Amanecerá, pero del revés porque los cielos se desbocan, se derraman, deabordándose, y ya. Sigo descendiendo en aquel vaivén que fue tan pasado y está aquí haciendo presencia con su esencia. Me caigo, mírame: soy torpe, pues puse el otro pie y ahora está agachado. ¿Mi corazón? Orgulloso, de mí, obviamente y, aunque hay instantes que alguien, la otra del reflejo del espejo, va cabizbaja, sin querer le hago cosquillitas: se pone a reír como una niña. ¿O es que ya lo es? Quiero decir, ¿ya lo soy? Siempre seré la inocente, y la rota, la muy rota y, de tanto, que explota. Déjame explicarte, o expresarme. Hace un par de años sí que estaba deslizándome por mi otra vida, la gris, ¿sabes? Ahora, desde hace tres tardes atrás, me observo, más que miro, y me veo. Ni sombras ni escupitajos. Eso sí, muchos garabatos e ir abriendo las cortinas mientras entra un sol que flipas y, cómo no, ir cosiéndose a una misma sombra. Hubo tantos meses que estuve a cinco latidos de pegarme cuatro tiros, pero como no había pistola, tampoco vivía en un piso con más de seis ventanas, solo me quedé. Aún así, se sentía: quería. El impulso se quedó retraído, después me puse a correr sin lápiz ni tiza ni papel, simplemente con el corazón que asaltó el tuyo. ¿O ya lo había conquistado? Pues fueron saliendo las palabras a balazos enredados, y muy enternecidos, sí, tenía sabor de nube algodón, de un sentido enamoradizo. Salieron endulzándose, las corazonadas serán ciertas.
Etiqueta: vivir
El antepenúltimo
Tres escopetazos, cuatro bombazos y otro latigazo. ¿Será el último? Quizás no. Y de un golpe en el corazón me quedo en blanco, pero como ya estoy tan acostumbrada a la miseria, a los huecos y a las nubes estrelladas que se desbocan, me da absolutamente igual y, por eso, ahí levito, rozando las puntas de los malditos recovecos, de mis preciosos precipicios. Estoy así.
Quiero quedarme
Me apetece tantísimo describirme otra vez, como aquel día durante el amanecer o el atardecer. El caso es que iba en bragas y con un moño a medio hacer, o por deshacerse. Ahora estoy recostada sobre mi pecho izquierdo, que late y late y no se calla, y quiere gritarse a él mismo que se silencie, si puede o quiere.
Ahora estoy aquí sentada con una vida aún por esclarecerse, o derrumbarse. Estoy saciada de tantas conjunciones. Es que son como errores ajenos, opuestos al incendio que quiero declarar, que quiero armar. Al final me agarro en aquel hilo invisible y derrapo y me estampo. Sello el dolor con otro lápiz de color.
Ahora me hundo en este sillón y la hora pide a garabatos ensuciados de segundos y sin pausa que me quede, que levite en un tiempo inmortal. Y sigo, pero el puntero de no sé qué me está arrancando de esta comodidad sin dueño, pues se adueña de mi ser para obligarme a levantarme e irme.
Ahora quiero dejar de caerme, pero después de tantas carencias, y creaciones editadas miles de veces), solo queda caerse y enorgullecerse de ello. Incluso ensalzarse en mis vidas (tengo varias facetas) y reírme a carcajada limpia, con alma y un instinto animal por querer quererme.Días muertos, o vivos
Días sin escribirme, recreándome en otro tipo de placer angustiado. Aquel vaivén: ir, venir, ir yéndome; ya me fui. Soy, ahora, una rosa. Ni marchita ni florecida. Solo creciendo mientras se ensancha, así, impersonalmente sin mente, siendo alguna demente. Estoy agotada de describir(me) siempre sobre la misma, y mísera, mentira, que ya ni se la cree la vecina. Al final, sin querer, soy yo o la del espejo, translúcido reflejo. ¿U ópaco? Lo que acaba, culmina y termina siendo algo indescriptible. Después de tantos segundos, regresé para ir perdiéndome, ahuecándome en otro tiro y afloja porque ¿Queda de algún intento más? Estallar del revés. ¿Ves? Hablo de los pedazos, de los cristales vacíos de lucidez. Voy tarde, como siempre. Cuando puedo, y porque quiero, todavía sigo aquí, en el querer -fallido- de alcanzar el tren. ¿O era que debía dejarlo fluir? Quizás así me iría mejor? ¿Porque en vez de derrapar por el infierno estaría desencajándome por los cielos, desubicándome? ¿Acaso serán los recovecos internos? Yo digo que sí.
