2o día confinada, en Navidades

Cuando he salido a la calle me he ahogado en sentido figurado. Y que lo entienda quien pueda y quiera.
Sencillo no ha sido,
pero el dolor abundaba
y la fragancia
-el olor-
a miedo se entreveía por las calles de la ciudad.
No ha sido más de media hora, pero ha sido suficiente
para morir en el acto y sin gente;
mucho delincuente
-persona irresponsable-.
Como yo,
como todos.
Sólo quiero vivir unos días más y, si no es posible,
vida mía,
déjame sobrevivir.

1r día confinada, en Navidades

Siento que todos los días serán iguales, en bucle y sin detenerse. Que éstas Navidades estaban bien, rozaban el límite de lo malo pero aguantaban. Acaban de explotar. No por mí, sino por ellos. La situación en sí; el hecho. Tengo miedo;
culpabilidad
y mucha irresponsabilidad.
¿Qué pasará?
Estoy preocupada por mi familia,
por mi pareja,
por mis amigas
y todo lo que esto conlleva.

Otros dibujos

Veo que esto me ha hecho daño, y me duele. Estos dos meses sin vernos han sido el atardecer más vacío.
De tu vida,
de la mía.
Algo se ha roto;
no sé si el hilo rojo,
no sé si nuestros corazones tristes,
no sé si aquello que más nos unía.
Nuestros labios,
nuestros cuerpos.
Porque nosotros sin ser, somos
y, siendo, dejamos de serlo.
Como estar sin estar.
Estoy decepcionada;
lo esperado,
la expectativa,
se ha roto en cristales pequeños.
Ya no somos los mismos de antes;
y es que a pedazos,
a esbozos
y a peldaños cada vez más gruesos,
nos desdibujaron para pintarnos siendo otros.