Ir queriéndose a una misma al vaivén del run run del mar. Caerse, y que de corazonada a corazonada salte eso que bombardea dentro de ti tan fuerte, con tanta furia y de un sabor más dulce que amargo. Es la fiera que quiere salir a la profundidad e introducirse en otro amar, para luego enfurecerse de un amor bonito y leal. Es la madrugada de San Juan y con mi falda de flores, de colores verdosos, rosados y azucarados, voy estando bien. Armarse de valor, de uno entristecido y, en el chocar del enamoramiento, la ola nace, la que quiere saborearse, oler a sal y a arena y a cal y a alegría, que trasciende: ha dejado de ser hueco convirtiéndose, y convirtiéndome, incluso a mí, en otro latir. Aunque el cielo esté nublado, siempre va saliendo el sol, o la luna ennegrecida que brilla siendo la soledad absoluta. Ya quiero ser la loba o la bruja o la penúltima vida de la felina hambrienta, porque estoy preparada para lo que venga, y aquellos segundos que se marchan, que machacan o se arrastran… quieren dejarse existir, vivir.
El ambiente está abstracto, de un sentir bastante cálido, de un ver encanelado, enternecido. Un cuadro, ni gris ni pálido, tampoco lleno de anhelos ni a rebosar de deseos. Está vacío de todos los sacrificios ya hechos, que culminaron, quedándose estrellados en el pasado. Las caricias, los besos y los amantes siguen locos, y la música, que resuena en mis pupilas, solo se dedica a arroparme mientras voy queriendo al son del viento, tocando el suelo y a ras del cielo, en esta playa a las cinco de la mañana, que parece ser, por fin, un invierno estival. Y tanto que derrapo por mis raíces de donde se deshacen o rehacen las cicatrices. ¿De heridas? Pocas, la mayoría ya curadas, u odiadas o alocadas. El caso es que voy a terminar para volver a empezar.
Etiqueta: blog
El amor impropio de mí
¿Qué significa escribir bien?
El otro día, alguien, no recuerdo quién me soltó un: «Escribes bien». Entonces me puse a pensar, a reflexionar sobre qué sentido tiene, o contiene, la siguiente cláusula, una frase que sentencia y se planta y se queda, instaurándose en tu ser para el resto de tus días. Escribir sí, pero «bien». ¿Quién lo define? ¿Quién no? ¿Qué te dice que sea así? ¿Cómo te lo confirman? Quizás es que soy bastante insegura. Me soplarán, gritándole a los cuatro vientos: «Creételo más, pues eres escritora.» Eso creo, ¿O no? Acaso comprendes para qué escribo? Por necesidad, la de soltar e ir sanando, curándome y florecer, pero hay tantos matices y es un proceso tan largo, porque dura hasta fallecer, ¿Sabes? Aunque yo me maté y a mí me mataron tantísimas veces, incluso de forma real y leal con metáforas pintadas a pinceladas, y esbozos malditos (y marchitos) en la hoja, que mi corazón seguirá vívido.
Así que, «escribir bien», para mí, el significado que contiene es que mientras te describas y te deshaucies y te marchites y regreses para caerte y, bueno, lo transmitas desde un sentimiento a rebosar de vulnerabilidad, culminarás sintiéndote mal, y lo describirás bien.¿Cómo perder el tiempo?
Tan sencillo como ir a comerse las bocanadas de aire en el mar, observar el horizonte y creerse que todo está bien. Por un instante, aunque sea efímero, lo es, pues vas creándote en un vaivén sereno y es el más bonito, y sano. Perder el tiempo consiste en perderse a una también, o creer que estás perdiéndote. Solo necesitas abrir los ojos otra vez, agarrar la perdiz, dejarla que vuela más allá del cielo, arrasando las nubes de algodón, y volar, o ir volando.
Hacía tantos días que me sentía de aquella forma, no sé cuál, simplemente estaba más que era. La verdad es que hay veces que ni te percatas de que estás siendo en un gerundio sempiterno, brillando al lado contrario de las montañas.
Y, oye, ¿Cómo se siente ir perdiendo tanto el tiempo? Calcúlame los segundos, luego ya hablamos o nos ponemos a contarnos cuentos, de aquellos que están a rebosar de mentiras eternas, pero infinitas. ¿Cuando éramos niños qué? Pues nada, y con todo ello, perdíamos tanto el tiempo, invirtiendo en un nosotros con una amplia sonrisa.
Pero aquí sigo, perdiéndome en mí: es un acto de valentía muy hermoso, ¿O no? Porque mientras te caes en picado y verticalmente, al cabo de varios daños, te das cuenta de las alarmas, y de tus cuentas pendintes contigo misma. Así que, bueno, no sé qué será ni cómo, solo siento que voy viviendo al son de mi corazón.