Viviéndome
Quiero escribir un relato, un cuento, una historia de fantasía y morir en el intento si no puedo, si no surge. Como mínimo, intentarlo. Porque lo sé, soy arte y vivo en Marte. Y hay días, por no decir todos, que voy con las ojeras caídas, que soy de sonrisas perdidas en un mundo sin salida y con mucha vida.
A momentos, a ratos, lo intento. El acto de escribir. Y borro, elimino y reescribo. Últimamente no hay manera ni forma de, bueno, no lo sé exactamente… ¿De vivirme? Sí. Dime loca o poco cuerda. Realmente siempre he sido buena, demasiado.Es la hora
Sin más,
sin puntos suspensivos,
sin quizás
y sin un mañana.
Y lo siento, no voy a permitir(me) fingir sonrisas.
Porque me dejaré fluir y sonreír a carcajada limpia.
Y si un día me veo triste,
dejaré bajar el río por mis mejillas y luego saldré airada,
sin porqués,
ni cuestiones sin respuesta,
ni dilemas en mi cabeza.
Ya es hora de vivir porque quiero ser feliz.Cuesta (arriba)
El otro día paseaba por las calles de mi ciudad y no reflexioné hasta ahora, que me he puesto a escribir, a vivir entre palabras. La vida pasa volando, es fugaz y por eso hay que sentirla a cada latido.
Es cierto, cuesta (arriba).
No hay nada más bonito que dejarse ser, que fluir.Viviendo
Pensar, y escribir.
Leer, y pensar.
Y, luego, vivir para después sentir.Vivir de verdad
¿Qué ha pasado con tu vida, niña?
Que oscurece,
nunca amanece.
Desencaja,
muerde
y duele.
Es monotonía,
un bucle de rutina,
siempre la misma.
Me gustaría decirle a la vida:
«Déjame vivir»,
pero en serio.¿Cómo me inspiro para escribir?
Últimamente estoy poco inspirada y muchas veces, por no decir todas, me fuerzo a escribir. Es malo. Me entra el agobio y el bloqueo se acrecentra. No lo hagáis, no seáis como yo. En estos casos lo mejor es levantarse, salir al exterior y caminar sin rumbo para luego sentarse en el césped de cualquier parque y leer un rato eterno, aunque sea efímero. Llevar entre vuestras manos un libreta y apuntar ideas, dibujar o simplemente ni abrirla.
Photo by Pixabay on Pexels.com ¿CÓMO SUPERAR EL BLOQUEO DEL ESCRITOR?
El bloqueo del escritor es un bloqueo general que acaba siendo un estancamiento de nuestras vidas. Un aislamiento ya sea a nivel general o concreto. Pues normalmente cuando uno no puede escribir, es decir, no le surge la inspiración es porque está dentro de un bucle, de una monotonía. Del aburrimiento constante. Es importante percartarse de ese hecho, identificar el porqué e inentar remediarlo.
Centrándonos en nuestra vida y abarcando cada sector. Si estamos tristes y vacíos, analicémonos:
- ¿Por qué estoy triste y vacío?
- ¿En qué ámbito de mi vida?
- ¿En mi vida en general?
- ¿O sólo en el trabajo? ¿Ya no me llena?
Y ahí algunos ejemplos de preguntas que deberíamos hacernos.
Las cuestiones surgen por si mismas y las respuestas salen solas. Si las escuchamos de corazón y las sabemos analizar, tendremos mucho ganado.
RECOMENDACIONES
Una vez identifcado el bloqueo mental, existen distintos hábitos que podemos implementar diariamente para salirnos de ese bloqueo tan agobiante.
