¿Te acuerdas, amiga?
Cuando escuchábamos a Amy Winehouse en los pasillos del instituto.
Nos flipaba, éramos unas amantes del vivir;
de volar entre cuatro paredes,
de arriesgar
y ser más que estar.
Los profesores diciéndonos que aquello no era permitido.
Y digo yo, ¿Qué sabéis vosotros del arte?
De escuchar y más que oír sentir.
-Sentir-,
tú y yo alocadas,
y bailando lo imposible,
lo indefinible,
lo infinito.
Aquellas éramos -somos-.
En los huesos,
calándose -la melodía- en el corazón.
Y empatizando y sufriendo;
por ella,
por nosotras
y por todos aquellos
-los que sufrieron, los que aún sufren-.
Porque al fin y al cabo,
lo que nos queda
es un recuerdo lleno de amor.
Etiqueta: fe
Alocadas
No sé
No sé qué esperáis tanto del 2021.
Sólo digo, dejad de esperar ese año,
poned remedio a vuestras curas
-vidas-.
Sanaros,
amaros,
amantes del desamor,
del dolor sin freno
y derrapando con el terremoto vibrando.
Que la vida son dos segundos,
un suspiro
y una borrachera sin fin que,
al final,
termina;
como la suerte misma.Acto de escritura
No sé qué necesito en estos tiempos,
en este acto de fe,
de valentía
-de escritura viva, muy viva-.Sí quiero, vida
Di a todo que sí.
A los hechos,
a la fe
y a las acciones.
A los quehaceres
y a los quereres.
Al dolor,
al amor
y al rencor.
Sí,
sí
y sí.
Y luego vuela,
que te atropelle la vida;
mátate antes de morir
y, joder, vive.
Di a todo «sí».Quisiera yo…
Me hubiese apetecido charlar contigo a la luz del sol, mientras brillan nuestras pieles y, el agua dulce de la piscina bailaba, como nuestros corazones en momentos pasados. Ha sido duro, difícil y doloroso.
-Soledad, bienvenida-.
Porque no hay nada más bonito que conversar, de cualquier cosa, del mar y de cómo nos gustaría, en un futuro, volar. Pero, ¿Para qué? Si aunque estemos juntos ya no somos.
Nada más hermoso que ver en tus ojos relámpagos; fuego, calor y hogar.
Y tormenta me siento yo; que arrasa y arrastra todo a su paso de una bocanada de aire gigante, como un terremoto.
Quiero paz y sentirme, mucho. Hay veces, instantes, en los que dejo de ser humana, en los que no puedo ser yo porque me inunda una sensación de impotencia terrible.
No ayuda y mata, lentamente y a escopeta abierta.