Reflejo

-Espejito, espejito ¿Quién es la más linda de este edificio?

El espejo mágico se quedó mudo y, al fin, ella pudo comprender qué era la belleza interior. Lo que reflejaban sus ojos era el poder de su alma;
rota, fría y marchita.
Una rosa roja, con espinas.
Un invierno, sin sus hojas.
Una flor, sin sus pétalos.
Aquello, era infierno.
Y el dolor que atragantaba su corazón en su cuello, era aquello nunca visto.
Aquello nunca descrito.