Os propongo los siguientes:
Poner un tiempo límite
Saber que disponemos de un tiempo equis para realizar una tarea sirve para no procanistar y hacerlo.
Por ejemplo, si tenéis que escribir un libro, poneros fechas para cerrar cada capítulo. Evidentemente esas fechas serán flexibles porque el arte es caótico y lleno de imprevistos bonitos.
Photo by Moose Photos on Pexels.com La técnica pomodoro
La técnica pomodoro es un método para gestionar el tiempo de forma productiva. Consiste en trabajar 25 minutos y hacer un descanso de 5. Se puede adaptar a cada persona. Si a uno le va mejor trabajar durante 45 minutos y descansar 10, es posible. Sólo se trata de adaptarse a las necesidades de cada uno.
En el caso de la escritura, se trata de escribir, por ejemplo, durante 30 minutos y despejarse 5 para sí no entrar en el bucle de preguntas sin respuesta. O el tiempo que sea.
¡A continuación os dejo un vídeo muy interesante!
Cambiar de tarea
Se trata de hacer distintas tareas, una detrás de otra. Por ejemplo, ponerse a leer durante 20 minutos y después escribir durante los 30 minutos siguientes. Pero no escribir todo el rato, sino organizar los capítulos o reorganizarlos, repasar el esqueleto, releer los capítulos ya escritos y editarlos o tomar alguna nota, entre otros.
Charlar con alguien
Un escritor no escribe todo el día las 24 horas y los 7 días de la semana sin parar. Es importante de vez en cuando levantarse de la silla y charlar con quien tengáis más cerca: un familiar, vuestra hermana o sino llamar a algún amigo o amiga. Socializar un poco.
Photo by Anastasia Shuraeva on Pexels.com Hacer un paréntesis
Los paréntesis son importantísimos para refrescar el cerebro y darle otra prespectiva a vuestro proyecto teniendo en cuenta el objetivo inicial.
Mirar por la ventana
Enfocarse en la tarea que estáis haciendo es importante pero de vez en cuando hay que despejarse, ver las cosas desde otra perspectiva, salirse del plano en el que estáis y, por eso, está bien mirar por la ventana. Observar un rato el exterior.
Photo by Louis on Pexels.com Salir a pasear
Os lo recomiendo mucho y mejor si es por un parque o por un bosque sin masificación de gente.
Escuchar música
Para mí, escuchar música mientras escribo es esencial. Es lo que me lleva a crear arte, es lo que me ayuda a hacer surgir mi inspiración.
Photo by Tima Miroshnichenko on Pexels.com Buscar otra manera de hacerlo
Para salir de ese bucle es fundamental buscar otra forma de hacer lo que sea que estéis haciendo. Si, por ejemplo, siempre utilizáis una libreta para hacer el esqueleto de vuestro manuscrito y lo hacéis de una forma en concreto, estructurándolo de equis manera, ¿Por qué no cambiáis la metodología?
Escribir una lista de tareas
Es importante tener una organización y, para ello, escribir una lista de tareas os irá bien para saber todo lo que tenéis que hacer y organizaros dependiendo de la cantidad de tareas que tengáis, de la importancia, de la durada…
Photo by Suzy Hazelwood on Pexels.com CONCLUSIÓN
El objetivo principal es vivir, experimentar, salir de la monotonía. Alejaros de vuestra zona de confort y bailar con las personas que os rodean y, también, danzar solos. Moveros por el mundo. Hacer cosas. Y sentir. Porque cuando se hacen cosas, cuando uno vive está sientiendo y cuando uno siente luego puede escribir aquello que ha vivido.
Para salir de ese bucle no se sale haciendo ejercicios de escritura creativa, porque durarán un tiempo y luego ese aburrimiento volverá. No nos estamos centrando en lo que realmente importa, en lo que nosotros necesitamos.
PD: Gracias por leerme,
¡Nos leemos!
¿Cómo empecé en el mundo de la escritura?
Para mí escribir es sanar el alma, comprenderme y vivir entre palabras.