¿Ahora? Un nuevo punto, y seguido, y a seguir perdiendo el tiempo.
Irse
Ir yéndose, en un gerundio singular y muy desigual, ¿sabes? Te lo voy preguntando, así, precipitadamente y con las dudas saltando a bocajarro desde el precipicio. Abundan las carencias, escasean las caricias, aunque las ennegrecidas… y, si escribo del amor, su polo opuesto -y cojo- me engancha llevándome de pies a cabeza directa a la secta uniforme: el caos.
Los cables los tengo desenchufados y, además, se enredan entre sí. El que bombardea provoca estallidos, chiquititos, de felicidad, porque la angustia se marchó angustiada. Pero yo sigo aquí, cayéndome aún creyendo que estoy caminando. ¿Realmente? Mi muerte esá, ahí, esperando latente.
Las tardes de café en la playa (cuadro mental irónico) se desubican, desencajan en mi contexto. ¿Será que tanto me quiero ir que no sé? Ni cómo ni cúando… aunque el acto siga presente.
Quiéreme, pero vete ya. A mí, en un yo-verdadero, me está costando irme, de ti. De la ficticia sé a la perfección, probablemente idílica y surrealista, que está ida en una vida distinta. Significa que ya se fue. Significa que dejó de quererte. Significa que se está queriendo con certezas. Pero, sin pretextos, continuo describieno al yo-poético. Sí, el que se encuentra al lado inédito e interno del espejo. Créeme, quería fundirse, unirse, al yo-real. Cada una de las sombras se quedan por el transcurso vital, en el pasado aún por florecer. Intentando procesar aquellas roturas al borde de las costuras de mi corazón, he llegado, como he sabido, a una sola conclusión: que al salir, por fin, del caparazón, en un futuro faltará seguir amándose, (des)armándose de valor.
Hacer publicidad desde Facebook
¿Qué es la publicidad?
La publicidad, en este caso por internet, es un conjunto de estrategias que se utilizan para dar a conocer un producto o servicio.
En este post me centraré en una única estrategia (Facebook) y en un solo producto (tu blog).
Desde Facebook puedes promocionar tu blog publicando anuncios de forma muy sencilla y sin necesidad de pagar una gran cantidad. La gracia está en saber cómo hacerlo.

Photo by Pixabay on Pexels.com Guía práctica
Para ello, te voy a dar una guía práctica de cómo crear anuncios desde Facebook:
- Tener Facebook parece obvio, pero es necesario. Créate un perfil enfocado a tu ámbito profesional: tu blog o página web o ambos. Imagínate que eres un producto, pues tienes que venderte de la mejor forma posible. Muéstrate al mundo. Sincérate contigo mismo y con los demás.
- Ir a la sección Promocionar donde hay cuatro tipos de anuncios:
- Anuncios automatizados: consiste en obtener anuncios personalizados que se ajustarán con el tiempo para conseguir mejores resultados.
- Crear un nuevo anuncio: sirve para promocionar tu empresa o página web.
- Promocionar una publicación: publicitar un post.
- Promocionar una publicación de Instagram: publicitar un post, pero de tu cuenta de Instagram.
- Crear tu anuncio de forma personalizada, es decir, adapta tus necesidades a tu anuncio y a tu página web. ¿Para qué quieres anunciarte?¿Qué resultados quieres obtener? ¿Qué aspecto quieres que tenga? ¿Quién quieres que vea tu anuncio?
Herramientas
Antes de publicitarte cuestiónate para qué y porqué quieres hacerlo, es decir, ¿Qué objetivos te planteas? Es muy diferente querer conseguir más visitas en el sitio web que conseguir más clientes potenciales. Todo depende de ti y de tu página web.
¡Léeme!
Consejos útiles y conclusión
Te aconsejo que vincules tu página web a otras redes sociales de forma que cada vez que publiques un post se te publique automáticamente en las redes sociales vinculadas.
Antes de hacer cualquier cosa sitúate. Quiero decir, ¿Dónde estás tú? ¿En qué momento de tu vida te encuentras? ¿En qué situación se encuentra tu blog? Y una vez respondidas todas tus preguntas, actúa.
PD: Gracias por leerme,
¡Nos leemos!
Presentimiento
Hay algo que no está bien.
Lo presiento.
Ese dolor en el pecho,
esa presión en el estómago.
Sentir(se) sin ser ya mujer,
y aún así siéndolo.¿Cómo empezar un blog de escritura?
Escribiendo. Esa es la clave.
Además, se necesita una plataforma donde poder publicar como, por ejemplo, WordPress. Hay unas cuantas, pero os recomiendo WordPress. ¿Por qué? Porque es sencillo y se adapta a cada usuario dependiendo de qué estilo de página web queráis crear.

