Etiqueta: blog literario

  • Que sea eterno

    Sé que te irás
    porque llegará el día
    en el que el santo al cielo se matará de tanto subir;
    el tiempo al vuelo, que vuela.
    Qué rareza,
    vaya destreza
    y si que mientes mal.
    Porque las flores,
    las flores se van
    marchitándose
    y aquel chico de la escuela quizás regresa.
    Yo toda coqueta
    comiéndome el mundo,
    derrumbándome por las noches
    mientras la lluvia cae un día
    de noviembre.
    Quiéreme,
    y quédate.
    (Quédate).
    No hay nada más hermoso que sigas ahí,
    a mi lado.
    Y que la chispa se convierta en fuego
    quemando nuestro infierno,
    en un otoño lleno de vida,
    de rosa florecida
    en nuestro interior
    y que sea eterno
    ese incendio.

  • Quédate amor

    Siento cosas,
    muchas.
    Un pasado que se arrastra hacia el presente,
    -el hueco del dolor incrustrado en mi corazón-.
    Hay algo por hacer aún, lo sé.
    Porque la vida,
    joder como mata,
    hace que vibremos
    al son de una canción.
    La que revive los sentimientos y emociones,
    los momentos
    de aquellos días que parecían eternos.
    Créeme
    y miénteme a la cara mientras haces que te vas,
    y te quedas porque sí,
    sin más.

  • Está pasando

    No sé si esto es real,
    pero ha pasado.
    -Está pasando-.
    Aquí, yo,
    y tú allí.
    Y yo aquí
    escuhándola.
    Sintiendo,
    viviendo
    y amando la música;
    aquella que te cala hasta los huesos
    dejándote más fría
    o más herida.
    Menos vacía,
    y definida
    -la descripción única y exhausta de mi misma-.

  • Nunca

    Jamás entenderás
    ese sentimiento provocado en mí,
    porque tu empatía
    y simpatía
    se fueron o,
    quizás,
    nunca las tuviste entre tus manos.
    Y si fue así,
    las dejaste caer
    para luego pisarlas
    y arrastrarlas
    hacia el hueco que tienes en tu corazón.
    Ese vacío,
    ese vuelco torcido,
    esa maraña de emociones que revolotean en ti.
    Estás perdida,
    lo sabes.
    Y eres una alocada que se hace odiar a muerte.
    (Hasta que esta estalló).

  • Mi mundo

    Hoy veo el mundo
    con una cortina
    que nubla mi mirada
    -llena de lluvia-
    y vacía de alegría.
    Hoy miro la vida sucia,
    apagada,
    ópaca.
    Me gustaría decirle tantas cosas:
    la desolación que tengo ahí dentro
    provoca malestar en mí.
    Me mata,
    y no quiero.
    Que se vaya,
    que se vaya
    esa energía negativa.