Etiqueta: quererse

  • Amor mío, yo, me quiero

    Y me gusto tanto, que así me pierdo queriéndome. Y es tan sano, pruébalo. Eso, de comerte. Eres dulce y salada a la vez. Es bonito quererse, amarse. Hazlo siempre que aunque cueste sólo debes mirarte con una sonrisa y los ojos llénalos de ilusión. Y que si en ese instante no te quieres porque no puedes, mírate con más deseo, con aquel anhelo de que te querrás en un futuro todavía más.
    Perdónate por todo aquello que no hiciste, pero no te lamentes.
    Y, por encima de todo, pruébate.

  • Querer(me) siempre

    Me gustaría escribir(me) por y para mí,
    sentirme y no dejar de reír.
    Me gustaría cantarme, bailarme y fluir -conmigo-.
    Sí, porque ya es hora de ser egoísta,
    de dejar atrás a aquellas personas,
    cosas,
    momentos
    y estaciones que son depresiones sin sentido,
    que son emociones y, aún así, siguen queriéndose.

  • Verbena de brindis

    Por una verbena distinta,
    por una noche de brindis,
    de que brillen tus ojos
    (al mirarme)
    y sonreírte porque los dos sabemos lo que hay en nuestro interior,
    un sentimiento lleno de amor.
    Un nuevo color,
    las estrellas estallando en el cielo
    -como las mariposas en mi estómago-
    y los besos que sean a todo sabor.

  • Lo siento

    Lo siento,
    por todo.
    Por ser caos,
    mar
    y lágrima.
    Porque estoy helada,
    porque soy más verbo
    que palabra.
    Porque me dejo ir
    en el vaivén de miradas.
    Y me pierdo en el acto de ser (persona).

  • Amor mío

    Porque contigo es siempre amar,
    el mar.
    Salir del bucle y volar,
    a Marte.
    Ser extraterrestres en una luna infinita,
    lejos de la vida.
    -Porque contigo, siempre, amor mío-.

  • Quiérete, pero ya

    Quiérete ahora,
    sí tú,
    quieréte,
    porque es muy probable que mañana ya sea tarde.
    Y el quizás está tan lejano que te puede(s) romper en mil pedazos.

  • Abrázame y quiéreme mucho

    Antes de que te vayas, abrázame.
    Luego quiéreme mucho.
    Y no te olvides de susurrarte día a día mi recuerdo.
    Que siento que nos dolerá nuestra despedida.

  • Niña

    Niña, no te preocupes. Eres pequeña, aún tienes que crecer. También eres frágil y fuerte.
    Recuérdate que vales, no la pena, no el oro. Que vales por ser tú. Y sólo por eso ya deberías ir aprendiendo que no todo lo que brilla es real, que tiene más de una cara. Que si no observas el mundo con perspectiva te vas a matar, a hundir. Dejarás de fluir. Y sonreír. Sí. En muchos momentos. Pero no por ello serás menos, simplemente serás. A secas. Que está bien que te digan «quiérete». ¿Pero de qué sirve si el que te lo dice no te quiere, no te respeta y no te admira?

  • Seres vivos

    Tú sabes que las personas evolucionan, cambian, ¿No? Pues lo mismo pasa con los cuerpos, que a medida que crecen envejecen y se hacen más hermosos, más reales, más imperfectos dentro de aquella perfección que es imperfecta.
    Y el hecho es que son cuerpos. Ni más ni menos. Con sus almas libres y corazones rebeldes. Que vuelan, que viven.
    Con todo esto de las redes sociales aparentemos lo que no somos y queremos lo que no tenemos. Personalmente, me cuesta aceptarme, pero lo intento y hay días que lo consigo. Cuando soy yo misma, sonrío y me vivo, siendo muy mía. Hay otros, en cambio, que no me veo, que no puedo y me derrumbo. Pero la tristeza y el fracaso te hacen más fuerte, más tú, y te forjan un mañana más esplendido.
    Digo que no puede ser: eso de ser tan irreal, crear una irrealidad paralela y fingir. ¿Pero de qué vamos? ¿Qué somos? Siempre queriendo ser aquello que no se es.
    Generaciones, personas, mundos; abrid los ojos, no todo lo que veis es real y no todo lo que se dice es verdad.