No dejo de pensar en ti. A veces pienso que me quieres, y aunque no lo sepa, me lo creo. Me gusta creérmelo. Ser nosotros. Ser felices. Me gusta, me encanta, imaginarme miles de historias junto a ti. Y aunque sé que nunca ocurrirán, aunque sé que quedarán encerradas en mi corazón, sigo imaginando. Sigo pensando en ti. Porque te quiero, me gusta quererte. Porque me quieres, me gusta creer que me quieres. Son mis historias, mis fantasías, mis sueños. Y ahí nadie se interpone, sólo tú dentro de mis pensamientos. Y te quiero, no porque lo piense, sino porque lo siento. Y soy feliz queriéndote. Y así, sin más, te quiero.
Categoría: Escritos
buena suerte
Haces las cosas sin pensar y si las piensas mucho no las haces. Te dejas la piel para unas cosas y para las otras pasas de todo. No te importa nada y a la vez te importa todo. La sociedad te define como quiere y aparentas lo que no eres. Creen conocerte pero el que no te conoces eres tú. Niegas las verdades y vives de mentiras. Esperas algo inesperado que nunca lo será. Sonríes pero tu corazón llora. Gritas y nadie te escucha. Te clavan una espada en la espalda y te preguntan porqué sangras. Sabes más de lo que parece y te haces el ignorante ante todo. Vas a contracorriente y te hundes en lo corriente. Quieren entenderte y lo que consiguen es joderte, porque tú no los entiendes a ellos y ellos a ti tampoco. El mundo se cansa de ti y tú del mundo. Crees que vives y vives con los días contados. Te lamentas de los errores y los errores se lamentan de ti. Quieres aquello imposible pero no haces ni lo posible. No sabes vivir y vives de lo que sabes. Porque es ahora o nunca. Porque vives los sueños de los demás o vives los tuyos. Porque eres fuerte, o buena suerte.
¿Alguna vez?
¿Alguna vez alguien se ha parado a preguntarte si estás bien, qué es de tu vida. Donde estuviste, donde te gustaría estar, viajar. Qué te gustaría hacer, qué te gustaría ser. Cómo has sentido la brisa tocar tu rostro, cómo te gustaría que fuera tu vida más allá de las montañas? ¿Alguna vez alguien se ha parado a escucharte, a observarte?
Suicidemonos
Nosotros somos de suicidarnos en las palabras, de estrellarnos cayendo con las letras hacia adelante. De no acabar las frases o terminarlas demasiado tarde.
aire

Siento el aire fresco corriendo por mi piel, mi rostro, mi cabello. El sol no está, se ha marchado, machacado. Y disipo en el fondo la Torre de l’Aigua. Y un temblor recorre mis huesos, tengo miedo. ¿Qué será? Intento no darle vueltas y sigo observando el paisaje. Veo edificios, de distintos colores… marrones, blancos, negros. Y cielo azul, nubes danzando un baile. Nada más, aire. Cambio de planes, ahora estoy en mi habitación. Miro por la ventana y distingo el astro solar como ilumina las hojas verdes, las de más encima. Y continuo mirando, las hojas como se mueven al compás del reloj de mi corazón. Introspección.Verano
Tengo frío en este verano desalmado. La luna me llama, me está llamando, por teléfono. Y me habla, con los sentidos. Me dice que me llene el alma de alegrías, que mi corazón sienta mil y un deseos, ilusiones y mansiones de amores.
Quiero deciros,
a todos aquellos que me siguen, que gracias por seguirme. Sois geniales, aunque no os conozco, pero sé y siento que tenéis un corazón de buena fe, honesto, sensible, amable y querido, por vosotros y por los demás. Aunque a veces cuesta quererse, pero entre todos intentaremos hallar la manera de amarnos, porque es importante para la existencia humana. Si no existe el amor, perdidos nos encontraremos ¿o no? ¿Me equivoco?
Simplemente, gracias. Cuando lleguemos a los mil seguidores, que es uno de mis sueños, pequeñitos, entonces haré una gran sorpresa. Pero, de momento, seguiré colgando textos salidos como gotas de mi alma, quebrantada y a la vez amada.
Desamor
Sufrí porque yo quise, porque yo me lo gané a pulso, inmediatamente sin querer y queriendo. Escribí sobre desamor, hasta no poder más. Hasta deshauciarme de mi misma, rompiéndome, echando el corazón a la mierda, literalmente, quedándome sin él.








