Recuerdo aquel instante perfectamente. Me dolía la cabeza, el cráneo me rebotaba como una pelota de tenis. Entré al vestuario y me metí en el penúltimo retrete. Sentada encima de la tapa blanca y con el pistillo puesto. Estaba mal. Fatal. Y no podía, pero, a pesar del dolor interno que sentía, salí adelante. Logré, con mi cabeza desencajada, salir del baño, desnudarme y ducharme. Recuerdo que lo busqué por todas partes. ¿A quién? Al hombre invisible, pues era inexistente y a ciencia cierta allí no estaría. Caminé hacia mi casa y durante el trayecto escuché cómo alguien hablaba a mis espaldas. Además, no dejaba de girarme pues alguien me seguía. ¿O no? Lo único que no desistía eran mis textos y mis lágrimas, porque eran los que me acompañaban. Los que aguantaban la resaca de mi alma y la destreza de mis actos.
Categoría: Escritos
Cambio en mi Blog
Buenos días;
Los sábados y domingos no colgaré entradas. Os aviso por si observáis algún cambio, pues es ese.
Muchas gracias por leerme,
Sóis un amor.
PD: Nos vamos leyendo_
Confesión
Me pasa que me miro al espejo a cada instante porque no me lo creo cuando me dices que soy hermosa.
Desazón
A veces me deprimo porque me imagino cómo será tu partida: triste pero muy bonita. Un adiós dubitativo y una mirada sincera de amor que muestra un «Te quiero» muy profundo en el alma. Porque te tengo muy adentro y tú no me dolerás pero me dolerá. Me lastimará la situación. Y no lo podré soportar pero lo tendré que aguantar. Y a veces lloro a lágrima viva, otras en silencio y algún que otro llanto se me escapa. No me gusta pensarlo e intento olvidarme aunque hay veces en las que me supera el miedo y la incerteza me invade. No quiero, y cuando llegue el momento me desarmaré. Mi corazón se desintegrará y las flores de mi cuerpo se marchitarán. Ya no volveré a ser la misma. Estaré más muerta que viva.
Seguir mi rumbo
Levantarme a las cinco de la mañana para ir a trabajar
y merendar pasta hasta explotar.
Estallar de la risa contigo
y ser la reina del dolor.
Desastre y mar.
Caótica ante la vida.Tú y yo
Un día, o una vida,
te dedicaré en verso y no en prosa
más de cien mil hojas.
Que será un libro lleno de libertad,
amor.
Porque ahí, justo, contaré nuestra historia.
Nosotros, y no ellos,
siendo eternos en segundos infinitos.