Etiqueta: escritura creativa

  • Diario de pensamientos

    ¿Qué es para mí un diario de pensamientos?

    Un diario de pensamientos es una libreta donde plasmas todo lo que sientes y piensas. Puedes escribirlo de forma literal o en sentido figurado.

    Para mí es un lugar donde refugiarte. Un sitio donde sacas todo aquello que tienes en tu pecho. Consiste en vomitar palabras, una detrás de otra. Sin pensar. Sin querer buscar la perfección. Lo que hay ahí dentro es lo que sale. Y eso está bien. Porque está bien estar mal. Y es muy necesario escribirlo para luego poder afrontar las situaciones, lo que crees que se te viene encima y te machaca creyendo que te va a matar. Pero como lo acabas plasmando en el papel, te salvas. Sales a la superficie y vuelta a empezar. Vaya proceso más hermoso, ¿Eh?

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    ¿Para qué sirve y por qué hacerlo?

    Pues, básicamente, sirve para desahogarte. Posteriormente, te ayudará a entenderte. Y, después de un tiempo, podrás afrontar el problema, es decir, aquello tan sentido que fue incomprensible en su momento.

    Si lo haces, y de forma constante, en un futuro no habrás solucionado tus problemas, pero sí los tendrás detectados.

    Cuando digo problemas me refiero a los intríngulis que tenemos todos dentro de nuestro corazón y cabeza. Es decir, los problemas son sensaciones.

    ¿Cómo lo llevo a cabo?

    Simple. Sólo necesitas una libreta y un bolígrafo.

    Y escribe. Esa es la clave. Escribir sin pensar, sólo sintiendo.

    En mi caso, llevo un registro de mis sentimientos en el bloc de notas de mi móvil porque es la forma más rápida de plasmar lo que siento en cualquier instante. También es una bonita manera de llevar un registro de tus pensamientos o sentimientos.

    Aunque, para empezar, te recomiendo hacerlo a papel y escribir de forma literal, sin tapujos y sin miedos. Así evolucionarás en la escritura y aprenderás a pasar lo que tienes en tu mente o en tu corazón a papel, ganando consciencia de tu realidad, eliminando el estrés y aprendiendo a comunicarte con más claridad.

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    Tipos de diario de pensamientos

    El más típico es el diario personal, pero hay muchos más como, por ejemplo:

    1. Diario de emociones: se trata de expresar todo lo que sientes con cada experiencia cotidiana.
    2. Diario personal de gratitud: plasmar aquello que agradeces en tu vida.
    3. Diario personal de logros: es un listado de todo aquello que quieres conseguir, ya sea a largo, medio o corto plazo.
    4. Diario personal de autoestima: es un acto de superación diario y reflejar en él todo aquello que has logrado, registrar los ejercicios que estés haciendo… Puede ser muy útil para quererte un poco más cada día.

    Espacios donde escribirlo

    Para escribir aquello que sientes no es tan importante el lugar sino sentirse cómodo mientras estés escribiendo tus sentimientos.

    Sí que es cierto que hay personas que crean una rutina: escribir media hora antes de irse a dormir. O por las mañanas.

    Sólo te digo que hacer esto es escribir sin personalidad, es decir, no creas tu esencia porque haciendo esto provocas una rutina y la acabas inculcando tanto dentro de tu mente, de tu día a día, que llegará el momento en que no sepas qué escribir. Te bloquearás.

    Mi recomendación es que escribas cuando sientas que debes hacerlo. Sin más. No te compliques. Hazlo cuando lo necesites.

    Conclusión

    Comencé a escribir en diarios a los nueve años donde con el tiempo fui puliendo mi técnica. Es emocionante y a la vez curioso leer mis escritos porque se puede observar una evolución muy importante. Y gracias a ello me encuentro y reconozco qué me pasó o que me está pasando.


    PD: Nos leemos,

    ¡Gracias por leerme!

  • Sin leerte

    Me puse palida al escuchar tus primeras palabras. La tensión recorrió mis venas y mi corazón palpitaba de prisa, sin detenerse. Comenzaste a narrar tu historia. Mis sentidos estaban a flor de piel y la razón que me quedaba se esfumó. A medida que ibas explicándome la situación, fui comprendiendo. Eso, se llama empatía. Me puse en tus zapatos, en tu ropa. Por suerte, tu relato terminó con un buen final. Luego, me carcomí los sesos y el cerebro. Sí, porque volví a recrearme en ti, a ser un tú en el pasado, en ese verano. Me dolió, me rompió. «Finges bien», pensé. No te descifré, no pude entre ver la verdad, la angustia que suspiraba -frágilmente y en silencio- tu corazón.

  • Que sea eterno

    Sé que te irás
    porque llegará el día
    en el que el santo al cielo se matará de tanto subir;
    el tiempo al vuelo, que vuela.
    Qué rareza,
    vaya destreza
    y si que mientes mal.
    Porque las flores,
    las flores se van
    marchitándose
    y aquel chico de la escuela quizás regresa.
    Yo toda coqueta
    comiéndome el mundo,
    derrumbándome por las noches
    mientras la lluvia cae un día
    de noviembre.
    Quiéreme,
    y quédate.
    (Quédate).
    No hay nada más hermoso que sigas ahí,
    a mi lado.
    Y que la chispa se convierta en fuego
    quemando nuestro infierno,
    en un otoño lleno de vida,
    de rosa florecida
    en nuestro interior
    y que sea eterno
    ese incendio.

  • Quédate amor

    Siento cosas,
    muchas.
    Un pasado que se arrastra hacia el presente,
    -el hueco del dolor incrustrado en mi corazón-.
    Hay algo por hacer aún, lo sé.
    Porque la vida,
    joder como mata,
    hace que vibremos
    al son de una canción.
    La que revive los sentimientos y emociones,
    los momentos
    de aquellos días que parecían eternos.
    Créeme
    y miénteme a la cara mientras haces que te vas,
    y te quedas porque sí,
    sin más.

  • Está pasando

    No sé si esto es real,
    pero ha pasado.
    -Está pasando-.
    Aquí, yo,
    y tú allí.
    Y yo aquí
    escuhándola.
    Sintiendo,
    viviendo
    y amando la música;
    aquella que te cala hasta los huesos
    dejándote más fría
    o más herida.
    Menos vacía,
    y definida
    -la descripción única y exhausta de mi misma-.