Etiqueta: escritura creativa

  • Cuando termino un texto literario, me siento…

    Al terminar de escribir un texto literario, ya sea una historia breve, un poema o una novela, me siento más vacía aún, pues nunca pongo punto y final a mis sentimientos y, por ende, tampoco a mi literatura. Escribo puntos y seguidos o comas. A veces paréntesis y, otras, puntos suspensivos. Por eso, supongo, se van acumulando en mi interior creando, así, un hueco. Quizás parecerá que por cada sensación, lío argumental y mental, aumenta la oscuridad, pero, créeme, de la negrura espesa nace la luz. De allá arriba van cayendo las estrellas, que son seres todavía por descubrir(se), y se quedan plantados en otro universo, tan bonito y, al mismo tiempo, necesario, pues desconocen el querer, y el quererse.

    Me gustaría explicar cada fase respecto al proceso de escribir. Y me gustaría explicarlo con precisión, pero solo puedo expresar emociones.

    Para empezar, cuando un ser humano vive, significa que está muriendo en vida y, por ello, siente y, tan adentro, que luego es capaz de narrar lo que tiene ahí, en el pecho, y sacarlo fuera para sanarse o romperse más.

    En mi caso, para continuar, lo plasmo a través de las palabras y de una forma tan surrealista… Es decir, escribir consiste en decir verdades, y ya.

    Y, en último lugar, lo publico, ya sea en las redes sociales de forma casi inmediata o en un libro. Es un acto lleno de valentía, es un acción hermosamente rota, pues consiste en que, al terminar el texto literario, acabas de crecer, quiero decir, de florecer porque la semilla ya la plantaste justo en el momento que tuviste la idea.

    Solo puedo decir: siente y, luego, sientáte y escribe.

  • Flores, sonrisas y te quieros

    Me miro en el reflejo de la ventana, la abro. Muchas flores dentro. Soy de provocar la tristeza, que me la como,
    que me la como
    y acabo convirtiéndome en la depresión (ficticia) personificada.
    Mírame, create tu propio pedestal para ti. Hace días, segundos eternos, que lo creé yo. Deformando la realidad, chocando con el cielo y arrasando el suelo. Estoy,
    soy el infierno que está a rebosar de mariposas muertas.
    Ahora, gusano.
    Crecerá para florecer y dime chiquilla,
    muñequita de cristal,
    ¿Estás aquí o allí?
    ¿Vas viviendo o solo mueres para vivir o sigues viva porque sí?
    ¿Sabes qué pasa?
    Que la muerta es tan cercana…
    En vez de (yo qué sé qué), has acabado matándote varias veces, recreándote en el dolor, lamiéndote las heridas. Y buceando en tu propia cicatriz que aún sangra.
    Vas a ser tantos atardeceres y noches con y sin luna llena.
    Engulliste tantas estrellas estrelladas convirtiéndote, al fin, en una de ellas.
    Bailar hacia dentro, me quiero.
    Y te quiero
    y me quiero conmigo y contigo
    y también sin ti.
    Y nos quiero
    y dejé de quererme y quererte y querernos
    para querer en gerundio.
    Presente,
    preséntate ante el tribunal
    de tu sonrisa que brilla,
    que brilla
    y estalla dinamita.

  • Comunicando… ¿Me lees?

    Sí, léelo bien: Aurora actualmente gratis en formato ebook.

    ¿Quieres saber más?

    Quizás te preguntes cómo escribí Aurora. Al principio no se titulaba así, de hecho, era una historia sin título que página a página fue tomando su propia forma. Primero, plasmé en el papel una parte, luego otra y después otra. Y publiqué las tres partes por separado, creando una portada para cada una de ellas. Entonces, me percaté, también a través de críticas constructivas, que algo desencajaba.

    ¿Y si unía todas las partes formando una única historia?

    Un día, nació Aurora y, con ella, una novela hermosamente rota, pues de eso trata: de quebrarse sin querer ni quererse y queriendo porque sí.

    Pd. Gracias por leerme, nos leemos en otra vida.

  • ¿Qué significa para ti ser escritora?

    Ser escritora significa suicidarse en vida constantemente. Significa chocar con mis sentimientos, contradecirme sin querer, sin siquiera entenderme. Quiero decir, el acto de escribir, de sentir, consiste en ir muriendo -siempre en gerundio-, para luego, regresar al mundo terrenal y estamparse, otra vez, con la realidad. Pues escribir, para mí, es engullir sensaciones para después narrarlas sin querer, y queriendo, a través de las emociones que siento y lanzarlas al papel. Es decir, agarrar las palabras, sacándolas de mi corazón, e ir tirándolas por el precipicio -mi vacío existencial- mientras voy observando cómo caen, cómo intentan amarrarse y de qué forma acaban deslizándose por el hueco. El fin está dentro, en vez de llorar, sonrío tristemente, pero alimentando mi paz. La hoja está escrita, tiene texto y contenido, formada por un lío sentimental a conjunto con un quebrantamiento mental. Qué adrelanina gigantesca, se recorre por mis venas justo cuando planto el punto final que, metafóricamente es un punto y segudio, me rindo ante mi propio funeral de palabras. Si cada dos por tres relato mis miserias es porque lo siento. Y me estoy queriendo para amarma entre verso y párrafo y texto y argumento y sentimiento y un sinfín de palabrería que, al fin y al cabo, es pura brujería. Punto y final, escribo, para acto y seguido deletrearme a viva letra, que ser escritora está significando lo que acabo de describir.