Mis inicios
Me inicié en este mundo escribiendo diarios personales donde expresaba todo aquello que pasaba por mi cabeza. Por aquella época tenía nueve años y es interesante cuando los hojeo porque se puede ver la evolución que hice y que sigo haciendo. Porque en la escritura siempre hay evolución y transformación -del alma-.
Mi trayectoria
Luego pasé a Instagram, una cuenta que ya no tengo, donde escribía historias. En cada fotografía colgada (post) subía un capítulo y así hasta que se me quedó pequeño y descubrí Wattpad, una plataforma, por aquel entonces gratuita, donde se podían subir manuscritos. Estuve unos cuantos años hasta que me planteé hacerme un blog -este que tengo actualmente- para publicar breves escritos que, a lo largo de los años, ha ido evolucionando y cogiendo forma. Seguidamente se me instaló a la cabeza la idea de autopublicar y así poder monetizar mi pasatiempo. Entonces empecé a publicar en Amazon. Tengo publicados un total de cinco eBooks.
Actualmente siento que si hubiese tenido la experiencia que tengo ahora, hubiese hecho las cosas de otra forma, con otra visión. Aunque es cierto que gracias a todo lo que he aprendido llevo una mochila llena de vivencias dentro de este mundo. Y me gusta.
Herramientas y tips para escribir
Si te gusta escribir, tienes historias escritas pero no te has atrevido a publicar, a continuación te dejo una serie de consejos para empezar a rodar.
En primer lugar, empieza en Instagram o créate un blog y/o página web. WordPress es un buen sitio, porque son los dos en uno (blog y página web), es gratuito y tiene muchas herramientas fáciles de comprender y útiles. Luego, investiga y muévete por este mundo. Es decir, navega. No te quedes ahí parado. Compara y avalua, sé crítico y llega a conclusiones. Y bueno, acuérdate de apuntarte aquello que crees interesante y ves importante.
Es bueno empezar publicando breves textos, historias, cuentos o lo que se te ocurra que quieras escribir, para que vayas cogiendo confianza y ampliando tu red. Me refiero a que no te autopubliques si aún nadie te conoce o no tienes unos seguidores fieles. Porque está bien tener muchos pero lo importante es que sean fieles. Sino, ¿Qué sentido tiene?
Lo otro ya vendrá solo.
En segundo lugar, después de haberte introducido en este arte, sigue escribiendo y leyendo. Mucho. En cualquier momento y constantemente. Así es como uno avanza, progresa y se desarrolla. Como uno cambia. Porque, sé sincero, a lo largo de la vida cambiamos ya sea para bien o para mal. Sería un acierto si siempre mejorásemos, pero también sería una mentira.
En tercer lugar, arriesga. Vas a ganar siempre: del error se aprende y del logro también. Porque muchas veces, por no decir todas, te equivocarás. Y no sólo en este ámbito sino en otros sectores de tu vida. Acepta el error, rectifícalo y mejora. Así es como uno avanza, como ya dije antes.
Tips
- Créate un blog o cuenta de Instagram.
- Lee y escribe, y reescribe y borra y vuelve a releer.
- Investiga, compara y saca conclusiones.
- Arriésgate, en todo. Si quieres hacer algo, hazlo. Si quieres cambiar algo, cámbialo. Si queres probar algo, purébalo.
- Acepta los errores.
- Sigue escribiendo.
- Pide que te critiquen constructivamente (para poder mejorar). Es decir, que te lean ya sean familiares o amigos. Y sino les obligas.
- No te rindas. Descansa si lo necesitas, pero no te rindas. Insiste y persiste. Los resultados no son inmediatos.
Quiero ser caos
Pues yo quiero ser caos, otra vez.
Meterme en un lío, o dos o tres -muy míos- y salir herida. O tuerta. Llena de muecas y cicatrizando el dolor, y el humor muerto.
Que ya no quiero ser coherente, no.
Quiero lo fugaz, lo amargamente dulce y, feliz. Que me mato, sí, me maté. Y no tirándome por un precipicio sino caminando sin rumbo a pasos limpios. Premeditados y calculados.
No me vaciles. Quiero más. Volar y estamparme. Arrasar el suelo; caerme.
Y caerme.
