Me gustaría escribir sobre hechos bonitos,
sobre la cotidianidad
-lo que surge día a día-,
pero lo único que hago es pensar
y ahogarme en mi pensamiento.
Y no quiero, ya no.
Autor: perezitablog
Sobre la cotidianidad
Este otoño
Y me imagino un otoño bonito, lleno de amor y hojas que al caer al suelo crujen, como mi corazón. Es un crujido tierno, uno que se enamora de una misma al mirarse al espejo y se dice: «quiero hacerlo». Porque esta estación era y es mía. Mi favorita. La que anhelo. Me encanta. Me llena el alma con sus lluvias, con los calcetines gruesos y un buen libro que leer. Y leerlo. Sentirlo. Que palpitan, sus páginas vibran. Los colores, el ambiente, la ciudad y sus noches menos largas, pero más intensas. Las estrellas que nunca veré y siempre deseo. Quererlas dentro, ahí, en mi pecho para que estallen xe todo lo bueno que me puede llegar a pasar.
Este otoño es mío.El invierno
Este invierno será distinto,
quizás menos frío,
ahogado
y dolorido.
Tal vez más significativo por haber sentido o,
mejor dicho,
vivido.
Las flores se van,
pero las de mi ser interno no,
ya no.
Se quedan, están y crecen.
Van floreciendo poco a poco al son del amanecer.Una pausa
Me paro aquí a pensar, a sentir.
Es una pausa, un momento de escribirme. Sin tapujos, sin miramientos, y con muchos anhelos que se quedan ahí, en el cielo. Porque no sé, quiero crear un sueño y hacerlo realidad. O más de uno. Mirarme en el espejo, recrearme en aquel invento y decirme «Yo puedo, yo quiero».Es amor
La vida
no son dos días
y tres suspiros
sino que son
cuatro segundos;
la primera mirada,
una vibración en el corazón,
el acto de volar
y, luego,
el verbo
en descendente
-morir-.