ANTES DE LA PÁGINA WEB
Antes de crear la página web tenemos que tener en cuenta dos factores:
- Si la escritura es nuestra pasión y, como consecuencia positiva, escribimos casi cada día. Es decir, si tenemos el hábito de escribir.
- Si leemos con frecuencia.
Claro que cualquier persona se puede crear un blog, pero si vamos a crearlo sobre escritura es importante tener esos dos factores a favor. Más que nada porque será más fácil.
PASOS PARA CREAR UNA PÁGINA WEB
- Darse de alta en una plataforma. Como ejemplo pondré wordpress.com.
- Escoger un dominio. En primer lugar, hay que ser creativos y el dominio que escogéis tiene que identificarse con lo que publicaréis, sino no tiene ningún sentido.
- Elegir un plan. Para empezar os recomiendo el gratuito. Si a largo plazo aumentáis el tráfico y los seguidores, replantearos cosas.
- Utilizar un tema. Cualquiera, no es necesario usar uno específico. Eso sí, utilizad uno con el que os sintáis cómodos.
Y AHORA QUE YA CREÉ LA PÁGINA WEB, ¿QUÉ?
Pues toca pensar cómo queréis organizar vuestras páginas y entradas.
Para empezar, con tres páginas es suficiente:
- Página 1: presentación.
Aquí os presentáis. Explicáis quienes sois, de dónde venís y cuál es vuestro objetivo con el blog.
- Página 2: entradas.
Esta sería la página estática donde publicáis equis veces a la semana vuestros posts. Si habéis decidido escribir cuentos, porque así será la temática de vuestro proyecto, pues irán saliendo en la página estática, por ejemplo, cada lunes y miércoles a las 15 h de la tarde.
- Página 3: contacto.
Es interesante que los lectores se puedan poner en contacto con vosotros vía e-mail o mediante un formulario de contacto.
PUNTOS IMPORTANTES
La organización
Es muy importante tener un orden y organizaros ya sea mediante una agenda, Google Calendar…
¿Cómo me organizo yo?
Utilizo Google Calendar, donde en él tengo distintos calendarios: mi calendario personal, el calendario de perezitablog y otros calendarios. Dentro de cada calendario lo tengo dividido en distintas categorias.

Categorias de mi calendario personal Me sirve para organizar mi tiempo y saber qué tareas debo hacer y en qué momento. Por ejemplo, si cada lunes, miércoles y viernes publico un post a las 20 h de la noche, tengo que preparalo con antelación. Por eso, me programo un recordatorio que cada lunes, miércoles y viernes publico un post y, además, me programo cuándo tengo que escribirlo. En mis momentos libres, me pongo a ello y para eso necesito:
- Una idea.
- Desarrollar la idea, es decir, escribir un pequeño esquema o esbozo.
- Escribir el post.
- Editarlo y poner los detalles (fotografías, links, vídeos…).
- Programarlo.
Como comprenderéis, hay un trabajo de campo antes de que el post salga publicado.
La perseverancia, el esfuerzo y la ilusión
Son muy importantes para tirar hacia delante un blog. Sin ello sería imposible. Si no hay constancia, ni esfuerzo y se pierde la ilusión, el blog irá a pique.
¿Por qué tengo un blog?
Porque me apasiona la literatura. Me gusta todo lo que comporta llevar un blog: desde su creación hasta la publicación de cada post. Simplemente me interesa y, con eso, ya he ganado mucho.
Así que si decidís crearos un blog, hacedlo porque hay una ilusión detrás.
Ser vosotros mismos
Esto es lo que dará un toque personalizado a vuestro proyecto. Si sois creativos, bohemios, minimalistas… eso se reflejará. Es decir, dependiendo de vuestro carácter, de vuestra forma de ser, le daréis un toque u otro a la página web. También dependerá, obviamente, de la temática dentro de la escritura. Si escribiréis post diarios sobre sentimientos y emociones, si escribiréis de algo más genérico u os centraréis en aquello específico.

Photo by Ann Nekr on Pexels.com CONCLUSIÓN
No rendirse. Muchas veces se empieza con muchas ganas y fuerza y acaba siendo un desastre. «Arrancada de caballo y frenado de burro», que se dice, ¿No? Hay que ir paso a paso, con objetivos claros y metas a corto plazo y sin desistir. Porque el primer año será duro ya sea por falta de lectores, porque no se os apoya lo suficiente… Lo que sea. Pero con el tiempo, esa frustración irá disminuyendo. Porque si uno quiere, uno puede.
PD: Gracias por leerme,
¡Nos leemos!




