Categoría: Escritos

  • «Borrando se aprende»

    Y ahora entiendo la frase que decía un profesor de mi instituto: «Borrando se aprende», la entiendo a la perfección, porque lo he sentido y me ha pasado. ¿Vosotros la entendéis?

  • Echar de menos

    Echo en falta un «¿Te vienes a desayunar?», un «¿Nos vemos mañana?» o un «¿Cómo te está yendo?». Echo en falta preguntas que, quizá, jamás sean hechas pues nunca será el momento oportuno, adecuado. Te echo en falta, aunque, en verdad, nunca has estado. Quiero decir, estabas, pero sin estar. No eres de los chicos por los que se preocupan, preguntan con sutileza y cuentan su vida. Eres egocentrigo, te doy lo mismo, no soy tu chica. No valgo la pena, eso me demuestras… Espero, espero a alguien distinto a ti, que sea atento con prudencia y me quiera para amarme y no alejarse más y más de mí. Te echo en falta, amor mío ¿quién serás tú? ¿quién será el indicado?

  • Cosas de la vida

    Y las cosas pueden cambiar, en un abrir y cerrar ya no estás. Me desvanezco, ya no soy ser, y quiero serlo. ¿Vale la pena vivir? Me pregunto, y me cuestiono mientras las lágrimas arrasan mi rostro entero. ¿Qué he hecho? ¿Qué estoy haciendo?

  • ¿No te pasa?

    ¿A veces no te pasa que te sientes inexperto ante la vida?

  • Y no estás,

    nunca estás, cuando te necesito desapareces en tus profundidades de la vida, si es que tienes. ¿Sentimientos? Jamás. Estás demasiado ocupado con lo tuyo. Pero ahora escribo para poner punto y final a esta historia que empezó y pareció no tener fin, pero que, ahora, el fin lo pongo yo. Estoy cansada, de ti, de tu actitud. No aguanto más. No me quieres, ni me amas. Sólo me necesitas, soy tu necesidad y eso yo no quiero serlo. Quiero ir más allá, sentir el sentimiento que tú no has hecho fluir por mis venas. Y escribo con amor, a veces con rencor o dolor y, ahora, con indiferencia. La misma que la tuya. Ya me da igual, error tras error. No hay solución. Perdóname si algo he hecho mal, pero por el bien de los dos, se acabó.

  • mi escapatoria

    Mi escapatoria eres tú, pero, si no estás, ¿con quién podré escapar? Te escuché, sé que estuviste allí, ¿por qué no me llamas y me preguntas si estoy bien? Justo al momento de preguntármelo te diré que sí, porque estás allí pero aquí.

  • Hoy

    me voy a tomar las cosas con calma, pues no quiero llegar al estrés extremo. Y es que es un día especial, uno de mis favoritos, pues llueve. Amo la lluvia. Me encanta.

  • Algún día…

    ¿Algún día soñaremos nuestros deseos? ¿Algún día desvelaremos nuestras verdades más ocultas? ¿Algún día aquello tan anhelado se hará realidad? ¿Algún día llegará ese algún día? ¿Algún día dejaremos de ser tan miserables? ¿Algún día amaremos de verdad? ¿Algún día dejaremos de dudar? ¿Algún día seremos honestos con nosotros mismos? ¿Algún día dejaremos de cometer errores? ¿Algún día volaremos hacia las montañas? ¿Algún día se dejará de juzgar? ¿Algún día se parará de robar? ¿Algún día tú y yo seremos un nosotros?