Y de repente un vacío te invade y un agujero se crea en tu interior, agrandándose hasta hacerte explotar. Pero es hermoso, y aunque sea doloroso, no hay quien te quite ese sufrimiento. Recreándote, reencarnándote. En otras pieles, en otro tú. Siendo, otra vez, humana. Repetirte y autoconvencerte de que eres, y estás. Ya no hay marcha atrás. Quiérete mucho y volarás.
Categoría: Escritos
Loba
Y quizás me vuelva loca, sí.
Y quizás esté echando ira por la boca, también.
Y quizás sea otra loba,
ahorcándome en el precipicio del alma.
Porque desgarro mi corazón volviéndolo a construir;
lo lamo,
y lo relamo.
Y lo vuelvo a machacar,
a maltratar.
Lo tengo entre mis manos
mientras se ahoga en un río lleno de órganos.
Es necesario morir una vez para saber lo que es vivir y,
aun así, revivir.
Guerra
¿Cómo salir de lo sucio, amargo y tóxico?
¿Cómo?
Libérate,
libérame,
libéranos.
De esto, eso y aquello.
Que quiero y no puedo.
No puedo.
No.Fuego y ceniza
Es tóxico nena,
es malo,
es oscuro.
Es tóxico nena,
no vuelvas con él.
Menéate,
desenrédate,
deshazte.
Tóxico, muy tóxica es esa relación.
Uno vuelve otro se va,
y volver a empezar.
Estirar y aflojar la cuerda,
y no detenerse.
Entrar en bucle, en aquel círculo imposible de salir.
Nena, que no, que ya no te quiere.
Y si te quiere no lo siente,
lo hace mal.
Que te pudre.
Te pudre.
Te marchita por dentro y eso, eso, es malo.
Muy malo.¿Quién brilla más?
Y ya no sé quién brilla más,
si tú o yo.
Porque no se trata de resplandecer por fuera.
Se trata de morder y matar,
de machacar,
de acabar,
marchitar todo aquello que no vale.
Y renacer,
cada vez que sea necesario.
Y no tener miedo a perder,
porque el perdedor es más que un ganador.
Y para triunfar hay que haber perdido mucho también,
sin querer y porque sí.
Y ya no sé quien brilla más.Nosotros haciendo magia
Tus dedos son magia,
y tus besos,
y todo tu ser.
Tú eres poesía,
la que entra en mí
y me invade de sensaciones,
de emociones.
Mucha humedad
y poca tregua.
Guerra,
y vida a montones,
a estaciones,
a canciones.
Y un hogar,
tú eres el mío.
Y vaya si río;
escándalo.
Míralo de frente,
agárralo
y asustalo
-del miedo te estoy hablando-.
Porque cuando estoy contigo soy océano,
ola colérica.
Soy tierra
y volcán.
Ave que no cae.
Relámpago instantáneo,
lo que siento cuando tú me acaricias,
y me das caricias;
con tus manos.
Y estallo,
de placer.Ya marchitó
A veces siento que no estoy, que soy sombra y humedad. Me desvanezco y me voy. En ese instante, mi cerebro deja de funcionar, y se queda mudo durante un tiempo indefinido. Y lo siento, más con el corazón. Y no puedo, me veo en el fin. Porque no soy; en cuerpo sí, en alma no. Cada vez se me complica más la vida. El querer avanzar y estancarse, y quedarse. Quedarse. Revivir en un intento suicida de amor para acabar volando más alto que nunca. Y gritar, y volar. Gemir. Mucho. También sentir. Nadie sabe, ni comprende, el sentimiento aquel de no sentir. De pudrirse ante alguien que ni siquiera se percata de tu corazón a medio florecer.