Creo,
que tu amor hacia mí
es carnal,
terrenal.
Quiero,
uno que no sea dolor,
que sea cielo
y volar
hacia la cima.
Me rompo,
me rompes.
-Y mucho-.
Autor: perezitablog
Tu amor hacia mí
Necesidad
Necesito aferrarme a algo, a alguien. Y al fin y al cabo acabo enganchándome al dolor, a la tristeza. Soy mar negra, cielo oscuro. Ave sin alas, pez con oxígeno que acaba ahogándose en su propio océano -mundo-.
Aquella noche
A mí aquella noche me dolió mucho el corazón.
De hecho, se me quebrantó a pedazos y a cámara lenta que es cuando mata más internamente.Corazón roto
No sé, a veces tengo dudas;
si me quieres o no.
Porque nuestros recuerdos me remontan al pasado,
a aquel concierto que tocó mi alma.
No sé la tuya,
pero a mi me vibró
-me latió-
el ritmo cardíaco a mil por hora.
Y en la calle no, no lloré de milagro.
Aunque en casa…
en la madrugada
acabé explotando,
llorando.
Dolor, amor.
Fue una herida que se ha quedado abierta y no cicatriza.
Y duele,
porque,
no se cierra.
-No se cierra-.Quiero ser caos
Pues yo quiero ser caos, otra vez.
Meterme en un lío, o dos o tres -muy míos- y salir herida. O tuerta. Llena de muecas y cicatrizando el dolor, y el humor muerto.
Que ya no quiero ser coherente, no.
Quiero lo fugaz, lo amargamente dulce y, feliz. Que me mato, sí, me maté. Y no tirándome por un precipicio sino caminando sin rumbo a pasos limpios. Premeditados y calculados.
No me vaciles. Quiero más. Volar y estamparme. Arrasar el suelo; caerme.
Y caerme.
Una
y otra,
y otra
vez.
Porque quiero, porque ya no puedo seguir siendo lógica, eso me está volviendo loca. No quiero la sensatez, la calidez de un día normal y corriente. De una monotonía tan -tan- monótona.
Me estoy volviendo sensatamente muy lógica.Libros que más me gustaron
Las temáticas de libros que más me gustan son: thriller, realidad, fantasía, novela negra y novela romántica. A continuación os dejo una lista de libros que me marcaron al leerlo, que provocaron algo -un sentimiento- dentro de mí.
Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago
Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago fue un libro que me marcó y que se quedó dentro de mi corazón para el resto de mi vida. Me lo recomendó mi padre y acertó. Es un libro distinto, peculiar, que te hace reflexionar. ¿A quién se le ocurre escribir sobre algo así? A Saramago. Épico. Tenéis que leerlo, es brutal.
4 3 2 1, de Paul Auster
4 3 2 1 de Paul Auster es un libro largo que disfruté saboreando cada párrafo. Devoré cada página como si fuese la última del libro. Porque cuenta no una sino varias historias de personas -vidas de humanos-.
Fue algo, un click hizo mi cerebro, y mi corazón. Se sintonizaron. Y qué bonito. Porque me hizo reflexionar, cuestionarme ciertas cosas e incluso me colapsó la mente dejándome pensativa no con uno sino con varios temas.
Una corazonada me llevó hacia Auster y necesito más de ese escritor tan él con todo su ser. -Peculiar y que escribe desde su alma-.
Flores en el ático, de V.C. Andrews
Flores en el ático de V.C. Andrews me marcó fuertemente. Porque me lo leí a mis diecisiete años y en una época que, posteriormente, dejaría una huella imborrable en mí.
Absorbí cada palabra, pensamiento e idea. Me quemó la cabeza, y el corazón. Me introducí en un mundo ajeno a la vida porque quería leer y no podía detenerme, evadiéndome del mundo y sumergiéndome en Flores en el ático.
Se lee rápido y es fácil de entender, por eso mismo se puede leer en cualquier momento. Ya sea entre semana, durante un finde o en vacaciones. Lo más probable es que os quite el sueño y necesitéis devorarlo y no podáis parar.
Trilogía de Jojo Moyes
Esta trilogía de Jojo Moyes me cautivó enamorándome y rompiéndome el corazón en pedazos a partes iguales.
Es importante leerlo porque de él se aprenden valores los que no te enseñan en la escuela y los aprendes sin querer a lo largo de la vida.
Es una historia hermosa, que no decepciona y donde abunda una tristeza profunda, llena de caos, inseguridades, certezas y confusión.
Días de sol
Días de sol
y esa lagrimilla que cae.
Un poco de corashe roto,
sombra y luz
y en blanco y en negro.
-Vintage-.Corazón roto y partio’
Me parto el corazón por ti,
estoy aquí
rota y llena de heridas.
Salí en busca de un pedazo tuyo
y acabé desgarrándome entera.
Te esfumaste
perdiéndote en aquel par de ojos
-no míos-
sino de ella.
Aquella jovenzuela,
ahora,
convertida en mujer.Ansiedad
Sé lo que se viene, la detecté tres años atrás y, bueno, ahora la llevo dentro y duele. Como cuando te arrancan el aire y te quedas sin respiración no un segundo, sino un minuto. Como cuando te presionan el pecho con preocupaciones sin sentido que van pasando por tu cabeza constantemente. Y donde está tu corazón se empieza a vaciar toda la sangre. Ahí, a pedazos, comienza el hueco. -El vacío-. Ansiedad, bienvenida. Te abro las puertas a mi vida. Te quiero, a ver si así te vas. Y se va, pero poco a poco va aprisionándote los pulmones. Las rosas que salían de ellos ahora son piedras grandes y pesadas. Que pesan, y pesan.
Pensar y sentir. La tristeza llega apoderándose de todo tu ser y, luego, el llanto que es como que quiere salir y no puede. Se queda estancado en la garganta. Y es cuando comienza el caos emocional. Uno que no tiene marcha atrás. Que aunque lo eches, regresa. Porque sí, por amor al arte todo esto te supera. Intentas respirar, -intentas-. No puedes. No, no puedes. Querer quieres. Y tiemblas de temor. Y sigue, sigue, sigue asfixiándote. Sea el tiempo que sea lo estás sintiendo con todo tu ser: alma, mente y cuerpo.
No te mueres porque ya lo estás, y del milagro -susto- sale tu mirada angustiada que se pasea por las calles con la alerta activada. Que ya no vive calmada. Que la sensibilidad arranca y no para, no para.
Todo pasa, sí, y vuelve (a pasar) arrasando.