Leer

Ha sido un momento distinto, hacía tiempo que no lo hacía. Eso, de sentarme en un banco de cualquier parque en pleno Noviembre y volar con un libro entre mis manos. Se me helaron, pero valió la pena. Me sentí otra mujer -chiquilla que es encantada por las palabras-.
Sentirse náufrago y a la vez mar. Esa sensación agridulce. Un dolor salado.
Tengo que decir que se me cristalizaron los ojos.
Vivo momentos, vivo ensueños -de ellos-.