Una
y otra,
y otra
vez.
Porque quiero, porque ya no puedo seguir siendo lógica, eso me está volviendo loca. No quiero la sensatez, la calidez de un día normal y corriente. De una monotonía tan -tan- monótona.
Me estoy volviendo sensatamente muy lógica.Días primaverales
Me estoy imaginando a mí en el mar con aquel vestido rojo de flores que ya no tengo, que se encogió en la lavadora. Como la vida misma -que se encoge y ya no vuelve-. El tiempo, los días, minutos y segundos se van. Se van diciéndote «adiós». Y tú ahí sufriendo por si eso o por si lo otro. Oye, escúchame. Levanta esa cabeza y camina. Cantando o llorando, es igual, pero avanza. Y aunque pienses -y sientas- que retrocedes, no te detengas.
La vida
Se me acumula la vida, sus pliegues -arrugas de haber sobrevivido-. Y cicatrices que quieren curarse pero no pueden. Son tan -tan- profundas que ya no tienen cura. Estoy triste y tiro del llanto, de las lágrimas que salen de mi alma. Y ya no sé si quiero gastar todo mi dinero en un viaje lejano para no volver, ¿Sabes? Montarme en un Taxi y volar, follar(me) la vida. Arrancar las alas que salen de mi espalda y correr(me) con las piernas abiertas y los pies a punto de saltar desde un precipicio hermoso. Porque sí, al fin y al cabo, es. Y de tanto ser rompe esquemas. Caos y mucho cielo -ennegrecido- lleno de rayos, y grietas. De océano oscuro, ¿Me entiendes? (Enciendes). Tú encantado, y yo pues también. Las cenizas abrasan, y sólo son eso, cenizas. Que se van encendiendo hasta amansar, o no, a la fiera que llevo dentro. ¿Y si nos tomamos unas copas? O tres Whiskies. Que nos suban a la cabeza y acabar sin ropa. Volando a ras del suelo. Que perdimos, hace tiempo, todo las de ganar. Que ya no vale la pena seguir -muriendo-. Así que… Vive.
A puñetazos
Quiero triunfar,
no en el dinero,
no en el amor,
sino en la vida.
Y ser,
y volar,
y romper
-a puñetazos-
el suelo que se desgarra por momentos.
(Mi corazón).Jack and Jones
Me puse unos Jack and Jones, en mi imaginación, y abrí una botella de alcohol. Sin sujetador y descalza salí al ático a obsevar las estrellas de la noche ennegrecida. Y mientras las observaba, contándolas una a una, soñé un futuro a tu lado.
A partir de aquel momento dejé de vivir el presente, porque antes de estamparme contra la realidad, comencé a vivir de suposiciones
-de ilusiones-.
De días pasando sin moverme, sin accionarme.
Y así es cómo perdí mi tiempo.
(Así es cómo viví sin vivir).Por fin
Y por fin aire.
Caminar por el mundo
y ser feliz;
libre de corazón.Salir a volar
Quiero salir a volar;
sí,
a vivir instantes,
grabar paisajes con la mente
y llorar la alegría.Acto de escritura
No sé qué necesito en estos tiempos,
en este acto de fe,
de valentía
-de escritura viva, muy viva-.Sí quiero, vida
Di a todo que sí.
A los hechos,
a la fe
y a las acciones.
A los quehaceres
y a los quereres.
Al dolor,
al amor
y al rencor.
Sí,
sí
y sí.
Y luego vuela,
que te atropelle la vida;
mátate antes de morir
y, joder, vive.
Di a todo «sí».Literatura
Empápate de literatura, de la lluvia de palabras que caen como cascadas.
Adéntrate, aventúrate, a un nuevo mundo.
Pero antes vive o, mejor aún, sueña.Pasado
Yo tuve un pasado también.
Quiero repetir, justamente, aquella etapa.
Revivirla y seguir sin determe a pesar de las consecuencias.
Porque quiero sentir el aleteo que harán mis alas una vez empiece el vuelo.
