Etiqueta: literatura introspectiva

  • La noria loca

    La noria loca

    Qué paranoia, qué discordia. Vaya sí que da vueltas la noria, sí, de mi ensombrecida nube; está muy, muy, muy grisácea, que no, que no sacia. Desconoce, bueno…, yo dejo de conocer, la manera. Se me descoloca la forma, y la cola. ¿Me fui con el rabo entre las piernas? ¿Acaso tengo si es que de un chispazo voy y muevo y muerdo el anzuelo? Dame o, mejor escrito: ¿Me quedo el amuleto? ¿Tengo? No lo sé, porque me pierdo, me pierdo y me pierdo. La fe va, se descuelga. Se ríe de mi miseria. ¡Y qué feria! El espectáculo que se asemeja a algo, que parece que se queda… ¿De qué tratará la próxima trama de la novela? Quise colocar el punto, pero se quedó desubicado, inacabado. ¿Lo peor? Que plasmo descripción tras ficción. ¿O era, justamente, al revés? Un, dos, tres, ahora me caigo (bien) de pie. Solo son, bueno…, creía que eran las seis. Spoiler: no llegamos, todos, ambos, al más allá de la coletilla, de la agujilla que pica, que apunta las doce del mediodía, quiero decir, que va agujereando al reloj, que se deshace siempre, porque se contiene tanto que no sabe cómo detenerse. Así que sigue y prosigue, como del prólogo al epílogo de donde abundan unas cuantas sombras pícaras. Son las páginas ennegrecidas, y no de palabras, sino de sensaciones raras, muy extrañas.