Entre descensos, palabras que se escapan y un vacío que incendia, nació “Aurora”: una obra escrita desde la caída, la transformación y la búsqueda de sentido.
“Descendent” no es solo una novela en catalán: es el eco de una adolescencia turbulenta, de sueños oscuros y de una voz que escribía desde la herida, intentando reconstruirse.
Una reflexión sobre los estados emocionales como motor del arte y la escritura: sentir, soltar, escribir sin filtros, releerse y transformarse en el proceso creativo.
Una reflexión personal sobre escribir en castellano o en catalán, la convivencia de lenguas, la identidad y la libertad creativa de dejar que las palabras fluyan desde la esencia.
Hoy es un domingo caótico, por dentro, siempre por dentro, porque va lloviendo a cámara muy lenta. Ese fuego parece que se incendia y resulta que arrasa y se queda. Siento mi corazón cómo levita entre las cenizas casi muertas. ¿Se convertirán, algún día, en…? ¿En qué? Solo sé que ahora son la llovizna disecada,… Lee más: Del caos, y otras sensaciones
Un texto sobre la fe recuperada, el compromiso con una misma y el acto íntimo de elegirse. Un florecimiento consciente que ocurre en presente, sin promesas futuras, solo pertenencia.
No aprendí nada mientras escribía “Burlando el tiempo”. Fue después, al releerme, cuando entendí que narrarse también es atravesarse, transformarse y reconocerse en la herida que florece.
En esta entrada reflexiono sobre mi relación con la escritura: un camino que empezó entre inseguridades, dudas y oscuridades, y que poco a poco se convirtió en un acto de amor propio.
Entre la oscuridad, la melancolía y la necesidad de vaciarme, escribo para seguir viva. Es el impulso de crear, el desgarro que se convierte en arte y el eterno retorno a la página en blanco.