La vida

Se me acumula la vida, sus pliegues -arrugas de haber sobrevivido-. Y cicatrices que quieren curarse pero no pueden. Son tan -tan- profundas que ya no tienen cura. Estoy triste y tiro del llanto, de las lágrimas que salen de mi alma. Y ya no sé si quiero gastar todo mi dinero en un viaje lejano para no volver, ¿Sabes? Montarme en un Taxi y volar, follar(me) la vida. Arrancar las alas que salen de mi espalda y correr(me) con las piernas abiertas y los pies a punto de saltar desde un precipicio hermoso. Porque sí, al fin y al cabo, es. Y de tanto ser rompe esquemas. Caos y mucho cielo -ennegrecido- lleno de rayos, y grietas. De océano oscuro, ¿Me entiendes? (Enciendes). Tú encantado, y yo pues también. Las cenizas abrasan, y sólo son eso, cenizas. Que se van encendiendo hasta amansar, o no, a la fiera que llevo dentro. ¿Y si nos tomamos unas copas? O tres Whiskies. Que nos suban a la cabeza y acabar sin ropa. Volando a ras del suelo. Que perdimos, hace tiempo, todo las de ganar. Que ya no vale la pena seguir -muriendo-. Así que… Vive.

Ser a pedazos

¿Qué vas a saber del acto de leer? De quedarte mirando en la nada pensando en la fe, en la que esconde el libro. Y el dolor que desprenden sus palabras. Momentos inéditos de mi vida; inolvidables. Me rompen, me achican.
Escuece el verbo, mata la palabra haciéndote revivir en una frase. Y, justamente, esa, es la que te hace sentir; llorar internamente, ser. Y qué bonito, ¿No?

Niña

Niña, no te preocupes. Eres pequeña, aún tienes que crecer. También eres frágil y fuerte.
Recuérdate que vales, no la pena, no el oro. Que vales por ser tú. Y sólo por eso ya deberías ir aprendiendo que no todo lo que brilla es real, que tiene más de una cara. Que si no observas el mundo con perspectiva te vas a matar, a hundir. Dejarás de fluir. Y sonreír. Sí. En muchos momentos. Pero no por ello serás menos, simplemente serás. A secas. Que está bien que te digan “quiérete”. ¿Pero de qué sirve si el que te lo dice no te quiere, no te respeta y no te admira?

Quiero todo contigo

Quiero que me hagas trenzas,
y me beses en la nariz.
Quiero sonreír como una boba
y bailar en medio de la carretera.
Quiero un amor de primavera
y ser verano en invierno.
Y que me prepares una taza de leche caliente,
que me cuides
y observar las estrellas brillar.
Quiero ver películas a tu lado con los pies tapados,
quiero que me hagas cosquillas,
quiero enfurruñarme y que me despeines por besarme sin parar.
Que me abraces
el alma
y me acurruques en tu mirada.
Dormir a tu lado cada día;
quiero un enamoramiento para toda la vida.

Amiga

Mira, niña, yo no soy nadie para equilibrarte emocionalmente, ni sostenerte mentalmente pero soy tu amiga y estoy aquí por y para ti. Es cierto que no me dejaré la piel -no me voy a quemar hasta morir-, no voy a esforzarme por hacer o decir. Que con cuatro frases no te haré sentir mejor. Eso sí, me dejaré fluir, contigo; por lo que siento, por lo que pienso. Y estaré a tu lado día sí y día también aunque no esté en cuerpo en corazón lo estoy, porque te siento aquí.
No será difícil no, será más que eso y aún así lo lograrás, lo conseguiremos. Salir del pozo, alcanzar el gozo. Rozar el vuelo. Estrellarse también, y matarse de una ilusión. Qué poco listas fuimos por aquella época. Perdimos pero aprendimos. Pasamos rachas de esas malas, que ni se nombran ya pero se recuerdan. También nos reímos a carcajada limpia. Fue tan lindo. Momento a momento y paso a paso vamos avanzando, progesando y siendo más que estando.
Unidas somos mejores y más fuertes.

Sobrevivirás

Hoy te voy a dar le lección de tu vida:
la hostia que te darás será mortal, pero sobrevivirás.
Sí, porque no todo está perdido,
porque es cierto que aún no has ganado.
Siente, flor de mi vida;
lo necesitas.
Y es hermoso observar la vida pasar, pero lo es aún más vivirla, sentirla, amarla.
Y gritar hasta quedarte sin voz,
y follar un día entero,
y dormir acurrucada en su brazo,
y bailar en la calle
o volar en cualquier parque.
Que el globo terráqueo va girando y no para.
Tú tampoco,
-tú tampoco-.

Hay que querer más

Hay que arriesgarse;
decir más te quieros y amar sin límites.
Quizás mañana ya no estén,
no estés.
Y no hablo de la muerte.
Hablo del adiós,
de estar en otro mundo.
De no dejarse ir y arrepentirse de todo.
De morirse en el intento,
de cuestionarse el típico “y si…”
Pues, ¿Y si lo haces ya?
Que no hay tiempo,
que es todo ahora o nunca.
No te permitas que el tiempo pase y tú sigas sin intentarlo.
Hazlo.