El tiempo se acaba
y yo que quiero volar.
Sacar las alas y derrapar por el cielo,
que aunque quiera el suelo
voy a amar(me).
Etiqueta: autoestima
Autoestima
Estoy sanando
No te apures, estoy sanando. Sí, florezco y también me marchito. No pasa nada, solo fluyen sentimientos, emociones y pensamientos. Es divertido ese vaivén -ese caos- llamado (mi) vida. Es una bomba explosiva porque arrasa, al igual que yo. Pero no te preocupes porque así es, así se va y se vuelve. Y no hay nada más bonito que ser ser.
Está pasando
No sé si esto es real,
pero ha pasado.
-Está pasando-.
Aquí, yo,
y tú allí.
Y yo aquí
escuhándola.
Sintiendo,
viviendo
y amando la música;
aquella que te cala hasta los huesos
dejándote más fría
o más herida.
Menos vacía,
y definida
-la descripción única y exhausta de mi misma-.Autoreflejo
A veces siento como la vida se me cae encima,
tu recuerdo y el mío
-nosotros siendo otros-
en la orilla del mar
con el corazón colgando
como si estuviésemos agarrando un cigarro
a punto de marchitarse,
de esfumarse
y perderse en la nada.
Piénsalo,
siéntelo.
Dolía,
y ahora todo es más sano
menos tóxico
porque día tras día
por las mañanas me miro al espejo
y cuando veo mi reflejo sonrío
queriéndome,
sosteniendo mi alma al son del viento
que aunque baje y suba
nunca se detendrá
y siempre caminará.Brillando
Llegar del trabajo, comer y salir de casa a las tres de la tarde para ir a tu encuentro. Y cuando llego me siento ajena a ti. Porque me doy cuenta de que, quizás, me quieres menos o soy un simple deseo -del momento-. E instantáneamente me reflejo en el espejo viéndome más yo;
más mujer,
más humana
y menos rota.
Porque, querido, cuando una ya no se ve diminuta,
ni triste,
ni decaída,
brilla y deslumbra en la vida.Domingos
Un domingo de família, de comida y estar en el sofá.
Un domingo de tarde con amigos, de cine y palomitas.
Un domingo de estallar a llorar.Leer(me)
Estoy estancada en el acto de leer(me).
Porque soy muy mía pero hay días, y días,
que no me siento,
que vivo en un bucle eterno.Seres vivos
Tú sabes que las personas evolucionan, cambian, ¿No? Pues lo mismo pasa con los cuerpos, que a medida que crecen envejecen y se hacen más hermosos, más reales, más imperfectos dentro de aquella perfección que es imperfecta.
Y el hecho es que son cuerpos. Ni más ni menos. Con sus almas libres y corazones rebeldes. Que vuelan, que viven.
Con todo esto de las redes sociales aparentemos lo que no somos y queremos lo que no tenemos. Personalmente, me cuesta aceptarme, pero lo intento y hay días que lo consigo. Cuando soy yo misma, sonrío y me vivo, siendo muy mía. Hay otros, en cambio, que no me veo, que no puedo y me derrumbo. Pero la tristeza y el fracaso te hacen más fuerte, más tú, y te forjan un mañana más esplendido.
Digo que no puede ser: eso de ser tan irreal, crear una irrealidad paralela y fingir. ¿Pero de qué vamos? ¿Qué somos? Siempre queriendo ser aquello que no se es.
Generaciones, personas, mundos; abrid los ojos, no todo lo que veis es real y no todo lo que se dice es verdad.
