Categoría: Escritos

  • El tiempo se fue

    Tarde, como siempre.
    Habitual en ti.
    No sé,
    -no sé-
    cómo sigo esperándote.
    Quizás es que aún te quiero.

  • Mírame

    Morirse por dentro.
    Qué dolor,
    qué angustia,
    qué tristeza.
    -Mírame-,
    ¿No me ves?
    Deshaciéndome,
    ahogándome,
    aquí,
    dentro de mi propio mar,
    de mi propio corazón.

  • Batallas aún por batallar

    Seguir, y seguiré.
    Me siento fría y frágil,
    llena de grietas.
    Que son rasguño,
    que son agujeros
    y que van de uno en uno.
    Qué triste la vida, y dura.
    A fuera, en la calle,
    hay batallas aún por batallar
    y, esas, que todavía no empezaron.

  • Echándote de menos

    Te echo más de menos por la noche yo… y lo siento.
    Lo siento.
    -Suspiré-,
    y luego seguí mi guerra.

  • Moratones

    Moratones en el corazón.
    De guerra;
    grietas.
    Y mucho dolor,
    y poco amor.

  • No lo sé, ¿Y tú?

    No lo sé,
    sigo aquí esperando una respuesta.
    De la calle,
    de fuera.
    Son casi las ocho y se me hace tarde.
    Es oscuro, no hay tiempo ni momento;
    para escribir,
    para dejarme ser.
    Entrever entre las pestañas, a través de las cortinas que ocultan el paso al sol.
    Quiero y no puedo, o es que no me apetece.
    Estoy más sola que la una, aquí, en la soledad.
    -En la mía-.
    Hacía tiempo que no escribía de esta forma,
    de una manera a otra.
    De una ola a…
    Algo intenso,
    algo desigual,
    algo no común;
    está pasando.
    El mundo se está destruyendo.

  • Corazón

    Mi corazón agridulce,
    que rompe olas
    y a la vez late calmado.
    Que quiere correr y a la vez volar.
    Saltar y arrancar las malas hierbas.
    Que las rosas florezcan,
    hasta el fin de los días.

  • Me vacila

    El cursor, ahí, parpadeando. Insistiendo a que escriba algo, pero, ¿El qué?
    Es una tortura;
    a veces me obligo a ello,
    a veces me apetece y no surge nada.
    No fluye el teclado entre mis dedos.
    Es un momento de no sentir, de ‘tabula rasa’.
    Es un instante muerto, neutro.

    Y quiero escribir con tantas ansias, que me ahogo en la página en blanco.
    Sí, es el segundo capítulo.
    Es el final de otro principio o el principio de otro final.
    Simplemente, que no hay necesidad o tanta libertad.

  • Septiembre

    Días solitarios de Septiembre donde me encuentro con la tristeza, y el dolor. Para mí no es un comienzo, tampoco un final. Sólo es un mes más. Uno donde empieza la realidad, que ahora será distinta. Y esa incertidumbre que mata, que reaviva la llama de la angustia.
    Es raro,
    porque ya no es mar
    sino intento de amar.
    El otoño,
    el regreso a clases.
    El querer volar;
    no poder.
    Estrés,
    agobio
    y ansiedad.
    Todo llega y todo pasa.
    Tardes en casa,
    días intensos,
    llenos de quehaceres.
    Disfrútalo mientras puedas,
    y quieras.