Oye, nene

Oye, nene, tócame
y bien.
Hazme vibrar
-a corazón abierto-.
Y ya que estás de paso
haz que vibre entera.
Que necesito dos,
tres
o un millón,
de esos
-besos-.

El acto de follar

Follar en el coche; qué gloria.
Con los calcetines puestos y el vestido tirado por el suelo.
En una callejuela escondida entre la ciudad, dentro de una caja, burbuja de ensueño, los dos -enamorados y llenos de pasión- entre las hierbas malas. Y luego, paz. Conducir hacia la metrópoli de la ciudad y bebernos, a sorbos, una cocacola. Qué hermoso, tú. Y la vida.

Ser, en pasado

No quiero tanto sexo,
carne con carne,
¿Me explico?
Quiero amor,
dulzura
y pasión.
Quiero ilusión
y no tanta decepción.
En estos tiempos
necesito un poco de ternura.
Estoy cansada;
de escondernos para que tus manos recorran mi cuerpo,
de fugarnos para estrellarme con el aterrizaje.
-Arraso el suelo-.
Y me gusta,
pero estos no son los tiempos.
Porque las canciones exactas en el momento oportuno han desaparecido.
Me siento extraña de ti.
Éramos, no sé si tú sigues siéndolo
pero yo, cariño, estoy desapareciendo.
Estoy empezando a conocerte y a desconectar (me).
A desaparecer cuando estamos, y a ser separados.