Categoría: Escritos

  • Vacío

    Quiero esperar al amanecer y dormir durante el atardecer. No tengo sueño, porque pienso, porque siento. Tiemblo ante un mundo injusto y lleno de crueldad. Y así va que me hundo en una miseria hermosa, y muy humana. Temerosa de todo esto me voy ocultando entre las risas -sombras- de las personas. Sólo hay gente. Muchedumbre. Los pasos hacia la gloria se esfumaron, desaparecieron. E intento -uno absurdo y sin sentido- abrir mis alas y volar. No puedo. Soy un pájaro a punto de despertar del ensueño que luego se acaba matando. Cayendo. Voy con la vida entre mis manos porque, como dije, voy acelerando para acabar derrapando. Y entre ellos avanzo adentrándome en un caos sin salida. Sollozo, a sorbos lentos. Se me atraganta el corazón en la garganta. Y se queda ahí intentando bajar, queriendo con todas sus fuerzas volver a su lugar. Pero ahí está hasta que, bueno, salta. Y tan alto que sale por mi boca y yo me quedo vacía. Hueca.

  • Mi soledad

    Mira, no sé.
    Lo que viene y va,
    y se fue.
    -Se fue-.
    No hay nada más bonito
    que ver como la primavera florece
    o como se deshace el otoño;
    como caen sus hojas,
    llenas de dolor,
    y resentimiento.
    Porque la vida te llega
    y no para.
    No se detiene ni un segundo.
    Y te dicen que aproveches.
    ¿A qué?, Me cuestiono yo.
    Porque ya no hay paz
    sólo soledad.
    Mirálas, ya no están.
    Se han ido…
    Y hablando del irse,
    ya no hay marcha atrás.

  • Verano

    Quiero verano
    una
    y otra
    y otra
    vez,
    porque aunque fue una mierda de verano, fue verano.

  • Perdí

    He perdido diecisiete euros
    en una apuesta de mierda,
    siendo lerda.
    Y me he dado cuenta,
    después de todo,
    que malgasto;
    el tiempo,
    las personas
    y mi vida.

  • Escribiéndonos

    Y por salud mental voy a dejar de escribirte,
    de escribirme.
    De ser naufragio entre tanto mar,
    de agarrar de frente el dolor
    y comérselo con pudor.
    De ser tanto en tan poco tiempo,
    en milésimas de segundos.
    Porque me está matando.
    Siempre he sido caos,
    pero ahora soy más lío
    que hilo.
    Y es cierto que habrá días, incluso noches,
    donde seré escrita,
    donde me deletrearás con tu lengua,
    hasta con tu mirada.
    Pero he llegado al límite de sentir,
    ¿Eso es posible?
    Pues sí,
    porque he pasado de amar a sufrir.
    Y, duele.

  • Basura acumulada

    Todo lo otro son destrozos, basura.
    (Mierda), que sale del corazón tan roto, desangrado y hueco.
    Duele, nene, duele.

  • Se está yendo

    Me voy a explayar en esa pequeña nota virtual. Porque la única que la releerá más de cien veces seré yo mimsa y con todo mi arte colgando de la percha.
    Pienso, estoy pensando, que hay amores.
    Y siento, estoy sintiendo, que el nuestro pierde la chipsa, la llama. Que pierde, por cada día que pasa, un granito de amor.
    ¿Si me pierdes vas a llorar? ¿Harás algo? Digo, ¿Dejarás de amarme de un día para otro? -De un segundo a otro-.
    Esto, lo nuestro, es más de lo que siento y, hay veces, que me duele quererte. Porque el amor que tengo por ti rebasa el vaso, sobrepasa el límite.
    ¿Serías capaz de hacer locuras por mí?
    Estoy así, con la flor encogida, marchitada.
    Se está… Yendo.

  • Tu amor hacia mí

    Creo,
    que tu amor hacia mí
    es carnal,
    terrenal.
    Quiero,
    uno que no sea dolor,
    que sea cielo
    y volar
    hacia la cima.
    Me rompo,
    me rompes.
    -Y mucho-.

  • Necesidad

    Necesito aferrarme a algo, a alguien. Y al fin y al cabo acabo enganchándome al dolor, a la tristeza. Soy mar negra, cielo oscuro. Ave sin alas, pez con oxígeno que acaba ahogándose en su propio océano -mundo-.