Sin nada que temer, con la mente por las nubes, ya menos grisáceas… Llevo en las pestañas -caídas algunas-, mis deseos, entre todos ellos, tú. He soplado varias veces, cerrando mis ojos y abriendo las alas porque sé que vamos a arrasar, que iremos a volar en el más allá. Aunque aún residen amargas desilusiones a conjunto con las frustraciones. Unas tres, diría yo. El caso está hecho, zanjado, porque sea como sea nos estamos queriendo en este gerundio sempiterno. Narro, (me describo), desde otra perspectiva, desde el cuadro casi colorido. Faltaría pintarlo un poco más, sanarle las pinceladas más oscurecidas, las ennegrecidas. Para eso estamos ambos, ¿O no? Me ilusionaste con razón, picardía y bastante sabiduría. A pesar del quemazón en mi corazón, que ya va sanando al son de su sangrado, por favor, querido mío, no me fastidies. Déjate de sandeces, ambigüedades, perdices y finales felices, y ven, que te estoy esperando. Quizás perdure ese agarre unos días más, pero si te quedas atrás, sin querer y con mucho impulso, me precipitaré. Entonces serás tú el fastidiado, y yo diré «la fastidié». ¿Será un septiembre largo? Sólo quiero precisar, concretar, y dejar de ahogar las penas en este lago estancado. Me apetece abrirme al mar, mi verdadero hogar, porque sé que tú serás real en un futuro no muy lejano. Déjame susurrarte ese «Te quiero» en tu oreja izquierda para que luego las rosas florezcan, para que sonríamos sonrojándonos al son de ambos corazones, al unísono de nuestro amor mutuo, tan sano, leal y fiel, que brilla con solo el acto de pensarnos al mismo tiempo eterno y tan hechicero que voy y otra vez te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero y te quiero.
Etiqueta: esperanza
Quiero que me quieran bien
La ciudad va cayendo mientras las estrellas se seducen por sí solas. Me gustaría ser una de ellas, así, bella. Sin cicatrices ni heridas por sanar, pero soy una gata negra feroz, la lluna llena y al mismo tiempo vacía. Pero soy aquella rosa tan intensa, tan rota, que va matando a los demás sin querer, aún así, intentando amarse. Soy la nube levitando en el cielo que estalla y también el rayo enfurecido. Soy un mar de dudas, la espuma de tu cerveza y el café de las seis de la mañana. Me gustaría ser el libro aún por descubrir, tres versos y un poema de amor. Enamorarme de ti, de mí y de nostros dos. Y de la vida.
Me gustaría volver a reír a carcajada libre y ser una mariposa que aletea sin miedo a morir.
Quiero, quiero bailar por las noches en donde sea, sonreírme y decirme sí a cada nueva aventura. Quiero que me quieran bien.
Desearía que me regalaran flores, ¿Por qué no? Y, y también, que me robaran besos y me encantaría ir a pasear acompañada de alguien a quien le apeteciese verme feliz.
Me fliparía fliparle a ese alguien tal y como me flipa a mí.
Alocadas
¿Te acuerdas, amiga?
Cuando escuchábamos a Amy Winehouse en los pasillos del instituto.
Nos flipaba, éramos unas amantes del vivir;
de volar entre cuatro paredes,
de arriesgar
y ser más que estar.
Los profesores diciéndonos que aquello no era permitido.
Y digo yo, ¿Qué sabéis vosotros del arte?
De escuchar y más que oír sentir.
-Sentir-,
tú y yo alocadas,
y bailando lo imposible,
lo indefinible,
lo infinito.
Aquellas éramos -somos-.
En los huesos,
calándose -la melodía- en el corazón.
Y empatizando y sufriendo;
por ella,
por nosotras
y por todos aquellos
-los que sufrieron, los que aún sufren-.
Porque al fin y al cabo,
lo que nos queda
es un recuerdo lleno de amor.No sé
No sé qué esperáis tanto del 2021.
Sólo digo, dejad de esperar ese año,
poned remedio a vuestras curas
-vidas-.
Sanaros,
amaros,
amantes del desamor,
del dolor sin freno
y derrapando con el terremoto vibrando.
Que la vida son dos segundos,
un suspiro
y una borrachera sin fin que,
al final,
termina;
como la suerte misma.Sí quiero, vida
Di a todo que sí.
A los hechos,
a la fe
y a las acciones.
A los quehaceres
y a los quereres.
Al dolor,
al amor
y al rencor.
Sí,
sí
y sí.
Y luego vuela,
que te atropelle la vida;
mátate antes de morir
y, joder, vive.
Di a todo «sí».Quisiera yo…
Me hubiese apetecido charlar contigo a la luz del sol, mientras brillan nuestras pieles y, el agua dulce de la piscina bailaba, como nuestros corazones en momentos pasados. Ha sido duro, difícil y doloroso.
-Soledad, bienvenida-.
Porque no hay nada más bonito que conversar, de cualquier cosa, del mar y de cómo nos gustaría, en un futuro, volar. Pero, ¿Para qué? Si aunque estemos juntos ya no somos.
Nada más hermoso que ver en tus ojos relámpagos; fuego, calor y hogar.
Y tormenta me siento yo; que arrasa y arrastra todo a su paso de una bocanada de aire gigante, como un terremoto.
Quiero paz y sentirme, mucho. Hay veces, instantes, en los que dejo de ser humana, en los que no puedo ser yo porque me inunda una sensación de impotencia terrible.
No ayuda y mata, lentamente y a escopeta abierta.Me he enamorado
Me he enamorado de ti, de tus flores que nacen de tu alma, de tu rostro, de tu mirada. De tus ojos negros que desprenden luz. De tu sinceridad y de tu buena vibra. Me he enamorado, y es tan hermoso. Un nosotros en el mar observando el atardecer. Y como caen las lágrimas del cielo, y como cae la luz en el ocaso. Y como te quiero yo, y como me gustas tú; y estar tumbados en la parte trasera del coche. Y qué locura; la desnudez. La tuya. De tu corazón. Las sábanas blancas y un poco de pasión. Un revolcón y dos y tres. Y a pesar de todo estar y ser. Seguir, sentir, vivir.
El acto de amar
Un día te florecerán las rosas de tu alma, y después de sobrevivir sin nada, crecerás y apreciarás el amar; el solo y el acompañado.
Quiero todo contigo
Quiero que me hagas trenzas,
y me beses en la nariz.
Quiero sonreír como una boba
y bailar en medio de la carretera.
Quiero un amor de primavera
y ser verano en invierno.
Y que me prepares una taza de leche caliente,
que me cuides
y observar las estrellas brillar.
Quiero ver películas a tu lado con los pies tapados,
quiero que me hagas cosquillas,
quiero enfurruñarme y que me despeines por besarme sin parar.
Que me abraces
el alma
y me acurruques en tu mirada.
Dormir a tu lado cada día;
quiero un enamoramiento para toda la vida.
