiene una historia y es un mundo.
    Y qué hermoso;
    es como un libro cerrado lleno de literatura.
    Y qué emoción querer descubrirlo.

  • Sobrevivirás

    Hoy te voy a dar le lección de tu vida:
    la hostia que te darás será mortal, pero sobrevivirás.
    Sí, porque no todo está perdido,
    porque es cierto que aún no has ganado.
    Siente, flor de mi vida;
    lo necesitas.
    Y es hermoso observar la vida pasar, pero lo es aún más vivirla, sentirla, amarla.
    Y gritar hasta quedarte sin voz,
    y follar un día entero,
    y dormir acurrucada en su brazo,
    y bailar en la calle
    o volar en cualquier parque.
    Que el globo terráqueo va girando y no para.
    Tú tampoco,
    -tú tampoco-.

  • El dolor tocando a la puerta

    «Mi abuela decepcionada conmigo,
    a mi madre le doy pena.
    Mi hermana que se burla de mí
    y mi padre, el único orgulloso.»

    Mira, yo no decidí que sufrieramos.
    Nos tocó, el dolor nos eligió
    siguiéndonos para matarnos.
    Que la vida es mala suerte,
    mala fama.
    Fúmatelo todo, total,
    te vas a morir o te van a matar.
    Tú decides si vivir o sufrir.
    Si reír o llorar.
    Agarra al mundo con la mano, sostenlo.
    ¿Qué más da ya?

  • Otros dibujos

    Veo que esto me ha hecho daño, y me duele. Estos dos meses sin vernos han sido el atardecer más vacío.
    De tu vida,
    de la mía.
    Algo se ha roto;
    no sé si el hilo rojo,
    no sé si nuestros corazones tristes,
    no sé si aquello que más nos unía.
    Nuestros labios,
    nuestros cuerpos.
    Porque nosotros sin ser, somos
    y, siendo, dejamos de serlo.
    Como estar sin estar.
    Estoy decepcionada;
    lo esperado,
    la expectativa,
    se ha roto en cristales pequeños.
    Ya no somos los mismos de antes;
    y es que a pedazos,
    a esbozos
    y a peldaños cada vez más gruesos,
    nos desdibujaron para pintarnos siendo otros.