Hoy veo el mundo
con una cortina
que nubla mi mirada
-llena de lluvia-
y vacía de alegría.
Hoy miro la vida sucia,
apagada,
ópaca.
Me gustaría decirle tantas cosas:
la desolación que tengo ahí dentro
provoca malestar en mí.
Me mata,
y no quiero.
Que se vaya,
que se vaya
esa energía negativa.
Categoría: Escritos
Mi mundo
Hoy
Hoy estabas hermoso,
por fuera y por dentro,
de corazón y cerebro.
Me hubiese gustado que te dejases querer,
que me quisieras más,
mucho más
que ayer
y un poco menos que mañana.
Siento que te amo tanto que va a doler el roce con el suelo,
será un golpe seco, breve pero con un dolor eterno.
Ojalá darte más,
ojalá ser nosotros
sin (querer) otros
-cuerpos-.
Porque puede ser muy bonito
y a la vez muy roto.El dolor ciega
Pienso en ti y en mí…
Tener miedo
a lo que pueda suceder.
El dolor me ciega,
me nubla.
Me entristece aquel futuro imaginado,
presupuesto
sabiendo de antemano que jamás
será lo pensado.Ilusión y desilusión, y así
Será que tengo las expectativas muy altas.
Demasiado.
Luego se estrellan,
y duele la decepción.
Mucho.¿Sabes…?
¿Sabes qué? Nuestro amor es como la vida misma;
la rosa.
Primero, la semilla donde empieza a nacer el sentimiento. Lo desconocido por conocer.
Después, crece porque se cuida día a día. Se riega, va floreciendo. Hay instantes donde se ahoga, brilla o necesita de más. Es el querer(se) mismo. Tal cual, sin tapujos.
Hasta que llega el fin donde se marchita. La vejez llena de sabiduría y madurez.
La rosa ya muere, pero ha dejado su semilla formando una familia. Creando otra vida en carne y hueso o en polvo. En el universo o más allá de las estrellas.
Ser nostros es ser amaneceres de todos los colores.
Y es hermoso.