  • Muñequitos de cristal

    Después de tantos daños, de tantos ratos, buceo en un mar de dudas, de roturas espesas. Y voy tirando, y se ve algo, un destello quizás. La esperanza se asoma por el alféizar de la ventana. Sale el sol, de mis raíces. Nace una flor. Solo una, en plena soledad. Los pájaros se desgarran, se desangran. Alteran la primavera y de la sangre rojiza sale hierba y mucha tierra y agua en vez de amor. Desaparece el dolor, el desamor y el hecho de dejar de creer en una misma. Morirse para regresar al vacío existencial. Es el bucle que derrapa cada dos por tres en el final contra el inicio, pues arranca y, sin querer, dispara. Autómata (en miniatura). Hay una infinidad. Muñequitos, de cristal, incalculables.

  • Aurora, la trilogía ya disponible

    ¡Hola! Me paso por aquí para comunicarte que Aurora ya ha salido a la venta y que está disponible en formato papel.

    Puedo decir Por fin se acabó, por fin he cerrado una etapa. Ya puedo volar feliz, sanando la cicatriz.

    También puedes leer la trilogía por separado: Café Frío, Otoño Nevado y Alma Gélida.

    Pd. Gracias por leerme,

    Nos leemos.

  • ¿De qué te vestirías siempre?

    Me desnudaría de dudas, de inseguridades, de miedos y de verdades para vestirme de mucha, y pura, realidad. Iría a buscar el traje del amor para, luego, seguir sin ropa y, mientras observo mi corazón en el espejo, llenaría de besos mi cuerpo y el reflejo (oscuro). Lamería cada herida y cicatriz que aún sangrase y me esfumaría, pero a arrasar con todo. Quiero decir, me marcharía a volar, a sonerír y a llorar de una tristeza amarga. Sacaría de mi ser el sufrimiento. Desenchufaría la depresión en persona, o sea, me partiría en dos, para, después, volver a ser yo misma (otra vez). Y así en un bucle indefinido.

    ¿Y qué más? ¿Qué más? Pues me encantaría ser transparente, que por los poros de mi piel trasluciera sinceridad, pero conmigo.

    Desde mi ser interno hacia mi misma, ¿Me explico? Me deduzco, buscando, chocando con los enigmas de mi corazón partio’, y sigo.

    Sigo volando, o buceando, entre un mar espeso, lleno de tierras y olas, extrañas, y al mismo tiempo, coléricas.

    Si pudiese me vestiría de paz, de luz y de chispazos, breves, de felicidad, y también de tristeza. Si pudiese me vestiría de realidad.

  • Sueños rotos

    Estoy empezando a comprender justo ahora que contigo ni paseos ni atardeceres ni tampoco cafés. Que tu forma de amar hacia mí es compartida con otra más y, aunque de distinta magnitud y forma, siempre será así. Me gustaría decirte, deletrearte entre sabores más dulces que amargos que te sigo amando, y que te estoy bajando, escalón a escalón, del pedestal. Este teclear tan presente, que persiste y nos sigue, desea, con todas sus ansias, dejar de ser el vicio, el bucle lleno de amaneceres vacíos. Lo que pasa es ese breve instante al leer una palabra que luego se convierte en historia y acaba siendo narrada. Lo que dejó de ser, ya jamás será pasado y, create, porque para ello solo necesitamos el acto de querer, de accionarnos como hacen los vagones de un tren sobre las vías. Se mueven, ¿verdad? Pues esto debería ser un hecho y no un mero sueño.

  • Aurora, la trilogía

    ¿Recuerdas lo que te conté en uno de los posts? Sí, expliqué varias premisas respecto a la trilogía titulada Aurora que se compone de tres partes: Café Frío, Otoño Nevado y Alma Gélida.

    Pues a día de hoy, puedo decir que ya está terminada, es decir, que la trilogía divida en varias partes se compone de una sola formando así un único libro.

    Saldrá a la venta el sábado ocho de julio del 2023 en los dos formatos, tanto en digital como en papel.

    Si quieres saber más, sígueme en @perezitablog.

    PD. Gracias por leerme,

    Nos leemos.