Etiqueta: blog literario

  • El espejo y yo

    ¿Por qué no estamos destinados a ser amor eterno?
    Porque el destino, la vida, así lo decidió.
    Así zanjó nuestra historia.
    Quizás nuestro amor simplemente fue un romance, y ya.
    Y eso.
    Tanta soledad,
    incomprensión
    y dolor.
    Compañía,
    abrazos,
    caricias,
    deseos,
    miradas
    y te quieros
    sin amor,
    sólo con dolor.
    Qué triste, ¿No?
    Míranos, partidos en dos,
    divididos,
    separados a pesar de estar juntos,
    pero sin ser.
    Sin ya querer(me).

  • Revoltijos, y yo

    La gente riendo y
    yo llorándome.
    Porque siento cosas
    (sentimientos)
    que son revoltijos en mi estómago,
    y corazón.
    Lo siento,
    pero voy a ser egoísta,
    voy a pensar en mí.
    Voy a brillar.
    Y punto.

  • Estallido

    Ayer el concierto,
    la música,
    la letra
    o la melodía
    te rompió el corazón.
    Fue el momento,
    recordar tu pasado,
    aquel tan doloroso que parecía no tener salida.
    Tu destino es ser ser,
    pero hay veces que ni uno mismo se entiende,
    se reconoce,
    se quiere.
    Así que,
    o arreglas tu pasado volviendo a él
    o lo cierras para siempre.

  • Palabras afiladas

    Dudas que se me quedan atragantadas en el corazón, que luego duelen porque se llena de suciedad, de incerteza.
    Empieza a frustrar y a doler,
    a matar por dentro
    y a apretar lentamente
    como si te estuviesen clavando una espada
    en el pecho
    al son de una balada.
    ¿A que mata?
    Pues así me siento yo;
    triste,
    y cada vez más rota,
    más hueca.
    -Menos yo-.

  • Autoreflejo

    A veces siento como la vida se me cae encima,
    tu recuerdo y el mío
    -nosotros siendo otros-
    en la orilla del mar
    con el corazón colgando
    como si estuviésemos agarrando un cigarro
    a punto de marchitarse,
    de esfumarse
    y perderse en la nada.
    Piénsalo,
    siéntelo.
    Dolía,
    y ahora todo es más sano
    menos tóxico
    porque día tras día
    por las mañanas me miro al espejo
    y cuando veo mi reflejo sonrío
    queriéndome,
    sosteniendo mi alma al son del viento
    que aunque baje y suba
    nunca se detendrá
    y siempre caminará.

  • Emociones

    Borroso mi corazón
    -emocionado-
    que se llena de sentimiento
    y de amor
    gracias a ti.