perezitablog
Eché de menos tus labios.
Me tocó el ombligo, mi zona más prohibida.
Siempre tarde.
¿Por qué no le grito a los cuatros vientos que te amo? ¿Por qué no me atrevo a soplártelo?
Un «No me apetece». Porque no quiero revivir mi pasado doloroso.
Miedo.
De mal en peor.
Sentirse mal por dentro y sonreír por fuera.
Me apetece llorar acurrucada en tu hombro pero es irónico.