Será espectacular, lleno de grietas pero espectacular.Locura personificada
Un día me emborracharé e iré a ver el atardecer hasta que salga el sol. Y saltaré piedras y volaré con las manos en forma de avión y contaré las estrellas hasta perder el control. «No estoy bien» me repito una y otra vez hasta acabar llorando internamente. Y vaya caos soy. Me quiero volver loca, ser la locura personificada. Arrastrando los pies y con la sonrisa falsa, ese es mi lema o mi forma de vivir. Qué jodida, sí, yo.
Quiero vivir, mucho.
Sentir, a ratos e intensamente.
Volar siempre y nunca caer.
Necesito otro amanecer, uno distinto, uno que me grite, a pedazos. Que todo se está rompiendo pero que se reconstruirá.
¿Cambiará?
La vida se me parte en dos;
más quemada de alma que de rostro.Me he enamorado
Me he enamorado de ti, de tus flores que nacen de tu alma, de tu rostro, de tu mirada. De tus ojos negros que desprenden luz. De tu sinceridad y de tu buena vibra. Me he enamorado, y es tan hermoso. Un nosotros en el mar observando el atardecer. Y como caen las lágrimas del cielo, y como cae la luz en el ocaso. Y como te quiero yo, y como me gustas tú; y estar tumbados en la parte trasera del coche. Y qué locura; la desnudez. La tuya. De tu corazón. Las sábanas blancas y un poco de pasión. Un revolcón y dos y tres. Y a pesar de todo estar y ser. Seguir, sentir, vivir.
Quiero todo contigo
Quiero que me hagas trenzas,
y me beses en la nariz.
Quiero sonreír como una boba
y bailar en medio de la carretera.
Quiero un amor de primavera
y ser verano en invierno.
Y que me prepares una taza de leche caliente,
que me cuides
y observar las estrellas brillar.
Quiero ver películas a tu lado con los pies tapados,
quiero que me hagas cosquillas,
quiero enfurruñarme y que me despeines por besarme sin parar.
Que me abraces
el alma
y me acurruques en tu mirada.
Dormir a tu lado cada día;
quiero un enamoramiento para toda la vida.Sanarse chillando
Cierro los ojos,
-sentirme-.
Escucho música y no dejo de latir paz. Soy brillo, y me emociono. El cielo está enfadado; quiere arrancar a chillar. Créeme, es sano.
Un reflejo de mi alma,
de mi ser.
-«Déjate ser», me digo-.
Una pausa,
un respiro
y qué bonito.Amiga
Mira, niña, yo no soy nadie para equilibrarte emocionalmente, ni sostenerte mentalmente pero soy tu amiga y estoy aquí por y para ti. Es cierto que no me dejaré la piel -no me voy a quemar hasta morir-, no voy a esforzarme por hacer o decir. Que con cuatro frases no te haré sentir mejor. Eso sí, me dejaré fluir, contigo; por lo que siento, por lo que pienso. Y estaré a tu lado día sí y día también aunque no esté en cuerpo en corazón lo estoy, porque te siento aquí.
No será difícil no, será más que eso y aún así lo lograrás, lo conseguiremos. Salir del pozo, alcanzar el gozo. Rozar el vuelo. Estrellarse también, y matarse de una ilusión. Qué poco listas fuimos por aquella época. Perdimos pero aprendimos. Pasamos rachas de esas malas, que ni se nombran ya pero se recuerdan. También nos reímos a carcajada limpia. Fue tan lindo. Momento a momento y paso a paso vamos avanzando, progesando y siendo más que estando.
Unidas somos mejores y más fuertes.Actos (de fe)
Gracias por decirme que me quieres, pero demuéstralo.
Es muy fácil decirlo y es sencillo hacerlo.
Hay veces, días, en los que me siento triste y tú sólo me tocas seduciéndome hacia ti.
Y no me arropas con tu corazón;
me duele.
Mi cuerpo tirita de frío y ya casi es verano.
Es raro.
Seré yo,
serás tú.
O seremos nosotros que ya no somos,
y si sí, a momentos que se amontonan solos poco a poco.Libros
Cada persona tiene una historia y es un mundo.
Y qué hermoso;
es como un libro cerrado lleno de literatura.
Y qué emoción querer descubrirlo.