Categoría: Escritos

  • «No duele…»

    Te estoy imaginando sin mí, y no duele.
    Tú, mi ex;
    en todo.
    «No duele».

  • Momentos rotos

    En mis momentos de grieta,
    de cicatriz,
    de guerra;
    estoy yo conmigo misma.
    Y eso es reconfortante,
    es paz,
    es marea tranquila.
    Porque salgo a batallar cada mañana,
    y me hundo en la tristeza de la lluvia.
    Me ausento con su dolor,
    me apago,
    como cuando una bombilla se funde
    -difuminada-.
    Y el escudo se rompe a pedazos sólo al verte,
    justo cuando observo tu sonrisa.
    Ya no estoy vestida,
    me desnudaste el alma.
    El bombardeo que tengo ahí dentro, no se calma, se dispara.
    Y la bala perdida es encontrada y,
    la escopeta,
    apunta hacia mi nuca,
    que tiene un sudor frío,
    que ya no puede
    y que ya no va.
    -No va-.

  • A veces

    A veces no paro de recordar;
    épocas duras,
    momentos inestables
    pero comprensibles.

  • Nunca jamás

    Ficción tras ficción,
    otra decepción más.
    Vete,
    y hacia atrás.
    Bailemos un vals,
    seamos rock ‘n’ roll.
    Quiero desaparecer
    e irme a volar hacia el nunca jamás.

  • Desigual

    Desencasíllate;
    del mundo,
    de la sociedad.
    Sé desigual.

  • Quiero todo contigo

    Quiero que me hagas trenzas,
    y me beses en la nariz.
    Quiero sonreír como una boba
    y bailar en medio de la carretera.
    Quiero un amor de primavera
    y ser verano en invierno.
    Y que me prepares una taza de leche caliente,
    que me cuides
    y observar las estrellas brillar.
    Quiero ver películas a tu lado con los pies tapados,
    quiero que me hagas cosquillas,
    quiero enfurruñarme y que me despeines por besarme sin parar.
    Que me abraces
    el alma
    y me acurruques en tu mirada.
    Dormir a tu lado cada día;
    quiero un enamoramiento para toda la vida.

  • Sanarse chillando

    Cierro los ojos,
    -sentirme-.
    Escucho música y no dejo de latir paz. Soy brillo, y me emociono. El cielo está enfadado; quiere arrancar a chillar. Créeme, es sano.
    Un reflejo de mi alma,
    de mi ser.
    -«Déjate ser», me digo-.
    Una pausa,
    un respiro
    y qué bonito.

  • Tristeza

    Hoy me permito estar triste,
    me dejo ser así.
    Porque somos facetas,
    de nosotros mismos;
    nos influencian los otros.
    Y quiero recordarte
    que puedes
    -puedes-.
    Sal al exterior y
    vuela desde dentro.
    Saca ese pecho tan grande que tienes,
    y vívelo.
    Exprímelo.

  • Amiga

    Mira, niña, yo no soy nadie para equilibrarte emocionalmente, ni sostenerte mentalmente pero soy tu amiga y estoy aquí por y para ti. Es cierto que no me dejaré la piel -no me voy a quemar hasta morir-, no voy a esforzarme por hacer o decir. Que con cuatro frases no te haré sentir mejor. Eso sí, me dejaré fluir, contigo; por lo que siento, por lo que pienso. Y estaré a tu lado día sí y día también aunque no esté en cuerpo en corazón lo estoy, porque te siento aquí.
    No será difícil no, será más que eso y aún así lo lograrás, lo conseguiremos. Salir del pozo, alcanzar el gozo. Rozar el vuelo. Estrellarse también, y matarse de una ilusión. Qué poco listas fuimos por aquella época. Perdimos pero aprendimos. Pasamos rachas de esas malas, que ni se nombran ya pero se recuerdan. También nos reímos a carcajada limpia. Fue tan lindo. Momento a momento y paso a paso vamos avanzando, progesando y siendo más que estando.
    Unidas somos mejores y más fuertes.