Categoría: Escritos

  • Cicatrices

    Estoy llena de cicatrices incurables, porque son tan profundas que no se ven, y escuecen. -Duelen-.
    «Cuanto drama, princesa. Sube la cabeza que se te cae la corona», leí por ahí.
    Las bellas damas no existen y no es que camine cabizbaja porque sí.
    Se creen que el dolor es creado por amor al arte y, aunque a veces pasa, otras no.
    Muchas escritoras escriben porque sienten, tanto, que ya murieron tiempo atrás. Están ofuscadas, entristecidas.
    Tanto, que olvidan que la vida es bonita.

  • El hilo rojo

    El hilo rojo.
    Jodido.
    Que se tense hasta romperse de una vez por todas.
    Me está fastidiando.

  • Corazón frío

    Cuando mi corazón se enfría,
    cuando me congelo
    y el hielo penetra en mi día a día.
    Después de cada terremoto
    -pensamiento inerte-
    muero en el acto y en seco.
    Derrapando por el hilo de la cuerda floja,
    que afloja.

  • Yo conmigo misma

    Quiero un día de esos donde todo se olvida y las preocupaciones se ocultan por un tiempo indefinido. Y que las risas estallen y el corazón bombardee felicidad. Tirar por la borda los problemas y agarrar los segundos de frente; para vivir sin frenos. Escuchar música o ver una película, cualquiera, mientras me zampo una pizza de barbacoa. Sin remordimientos, sin pensamientos negativos. Y lo quiero hacer sola. Sí. Para sentirme bien; yo conmigo misma. También quiero llorar la tristeza y dejar ir la pena. ¿Para qué quiero ningún compañero? Ya me tengo a mí.
    Quiero salir a la calle un día de lluvia e iluminarlo por ser yo, por estar, por transmitir mi sensibilidad. Mis emociones; mi paz.
    Volar y brillar.
    Y ser,
    joder,
    ser siempre.

  • ¿Quién?

    Todo el mundo sabe poner palabras una detrás de otra pero -me cuestiono yo- ¿Quién es capaz de darle un doble significado, encontrar el mensaje e ir más allá?

  • Escritores

    Expresamos;
    Sofocados y saltando por el precipicio,
    para matarnos en un suicidio de sentimientos;
    que se acumulan,
    que abruman,
    que avergüenzan.
    Expresamos;
    para no morirnos nunca.
    Es un antídoto,
    la medicina,
    -la droga-
    al delirio.
    A aquello que nos hace levitar
    y, luego, frenar
    en seco.

  • Abundancia de significado

    Y es que cuando parece que falta una palabra en una frase, es porque hay abundancia de significado lleno de sentimiento.

  • Superfície

    Veo que no entendéis, que no comprendéis. Que no vais más allá. Que os quedáis estancados. Las palabras, al fin y al cabo, no dicen nada concreto. Carecen de significado y gracias a la falta de este abunda la escritura mal escrita. Pero si por un momento, todos, nos paramos a leer con significado y preguntándonos, llegaremos. Alcanzaremos a comprender, a dudar y a tener criterio. Aquel que pocos tienen.
    Porque las frases son abundantes de todo aquello inexistente.
    Entre letras, pestañas y sentidos acabamos entendiendo y llegando a conclusiones increíbles.

  • Pasado

    Yo tuve un pasado también.
    Quiero repetir, justamente, aquella etapa.
    Revivirla y seguir sin determe a pesar de las consecuencias.
    Porque quiero sentir el aleteo que harán mis alas una vez empiece el vuelo.
    Será espectacular, lleno de grietas pero espectacular.